Según informó la Contraloría el Banco Agrario con cumplió con su Manual de Políticas de Crédito, ni con la normativa expedida por la Superintendencia Financiera de Colombia. Luego de conocerse que el Banco Agrario se declaró víctima de la estafa de Estraval, el banco solicitó al Liquidador de la empresa de libranzas ser reconocido en el proceso liquidatario como acreedor de Estraval y subsidiariamente como afectado; no obstante, no fue reconocido como afectado. Ante esta situación, la Contraloría destacó en un informe la responsabilidad del Banco Agrario por el detrimento de más de $19.000 millones derivado de la compra de cartera de libranza a la firma de Estrategias en Valores (Estraval). Además de atribuirle la poca rigurosidad que tuvo a la hora de verificar la experiencia de la compañía de libranzas, ni su trayectoria en la celebración de ese tipo de contratos. De acuerdo con la Contraloría, Estraval cuenta con activos equivalentes a $41.449 millones, que debe destinar, en primer orden, a cancelar las reclamaciones por valor superior a $549.000 millones, de personas naturales y jurídicas que han sido reconocidos como “afectados”, situación que no cobija al Banco. Por tanto, de ser reconocido como acreedor de la compañía, dicha suma no alcanzaría a cubrir su pretensión. “La Contraloría estableció que la entidad bancaria no dio cumplimiento a su Manual de Políticas de Crédito que exigía que el vendedor de cartera se encontrara legalmente constituido y tuviera experiencia mínima de 3 años en la originación de libranzas, ni su trayectoria en la celebración y ejecución a satisfacción de ese tipo de contratos, como tampoco existe soporte alguno que demuestre que el BAC obtuvo conocimiento de las políticas y procedimientos de crédito de las cooperativas que otorgaban los créditos (originadoras).”, el ente regulador. ¿Por qué se generó el detrimento? Según el informe de la Contraloría, no se demostró si el Banco Agrario obtuvo pleno conocimiento acerca de los procedimientos, políticas y trayectoria de Estraval en los procesos de administración y recaudo de los recursos provenientes de la cartera vendida. Con el agravante de que, en marzo de 2015, la compañía dedicada a las libranzas había sido sometida a control de la Superintendencia de Sociedades, que durante el mismo periodo, diferentes dependencias del banco habían advertido situaciones que ponían en riesgo el negocio y consideraban inconveniente continuar los vínculos que se tenían con Estraval, y que desde abril de 2015 comenzó a demorar las transferencias de las cuotas recaudadas. “Fue solo hasta el 2 de junio de 2016 que el BAC tomó la decisión de revocar el mandato de administración y recaudo de la cartera, fecha en la cual la Superintendencia de Sociedades ya había admitido la reorganización Empresarial de Estraval y como medida cautelar había ordenado poner a su disposición los recursos, motivo por el cual el banco no pudo obtener la transferencia de las sumas que ya se habían descontado en los créditos de libranza.”, detalló la Contraloría. Fuente: elespectador:

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