El 2020 nos hizo entender cómo lo “esencial es invisible a los ojos”

El 2020 nos hizo entender cómo lo “esencial es invisible a los ojos”

Juan Pablo Vélez Goez

Gerente General de Febor

Bogotá, octubre de 2020

Este año hemos vivido momentos diferentes, retadores e incluso complicados, que nos han obligado a cambiar drásticamente el modelo de negocio, la manera de comunicarnos con nuestros públicos; y a nivel personal, nos ha permitido fortalecer los lazos familiares y apreciar el tiempo, que antes parecía ser incontrolable y superior a nosotros.

Sin embargo, en este último mes hemos estado hablando del retorno a la ‘nueva normalidad’, los interrogantes que surgen alrededor de esta expresión podrían ser: ¿estamos listos para ello?  ¿hemos aprendido la lección?

Por supuesto, estas dudas van más allá de la implementación de los protocolos de bioseguridad para evitar el contagio. Debemos cuestionarnos si continuaremos con el mismo comportamiento de hace siete meses o, por el contrario, valoraremos las pequeñas cosas de la vida.

Una de las tantas lecciones aprendidas hasta ahora, se resume en la capacidad de tomar decisiones consientes, aquellas que van a satisfacer las necesidades individuales pero que, al mismo tiempo, son adecuadas para promover el bien común. Ahora más que nunca, debemos trabajar unidos como modelo solidario; promover una cultura de ahorro e incentivar en nuestros asociados el uso del instrumento crediticio como un elemento de crecimiento y proyección financiera.

Teniendo en cuenta lo anterior, las entidades del sector solidario debemos seguir con nuestra tarea de robustecer las plataformas digitales internas y externas para garantizar una atención más eficiente e ir acorde con las necesidades del mercado. Dentro de esa ‘nueva normalidad’ será fundamental continuar facilitando todos los procesos, disminuir tiempos y eliminar requisitos obsoletos.

Una de las tantas moralejas que hasta el momento nos ha dejado este episodio es aprender a reconectar con lo esencial, lo verdaderamente importante: un propósito de vida que nos permita retarnos como seres humanos y nos dé la oportunidad de dejar un legado memorable, alejado del consumismo y la competencia.

Si aún no hemos entendido todo esto, debemos hacerlo ahora porque seguramente pasaran más de 100 años para que podamos volver a tener un alto en el camino de esta magnitud.

Depende de nosotros que después de lo vivido generemos un cambio profundo y radical en la gente que nos rodea, así como también en la forma como concebimos la vida y el para qué de las cosas. El 2020 no está haciendo entender cómo lo “esencial es invisible a los ojos”.

Tratamiento del riesgo y la rentabilidad financiera 

VIDEO

Sobre este proceso determinante de la tranquilidad financiera empresarial, Garantías Comunitarias – GC HUB, trae para usted… practicas recomendaciones en formato de video,  que encontrará en el recorrido de las categorías de esta edición 175 de Ecosolidario, para el mejor conocimiento en la aplicación de riesgos, control,  perfiles, mediciones, resultados, entre otros, contando con la estructura de soporte tecnológico, en el espectro de una matriz de riesgo.

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