¿Cómo se está manejando este tipo de debates y cómo el Ministerio de Trabajo está trabajando en llave con los diferentes estamentos de la economía social en el país? La visión que yo tengo hace muchos años es que, hoy es mucho más amplio y más importante –no solo en Colombia sino en el mundo– la concepción de la economía solidaria, más allá del instrumento de la cooperación en el campo de la economía cooperativa que en su momento tuvo validez y la sigue teniendo como soporte fundamental de una concepción más amplia de la economía solidaria. Considero sensato y oportuno tener una visión mucho más allá de las cooperativas, los fondos de empleados y las mutuales para hablar de economía solidaria, como concepto no solamente aplicable para el momento actual de nuestro país, sino también, en el escenario mundial donde hoy se habla de manera fundamental de economía solidaria, economía social mucho más allá de la concepción restrictiva de las cooperativas. En este caso sería muy importante -como lo está manejando- no solo dejar en el espectro las de economía solidaria, sino integrar las solidarias de desarrollo. Sí, claro. Aquí hay que tener en cuenta lo siguiente: no necesariamente las organizaciones que hacen parte de la economía solidaria tienen que ser reguladas, también pueden ser no reguladas, y creo que ese es el espíritu que tiene la propuesta. En el enlace que pueden hacer entidades no reguladas comunitarias con entidades reguladas –en el caso de las cooperativas– haciendo círculos virtuosos, porque tampoco podemos pensar que lo único válido dentro de la expresión de la economía alternativa de los pobladores es lo que tenga personería jurídica; concepto que también se debe ampliar. Entender la dimensión No sé si los cooperativistas no hemos entendido que la economía cooperativa es muy pequeña, en especial cuando sigue centrada en el ahorro y crédito; comparada las cifras entre lo que tienen las cooperativas y lo que tiene la Banca colombiana y la banca global, somos demasiado pequeños, si queremos tener mayor incidencia, hay que hacer círculos virtuosos con otras formas de economía social y solidaria para que tengamos un impacto mayor. Confiar lideró en buena parte el tema de la divulgación y el apoyo a los Acuerdos de Paz con las Farc, en este ¿En qué va ese apoyo que está entregando Confiar? Desde el proceso mismo de las negociaciones estamos convencidos, por la naturaleza propia de la cooperativa, su visión plural y de construcción colectiva de que se de este Acuerdo de Paz, considero que es importante para el país y en este sentido, somos una de las instituciones que se ha pronunciado públicamente en apoyar el plebiscito. Consideramos que, avanzados los acuerdos y en el estado que están, con mayor razón estamos más comprometidos y en este orden de ideas Confiar continua con el desarrollo de un ‘accionar’ y un ‘hacer’ relacionando con el escenario del postconflicto; Estamos vinculados desde el hacer de la cooperativa en abrir agencias de cara a la comunidad, intervenir en el escenario del crédito; sin orientarlo a consumo, sino a vivienda, a proyectos productivos, hablar de una concepción que va más allá del escenario del marketing, cuando decimos que la ‘gente que ahorra con paciencia y gasta con parsimonia es gente que sabe’, Atreverse a pensar distinto Pensar en cosas atrevidas de contradicción frente al mundo financiero, como proponer una línea de crédito que nos haga distintos, porque que hay que parar, esto no puede seguir en función de endeudar y endeudar la gente como lo hace le sistema financiero y como a veces coadyuvamos las entidades cooperativas. Por último, durante su intervención en la Asamblea Felcolfin, toca el asuto de volver a las raíces. Confiar ¿Cómo está retomando este tipo de iniciativas? Nosotros no podemos ser –de manera simple– organizaciones que responden al mercado y a los modelos de riesgo, que si bien son importantes y hacen parte de una concepción moderna del ejercicio de la intervención financiera, no podemos olvidar que somos cooperativas; tenemos una naturaleza distinta. No es lo mismo hacer ejercicio de ahorro y crédito en el escenario de la intermediación financiera y la aplicación de las Normas de Basilea que hacerlo con solidaridad, y en este orden de ideas, nuestro discurso se apalanca en decir que una cooperativa tiene que fomentar la vinculación de sus asociados con aportes, que los aportes le dan una característica fundamental al patrimonio, que a partir de un patrimonio de naturaleza cooperativa podemos orientar productos y servicios en esa misma línea. Montos pequeños, mejores tasas Volver a cosas que para mucha gente hoy no tienen sentido, es el modelo de prestar 3 o 4 veces los aportes; es decir, montos más pequeños, con mejores tasas, reconociendo el esfuerzo que hacen los asociados en la contribución de apalancar la cooperativa con los aportes, es un modelo al cual deberíamos regresar, es más consistente, es más seguro, que el modelo de la “pompa de jabón” del mundo financiero que hoy se infla y mañana se puede reventar fácilmente.

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