¡En caliente no!

¡En caliente no!

Los humanos debemos hacernos un examen interior, auto diagnosticarnos y evitar hacer el diagnosticar ajeno.

La respuesta: silencio inteligente

Vamos andando, porque la estela acciones nos concierne a todos para bajarle la acidez a las confrontaciones entre los mismos y entre estos y sus antípodas. 

Somos sujetos de recalentamiento mental, cuando se nos hace un reclamo airado o que así lo consideramos, y de una… lanzamos una respuesta sacada de archivo mental de la defensiva, que es un alarido, según cada quien una réplica contundente, porque tiene la mayor carga de irónica agresividad, para convertir la discusión en enfrentamiento de palabras sin sentido, descoordinadas y cargadas de ofensas. ¡Porqué así soy yo! no permito que maltraten ni mi trabajo correcto, ni mi inteligencia, mucho menos.

En otra estelar reacción de nubes negras que desvían las luces del pensamiento, aparece la condena o la manifestación insultante, cuando alguien opositor o que está a la otra orilla o que hace parte de los poderosos cae en desgracia, como sucede con el presidente de los Estados Unidos que dio positivo de Covid 19.

Aquí muchas personas lo condenan, le desean la muerte, y hasta meten a su dios o a uno de sus dioses para justificar su maldición, “es dios no olvida, dios no castiga con rejo… sino en su propio pellejo, dios buscó su tiempo perfecto para castigar a este, tal x cual…

En fin, cualquier procaz admonición salta por la boca de esa alegría enfurecida que parte, de quienes asumen como autoridad vengativa de la humanidad, en fiscales, policías o jueces, patrones, papás, tíos o capos, mayordomos o generales.

Los anteriores cierran sus sentencias malévolas con este epígrafe: Ese maldito/a debería morirse.

Son Cirriformes: como esas nubes elevadas con forma de penachos y compuestas por cristales de hielo en ruta de nubes grises a negras.

El ser humano medianamente inteligente, que ama la vida, que tiene una dote ancestral de humildad, no tiene por qué desear muertes, ni males ¿es una mente que debe empezar por sacarse sus paranoias?  para vivir en paz consigo mismo, darse amor, subir sus autoestimas, para ser mejor persona.

Los humanos debemos hacernos un examen interior, auto diagnosticarnos y nunca hacer el diagnosticar ajeno.

Aquí, debemos tener en cuenta el respeto a la privacidad, a la movilidad, esa libertad expresión y todas aquellas manifestaciones que son parte de nuestra biblioteca neuronal.

Foto Pinterest.

Manejo de situaciones en Caliente

Mi experiencia como director de medios de comunicación, coordinar de secciones editoriales, como comerciales, me dictó que la respuesta inmediata, no es la adecuada para resolver problemas que saltan en el momento menos esperado.

Siempre recomendé no contestar en caliente, dejar que se enfríen los temperamentos es la fórmula adecuada para capotear esos saltos de la normalidad, venga de donde viniesen, así sea del inmediato superior que presiona por la respuesta.

Nadie puede obligar a nadie, que de primerazo responda un cuestionamiento imprevisto, esa respuesta de primera instancia se da y se sustenta, luego que las partes estén documentadas de los sucesos.

Con aguas en calma, sin un picante sol y sin el hielo entumecido de las circunstancias, se obtienen mejores resultados, para recuperar las liebres que se escaparon en la pradera de la discusión, responder cuando los ánimos se apacientan.

Tengo como paradigma o norma no responder de inmediato a las reclamaciones que se hacen a los medios pidiendo rectificaciones, como el caso muy común de la escritura de los nombres y los cargos de las personas, aquí no cabe la rectificación, porque lo que hay que hacer es una corrección, la rectificación se da cuando se calumnia o se injuria.

En la calentura mental se confunden la terminología y cuando la respuesta al reclamo se da con altanería o con titubeos, ahí se rebosan los delirios y los malos tratos. Y esto es lo que debemos evitar, las correcciones se hacen, claro lo otro, la calumnia y la injuria nunca se tiene porque dar en un medio de comunicación.

Pero, si es el caso vergonzoso de calumnia o injuria hay que actuar con celeridad y hacer la publicación y difundirla -aunque la leche derramada nunca se recoge.

En mi caso nunca padezco de ese detestable mal y costumbre nefasta.

Es mejor respirar primero hacer una pausa descansar, buscar la sensatez interior, colocar un tono pausado a la voz en una dinámica conciliadora.

Aplique está táctica y verá sus resultados, no se deje calentar el cerebro, no permita que un mal genio ajeno o propio lo desubique o le haga perder el piso. Mantenga la calma y el polo a tierra o los pies en el planeta.

Las ofensas pasan y dejan un balance negativo para relaciones, familiares, empresariales y personales.

Recuerde el mal momento que pasaron el candidato presidente Donal Trump y el candidato Joe Biden, donde el primero fue un niño malcriado y el segundo un titubeante hombre grande o mayor, que hicieron quedar mal a la política de EE. UU y a su democracia, desde luego, ellos se encargaron de deslucir la aspiración presidencial más importante del mundo.

 

 

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