Políticas públicas para el desarrollo con el modelo cooperativo

Políticas públicas para el desarrollo con el modelo cooperativo

Diálogos Ecosolidario

Afuera, en la calle hay mucha gente buscando un norte, capoteando la incertidumbre creada por un modelo que no les favorece y sobre el cual no tienen capacidad de incidencia’.

‘Se requiere voluntad política y definitivamente un cambio de paradigma. No olvidemos que a mayor cooperación habrá menor riesgo, y esta frase sí que aplica al tiempo que estamos viviendo’.

‘Es un propósito superior, no es para lidiar situaciones coyunturales, ni esto está pensado para resolver problemas puntuales de un mínimo grupo de personas. Está diseñado pensando en grandes proyectos como el de cooperativizar el campo colombiano’.

Silvania – Bogotá, 9 de dic de 2020

wiltonrizzo@hotmail.com

Con el Presidente Ejecutivo de Confecoop, Carlos Acero Sánchez, entablamos un Diálogo Ecosolidario, para entregar a los lectores un documento periodístico, que refleja el encuentro de políticas públicas donde participe el modelo de economía solidaria, para el verdadero desarrollo de Colombia.

Partiendo de un sector financiero de ahorro y crédito consolidado y la visión sería, responsable y participativa en la construcción de una economía transversal, en el contexto de las economías para el bienestar y la felicidad de los colombianos.

Con hechos contundentes, con paciencia e inteligencia se recorrió el camino, paso a paso, por la Confederación de Cooperativas de Colombia y la dirigencia del sector solidario, ello, con apoyo de la masa crítica de los asociados como dueños de sus entidades.

En ese caminar se encontró en las conversaciones con los parlamentarios cooperativistas y con el nivel ministerial, aquello que se buscaba hace unos 30 años, tener audiencia tanto en el legislativo como en el ejecutivo.

Aquí soltamos los conceptos, para que a través del Universo Digital Ecosolidario –UDE– se refleje el pensamiento del modelo cooperativo.

Las conclusiones son de ustedes queridos lectores, de aquí, esperamos la participación decidida, para hacer del discurso la filosofía aplicativa de las soluciones a las inmensas necesidades de la población en general, cooperativistas, fondistas, mutualistas y demás compatriotas.

WR.En el momento hay avances a nivel del gobierno relacionados con las políticas públicas que tocan asuntos claves para el desarrollo y fortalecimiento del cooperativismo y la economía solidaria, como son el emprendimiento, le inclusión y educación financiera, el financiamiento de vivienda nueva, ¿cómo pueden aportar las cooperativas para este cometido?

CAS. Este año deja unos interesantes desarrollos en materia de política pública, con especial énfasis en política social y que sirven de plataforma para el impulso, promoción, fomento y fortalecimiento de nuestras empresas de economía solidaria.

Por ejemplo, los documentos Conpes 3988 sobre Tecnologías para aprender (innovación en prácticas educativas a través de tecnologías digitales), Conpes 4005 sobre inclusión y educación económica y financiera, el Conpes 4011 sobre emprendimiento, el Conpes 4012 sobre comercio digital y el que está por expedirse sobre recuperación económica post-covid.

XV Congreso Nacional Cooperativo 2016, Cartagena de Indias 25 y 26 de agosto. I a D. Carlos Acero Sánchez, Rafael Gonzáles, Mariana Gutiérrez, Orlando Céspedes y Jorge Alberto Corrales. RP EcoWr 2016.

Estos lineamientos de política social y económica llegan en momento en que avanzamos en la construcción de la política pública con el gobierno nacional y vienen a apoyar la propuesta que Confecoop ha presentado en su programa “Cooperativas por Colombia”, desde 2015, cuyo propósito fundamental es consolidar a las cooperativas como gestoras del desarrollo humano con equidad.

Estos lineamientos, sumados a los establecidos en el Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022, y a los formulados por organismos multilaterales de la región, como CEPAL, FAO, OIT, BID, CAF, nos permitirán, como sector y movimiento socioeconómico, cultural y ambiental convertirnos en actores esenciales en el proceso de recuperación económica del país para la década 20/30.

Depende, ahora, en gran parte que desde el liderazgo y dirigencia cooperativa y social cambiemos el paradigma de desarrollo cooperativo y de economía social y solidaria para alcanzar ese nuevo estadio de desarrollo del modelo y su transformación, modernización y posicionamiento como actores sociales y económicos en el territorio.

Inclusión y educación económica y financiera – Conpes 4005

CAS. El documento Conpes 4005 aprobado a mediados de septiembre, sobre el cual Confecoop realizó observaciones, previo a su expedición, reconoce al sector cooperativo como actor estratégico en esta materia.

Esta política tiene como objetivo integrar los servicios financieros a las actividades cotidianas de los ciudadanos y de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), entre ellas, cooperativas, fondos y mutuales, atendiendo sus necesidades y generando oportunidades económicas para contribuir al crecimiento e inclusión financiera del país.

El documento diseñó un plan de acción para mejorar la provisión de servicios financieros pertinentes a toda la población, a través de cuatro estrategias, a saber:

  • ampliación y pertinencia de la oferta de productos y servicios financieros a la medida,
  • generación de mayores competencias, conocimiento y confianza en el sistema financiero,
  • fortalecimiento de la infraestructura financiera y digital para un mayor acceso y uso de servicios financieros formales,
  • presentación de una propuesta para una gobernanza institucional que permita mayor articulación en la implementación de las estrategias de educación e inclusión financiera

En este ámbito, como sector debemos trabajar en una pedagogía permanente sobre el consumo responsable, ético, solidario y consciente que se tiene que diferenciarse del consumismo que promueve el modelo económico imperante y unos mecanismos de inclusión financiera que les faciliten disciplinas financieras a las personas para generar verdaderas soluciones a sus necesidades y aspiraciones, que se traducen en bienestar social.

Aquí insistimos en la necesidad de adoptar una política gremial integrada y transversal para promover la inclusión y la educación {financiera} cooperativa, pues como lo hemos sostenido, nuestro propósito es educar para la vida, la solidaridad económica, la cooperación y la ayuda mutua.

WR. Ley de emprendimiento y nuevas oportunidades para las cooperativas

CAS. Este proyecto, que se convertirá en ley antes de terminar 2020, incluyó varias de las propuestas presentadas por Confecoop al gobierno y al Congreso de la República, encaminadas a promover el modelo cooperativo para impulsar la organización de las personas para la producción, el trabajo, el consumo, la inclusión económica y financiera y la recuperación de empresas en crisis.

Documento Confecoop sobre política pública.

Cabe recordar que la propuesta de Confecoop identificó como destinatarios de su propuesta de política pública a seis grupos socio-económicos que pueden encontrar en el modelo de gestión de empresa cooperativa y de economía solidaria una oportunidad de organización, desarrollo, creación de empleo y trabajo digno, sostenible y con especial impacto a nivel local y regional. (productores urbanos y rurales, emprendedores, independientes, informales, grupos vulnerables y empresas en crisis).

Y gracias a la gestión de incidencia adelantada durante todo el 2020, fue escuchada, valorada y acogida en varios de sus acciones, en esta nueva ley, tales como:

Primero, el reconocimiento de que las cooperativas, fondos de empleados y mutuales son, por definición legal, empresas. Este elemento es definitivo para el impulso y fortalecimiento de nuestras organizaciones porque facilitará que todas las políticas públicas y los programas que se han venido fortaleciendo las mypimes, también pueda aplicarse en lo pertinente a nuestras formas cooperativas, fondistas y mutuales.

Segundo, se podrán conformar cooperativas a partir de tres (3) asociados. Tomando como referencia los lineamientos de la Alianza Cooperativa Internacional – ACI, la experiencia cooperativa regional y global y la literatura internacional y nacional especializada en la materia, los emprendimientos surgen entre grupos pequeños de personas, el mayor porcentaje de los emprendimientos son individuales, le siguen los emprendimientos de dos y tres personas y ya en menor porcentaje se presentan emprendimientos con un número superior a 4, 5 o más personas.

Revisando los avances de la “nueva economía”, la denominada 4ª revolución industrial, la transformación digital, y la posibilidad de que a través de la figura jurídica cooperativa se puedan crear y consolidar los proyectos productivos de los emprendedores, se consideró necesario, pertinente, oportuno y necesario hacer este ajuste normativo que, además, pone a disposición de los emprendedores esta opción de organización y formalización de trabajo y empresa.

Con esta medida, se espera que surjan emprendimientos cooperativos para desarrollar nuevas actividades económicas, por ejemplo, en campos como la tecnología, el diseño, la generación de energías sostenibles, movilidad urbana, servicios sociales, servicios comunitarios y de bienestar, proyectos agroindustriales y de transformación, turismo, medio ambiente, economía del cuidado, economía circular, servicios públicos, entre otros.

Igualmente, se abre un mar de oportunidades para que a través de nuevas cooperativas se asocien jóvenes en sus últimos semestres de universidad o aprendices del Sena y puedan organizarse y crear sus propios emprendimientos e insertarse en el mercado laboral financiero, ecológico de las regiones.

Tercero, las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) podrán crear o asociarse en cooperativas. Aquí se abre otra gran oportunidad en beneficio tanto del modelo como del desarrollo de las mipymes en los territorios.

En Colombia se habla de más de 1.700.000 mypimes, muchas de ellas están en los municipios, ¡son las que mueven la economía local y regional!, pero carecen de servicios financieros de cercanía o de esquemas productivos más rentables o de cadenas de comercialización o logísticas que mejoren su participación en el mercado.

Unirse a través de una cooperativa significa, como ocurre en otros países, un salto cualitativo y cuantitativo para su sostenibilidad, productividad y rentabilidad de triple propósito: social, económica y ambiental. Además, se va generando el espacio para la intercooperación, la provisión de servicios complementarios comunes y, como es natural, se dinamiza el aparato productivo local, pues los beneficios del desarrollo de esta naturaleza permiten el incremento de trabajo, ingresos, inversión, demanda agregada, crecimiento económico local, cadenas de valor sectorial, generación de impuestos locales, por citar algunos.

Las mipymes generan un porcentaje significativo del empleo nacional y como quedó visto durante la pandemia, tienen limitaciones enormes para acceder al crédito. Entonces aquí se abre una posibilidad: que las mypimes vean en el sistema cooperativo financiero una alternativa para financiar sus proyectos en desarrollo a nivel regional y local.

WR. ¿Cómo puede responder la cooperativa, el fondo de empleados, haciendo empresas que necesitan tanto unos proyectos de administración y de inversión, con un sustento desde que arrancan, para que no se vayan a liquidar muy pronto?

CAS. El propósito central de estos ajustes está encaminado a fortalecer un ecosistema cooperativo y de economía solidaria en el país, pensado y estructurado para generar desarrollo económico, organización empresarial, apoyado con asistencia técnica y acceso a bienes públicos, como crédito e infraestructura básica. Para ello se requiere una estrategia de desarrollo empresarial compartida entre el Estado (a nivel nacional y local) y el sector.

Los gobiernos locales y regionales apoyando con recursos u orientando la contratación local a través de este tipo de empresas, como se espera ocurra con lo establecido en la ley 2046 – compras públicas y en la ley de emprendimiento, y el sector, a través de apoyo en materia de asistencia técnica, capacitación y formación cooperativa y apoyo del sistema financiero cooperativo a nivel local.

Es el momento para estimular el ahorro local para ofrecerlo también a nivel local como apalancamiento de los proyectos locales y regionales.

Es el momento para que las cooperativas consolidadas apoyen, participen, creen nuevas empresas cooperativas de segundo grado para el desarrollo de actividades económicas de mayor escala productiva y económica o para la provisión de servicios logísticos, de transporte o comercialización de los productos, bienes y servicios que generen las cooperativas de bases y los nuevos emprendimientos cooperativos o que creen programas de apoyo, asistencia técnica y financiación de los proyectos y emprendimientos de sus asociados y familias.

Es parte del cambio de paradigma que estamos proponiendo al Estado, al mismo sector y a las personas y comunidades interesadas.

Es la oportunidad para contribuir con la creación de empleo, generación de riqueza sostenible y la recuperación social y económica del país.

En el XVIII Congreso Cooperativo 2019, la apertura la hizo el Presidente Iván Duque y el cierre la Vicepresidenta, Martha Lucía Ramírez, asistieron también congresistas, entre ellos la bancada cooperativa y se vislumbró un panorama positivo hacia las oportunidades para los colombianos tanto desde el legislativo como del ejecutivo quienes avalaron las propuestas en su momento. I. a D. Carlos Acero Sánchez, Alicia Arango, ministra del Trabajo para la época, Iván Duque y Jorge Andrés López. RG eCoWr.

Es un propósito superior, no es para lidiar situaciones coyunturales, ni esto está pensado para resolver problemas puntuales de un mínimo grupo de personas. Está diseñado pensando en grandes proyectos como el de cooperativizar el campo colombiano.

Cabe recordar que tanto en la Ley 79 de 1988 como en la 454 de 1988 se establece que nuestras organizaciones socio empresariales deben participar en los procesos de desarrollo local y son actores y corresponsables de ese desarrollo. De manera pues que estamos avanzando en el propósito de crear los circuitos económicos cooperativos y solidarios, o los denominados territorios cooperativos o como los llaman ahora, los ecosistemas sostenibles de desarrollo.

Aquí, lo que estamos haciendo es la puesta en práctica de lo que se denomina en el mundo cooperativo y solidario a nivel global: los circuitos económicos cooperativos y solidarios, aquí se requiere plantear soluciones distintas a los problemas diferentes que está enfrentado la sociedad hoy colombiana.

Aquí está la posibilidad de avanzar hacia una nueva forma de hacer economía desde lo local y regional, para activar la dinámica nacional, esto es transversal e integral y no son simplemente soluciones parciales o alternativas, ahí está la esencia de la propuesta en el modelo.

WR.Jugando a 3 bandas

CAS. Así es. Una oportunidad magnífica.

 

Se busca que las cooperativas y las empresas de economía solidaria se conviertan y con fuerza en empresas proveedoras de bienes y servicios, es decir, más cooperativas en el sector real de la economía.

Qué pueden participar de los procesos de compras públicas nacionales y regionales, que creen empleos, que democraticen la propiedad y las oportunidades, que avancen en segmentos nuevos, especialmente, los que surgen de la cuarta revolución, que utilicen o desarrollen proyectos tecnológicos.

WR. ¿Cómo debe ser el ensamble social: cooperativismo y políticas públicas para el desarrollo del país?

CAS. Las cooperativas y empresas de la economía social ponen al ser humano en el centro de sus preocupaciones. Este tipo de organizaciones se crean para resolver las necesidades y aspiraciones de las personas. Nuestras empresas tienen un profundo arraigo social. Surgen como resultados de procesos sociales y se consolidan como operadores económicos en función de las personas.

Las cooperativas tienen en tal virtud un doble propósito: son organizaciones sociales y al mismo tiempo son empresas que desarrollan actividades económicas para su grupo asociado. De allí que la política pública debe considerar esa doble condición en cabeza de una única forma jurídica: la cooperativa.

Las cooperativas tienen una forma distinta de hacer economía, de gestionar empresa y de compartir el resultado económico de dicha gestión, y actúan en el entorno del mercado, en donde se convierten en reguladores de precios, costos, tasas y tarifas, como lo señala el artículo 2 de la Ley 79 de 1088, por ello son muy fuertes y significativas a nivel local y regional y cuando se integran e intercooperan y se relacionan con otros actores públicos y privados locales, pues, obviamente, se alcanza mayor desarrollo.

WR. Este ensamble económico social vale la pena presentárselo al nuevo Presidente de los Estados Unidos, se lo digo en serio, para que pueda competir y no lo confundan con en el socialismo del modelo chino.

CAS. Seguramente. Creo que aquí nosotros hablamos de la cultura de la solidaridad económica, la ayuda mutua y el bienestar colectivo. Eso no debe ideologizarse, sino practicarse a diario, buscando incluir a la inmensa mayoría en los beneficios del desarrollo sostenible.

Antes de la pandemia, cuando hablábamos de cambios o ajustes al modelo económico, se levantaban voces estigmatizantes, pues la ola de polarización que vive el mundo y el país impide construir conversaciones poderosas, dialógicas, creativas, propositivas, críticas e innovadoras. A la gente le da miedo el cambio, pero más miedo le da proponerlo. Pero hacer propuestas en este momento no solo es necesario sino ético y responsable social y culturalmente.

La pandemia desnudó los problemas estructurales gravísimos de ese modelo imperante. Más desigualdad, más inequidad social, mayor concentración de la riqueza, pérdida progresiva de puestos de trabajo, descontento social, regresión de los avances sociales de las últimas décadas, más pobreza, más exclusión social y económica. Ese modelo es el que defiende como máxima el “sálvese quien pueda”.

Entonces, como un coro, se viene escuchando a nivel global y también en Colombia durante los últimos meses que hay que ajustar el modelo. (Pikkety, Rubini,  Klaus M. Schwab (Foro Davos), Sipsodia, entre muchos, que se unen con más o menos matices a las voces de Amartya Sen, Yunos, Stiglitz, Nussbaum, Sachs, Francisco), quienes desde hace más de una década vienen hablando de la necesidad y urgencia de los ajustes al modelo económico).

Lo están diciendo en Colombia, incluso, quienes se oponían hasta hace poco. Y cuando se proponen ideas para esos cambios, aparecen propuestas similares a las que desde el movimiento cooperativo y de economía social a nivel global y en nuestro país se han venido planteando, igualmente, desde hace más de una década.

La humanidad post pandemia va a optar, cada vez más, por un modelo de desarrollo que incluya a la mayoría, ojalá a todo el mundo, y qué va a traer beneficios sociales, económicos, financieros, culturales, políticos a toda la región.

WR. La pandemia nos demostró una cosa sencilla, que la economía en el mundo entero la hacemos los informales.

CAS. En Colombia hay entre 10 y 11 millones de personas en la informalidad y es un componente socioeconómico muy importante que dinamiza la economía, por eso hay que dar oportunidades, no solamente para que se mantengan en la economía y generen ingresos, sino para que además tengan acceso a la seguridad y a la protección social integral ¡eso sería muy importante!

Como lo mencioné anteriormente, los informales son uno de los seis (6) grupos sociales que identificó desde hace cinco años el Programa “Cooperativas por Colombia” como uno de los grupos objetivo de una política pública de inclusión a través de formas cooperativas y de la economía social y solidaria. De hecho, en la propuesta de decreto extraordinario que le presentamos en mayo pasado al gobierno, uno de los elementos principales era justamente como empoderar a este grupo social a través de cooperativas. Esperamos que ahora la Comisión Intersectorial de Economía Solidaria acoja este tipo de iniciativas, pues con ellas se tendría un impacto social y económico de dimensiones sorprendentes.

La forma de organización cooperativa emerge como un mecanismo que permite la formalización del trabajo de las personas, el impulso a los emprendimientos colectivos, contribuye a la generación de ingresos sostenibles que se incrementan gradualmente, facilita los procesos de formación para el trabajo y de educación cooperativa, y facilita el fortalecimiento de las ahora denominadas capacidades blandas, pues como todos saben, las cooperativas a nivel global son reconocidas como escuelas de previsión, formación, liderazgo, democracia, participación comunitaria y constructoras o reparadoras de tejidos sociales y empresariales en los territorios.

Por eso decimos desde Confecoop que las cooperativas colombianas estamos proponiendo ante problemas distintos, soluciones diferentes. Esto va en la vía de la transformación del modelo económico que plantea la ACI a nivel mundial y que tiene una base humanista de gran alcance.

WR. Las ciudades van a tener que abrir más calles para los informales, para ventas estáticas de informales porque se demostró que es necesario. Y eso mueve la economía.

CAS. El cooperativismo es un proceso de organización de las personas para la producción, el trabajo, el consumo, la inclusión económica y la recuperación de empresas. Eso ya está inventado como lo hemos visto. No es una prueba de ensayo-error, sino que es un modelo, que ha sido probado una y mil veces en todas partes del mundo.

Llegó la hora de que, en Colombia, tanto el Estado como los gobiernos y funcionarios revisen su mirada sobre el cooperativismo y la economía social y cambien el paradigma y los preconceptos que tiene frente a este modelo y abran la posibilidad a millones de personas de insertarse con mayor capacidad de éxito a los procesos productivos, económicos y laborales. Y esto debe ser ahora.

Afuera, en la calle hay mucha gente buscando un norte, capoteando la incertidumbre creada por un modelo que no les favorece y sobre el cual no tienen capacidad de incidencia. Se requiere voluntad política y definitivamente un cambio de paradigma. No olvidemos que a mayor cooperación habrá menor riesgo, y esta frase si que aplica al tiempo que estamos viviendo.

Pero la “calle” o el rebusque no debe ser la opción de millones de colombianos. Ese modelo debe acabarse, es propio de un Estado premoderno, feudal, clientelista, justo en pleno siglo XXI marcado por la infotecnología y la biotecnología.

La opción es la organización basada en la solidaridad económica, en donde se aporte el trabajo y recursos, se trabaje bajo esquemas de ayuda mutua y cooperación y se estimule la creación de valor y riqueza social que nos lleve hacia la prosperidad colectiva. Ojalá cuando llegue el proceso de inmunización de la población colombiana hacia febrero/marzo de 2021 no se nos olviden estas reflexiones o se desechen estas propuestas.

WR. En todas las ciudades del mundo se sigue persiguiendo a los vendedores informales todavía

CAS. Claro, porque parte del problema que tiene el modelo económico imperante es que no logró incluir a todas las personas en los beneficios del desarrollo económico.

Al contrario, dejó a mucha gente atrás de las líneas de la inclusión. Las economías y muchos economistas son felices con el crecimiento económico. Pero, cuando se analizan los indicadores de desarrollo humano de las Naciones Unidas, se evidencia el desajuste estructural de nuestra sociedad.

No debemos quedarnos al margen de estos hechos. Insisto, tenemos un compromiso ético que debe reflejarse en la construcción de otra economía posible. A eso hemos estado aportando las cooperativas y la economía social y del bien común históricamente.

La ventaja del modelo cooperativo es que genera beneficios y riqueza y esos recursos se gestionan pensando en el interés y bienestar colectivo. Busca incluir a la mayor cantidad de personas posible. Las organiza para formar empresa de la cual son sus propios dueños, para recibir los beneficios del desarrollo económico y no como el otro modelo, que simplemente se preocupa por el crecimiento agregado sin importar el bienestar individual de miles de millones de seres humanos.

WR. Es la miopía económica.

CAS. Son modelos económicos, sirven a intereses, en este caso los de la acumulación y la exacerbación de la utilidad y el lucro.

El modelo imperante actualmente, sirve a los intereses de menos de 1% de la población mundial. A las cooperativas y la economía social y solidaria nos gusta el modelo de bienestar, de inclusión social y de riqueza colectiva.

Por eso creemos que para superar esta crisis post-covid no puede seguirse aplicando una receta que ya se agotó. “Debemos volver al futuro y no regresar al pasado”.

WR. Carlos Acero presidente ejecutivo de Confecoop cómo va a jugar el sector cooperativo y solidario en la construcción de empleos, dentro de la política pública, que se espera sea ecuánime, sino generosa, para los sectores sociales.

XVIII Congreso Nacional Cooperativo 2019, Cartagena. Multiplicadores del mutualismo y la ayuda mutua listos para servir a Colombia desde la cooperación.

CAS. Con la posibilidad de crear cooperativas a partir de tres personas, acogida en la nueva ley de emprendimiento, podremos tener:

Más cooperativas de jóvenes y más jóvenes en cooperativas de producción, trabajo, industria y servicios.

Más cooperativas conformadas por emprendedores (mujeres, hombres, sin importar su edad).

Más cooperativas conformadas por independientes quienes se asocian para mejorar sus condiciones frente a un mercado cada vez más hostil y, en algunos casos, monopólico.

Más cooperativas de informales que aseguren la formalización de empleo y trabajo y asegure la protección social integral.

Más educación cooperativa y solidaria de calidad para romper las trampas de la pobreza que le impone el modelo económico vigente a millones de colombianos.

Más pedagogía de los valores cooperativos para ir avanzando hacia una cultura de la solidaridad económica, la cooperación y la ayuda mutua, con lo cual se construyen valores sociales, culturales y políticos que facilitan los procesos democráticos, participativos y de convivencia y desarrollo.

  1. ¿Qué avances trae la nueva Ley de Vivienda y Habitat para el sector?

CAS. El proyecto de ley de vivienda y hábitat fue aprobado en el Congreso de la República y pasó a sanción – acción presidencial, es decir, que debe convertirse en ley de la República, antes de finalizar el presente año, recoge dos iniciativas, que como sector hemos venido pidiendo desde hace diez o doce años.

1º Que se reconociera a las entidades de economía solidaria vigiladas por la Supersolidaria, es decir, cooperativas, fondos de empleados y asociaciones mutualistas, como actores del sistema nacional de financiación de vivienda nueva, pues, abre o amplía el espectro de oportunidades que tienen este tipo de entidades para ofrecer servicio de crédito hipotecario para sus asociados y sus familiares.

2° La posibilidad que las entidades vigiladas por la Supersolidaria, de acuerdo con los reglamentos que expida el gobierno nacional, puedan acceder a los recursos del Fondo de Reserva para la Estabilización de la Cartera Hipotecaria – FRECH, administrados por el Banco de la República, qué es el fondo para la promoción de la cartera hipotecaria a través del cual se puede subsidiar la tasa de interés en la adquisición de vivienda nueva.

Sin lugar a dudas va hacer es un factor muy interesante para miles de personas que estando ya como asociados o que puedan asociarse en cualquiera de los tres tipos de empresas de la economía solidaria, buscar opciones nuevas y distintas para resolver un problema vital, qué es el acceso a la vivienda digna.

WR: Hay propuestas para crear sistemas cooperativos de acueductos, vivienda rural y energía eléctrica.  

Así es. El cooperativismo de producción y de servicios es muy pequeño en nuestro país. Justamente por ello, lo que buscamos con estas propuestas de políticas públicas, con estos lineamientos y primeros avances normativos que se están logrando en el presente año es que el cooperativismo colombiano pueda avanzar y crecer dentro del campo de la economía real.

La propuesta es crear nuevas empresas cooperativas para la producción de bienes y servicios tanto a nivel rural cómo a nivel urbano y a lo largo y ancho del país.

A manera de referencia, Uruguay tiene un modelo de desarrollo de vivienda cooperativo desde hace 60 años muy interesante, no solamente incorpora el respeto por el entorno, el diseño, las condiciones de uso y acceso a la propiedad cooperativa de las unidades de vivienda y desarrollo de innovaciones sociales como autogeneración de energía sostenible.

Aquí en Colombia, hemos escuchado con atención y especial interés las iniciativas que desde la Superintendencia de Servicios Públicos se están haciendo para promover la organización de acueductos locales y/o rurales a través de esquemas cooperativos, así como para la gestión de residuos sólidos y reciclaje, y la prestación de otros servicios públicos pues coinciden con varias de las propuestas que hemos presentado relacionadas con la creación de nuevas y diferentes formas de desarrollo cooperativo.

Las cooperativas de servicios públicos son una modalidad con más de 100 años de funcionamiento en el mundo. En los Estados Unidos de Norteamérica hay 970 cooperativas de generación y comercialización de energía, en Argentina hay alrededor de 600 cooperativas eléctricas.

Uso irracional y racional de servicios turísticos de fin de semana

También estamos hablando de turismo y ecoturismo cómo desarrollo de industrias nuevas a nivel rural y a nivel local, donde los campesinos se unen en cooperativas y desarrollan industria turística, eco turística y de protección y conservación, son los dueños de los hostales y del turismo y manejan la industria a nivel local.

Por ello insistimos en que hay que cambiar el paradigma cooperativo en el país. Pasar de un imaginario según el cual son solamente cajas de préstamo de dinero, para avanzar hacia el concepto de que son organizaciones empresariales para el desarrollo sostenible a nivel local, regional y nacional.

WR. Hablemos de la regulación y supervisión – Equidad empresarial

CAS. Siempre hemos estado de acuerdo con un sistema de supervisión estatal técnico, oportuno, eficiente, apoyado en las tecnologías de la información, la analítica de datos, pues como servicio público, la supervisión constituye un elemento valioso en los procesos de las organizaciones y en su mejoramiento continuo.

La supervisión de este tipo de empresas de la economía solidaria debe reconocer la naturaleza jurídica y las diferencias propias del modelo de desarrollo económico que las orienta y que constituye su razón de ser. Además, un buen sistema de supervisión genera un valor agregado social, pues contribuye a la consolidación de la confianza de los asociados en sus entidades y del público en general.

Con la Supersolidaria se está trabajando, en el marco de la Comisión Intersectorial de Economía Solidaria, en la revisión del marco normativo y regulatoria con el fin de evaluar posibles ajustes legales que permitan adecuar el proceso de supervisión a esas especificidades propias del modelo empresarial.

Desde el sector consideramos que podemos avanzar en convenios técnicos de cooperación con los organizamos de supervisión para mejorar este tipo de procesos, estimular la metodología de autocontrol, evaluar mecanismos diferenciales de supervisión tomando en consideración la heterogeneidad del sector, el tamaño de las empresas, evaluar los procesos que adelantan otras superintendencias, entre otros aspectos.

El objetivo de este análisis es identificar y, de ser necesario, modificar normas de carácter legal que puedan estar generando asimetrías en materia regulatoria o de supervisión frente a otros tipos de sociedades y empresa, que deberían ser corregidos para garantizar igualdad de oportunidades y adicionalmente, quienes estén interesados en crear empresa o adelantar emprendimientos de naturaleza cooperativa no tengan que asumir cargas administrativas adicionales a las que se el impone a esas otras formas societarias, pues ello constituiría posibles barreras de acceso, limitaciones o mayores trámites que podrían influir en un desestimulo al momento de definir el tipo jurídico que quieren adoptar.

WR. Confiamos que la regulación y supervisión dejen de ser un calvario administrativo y que se conviertan en un oasis informativo, donde el empresario manda su información a la Supersolidaria, porque le sirve cómo estabilidad de su empresa y para apoyar el desarrollo del país

CAS. De acuerdo. Así también lo cree el supervisor. Se puede avanzar de manera significativa en ese frente, haciendo uso de las tecnologías de la información, la analítica, la inteligencia artificial.

Debemos aprovechar los procesos de transformación digital que se venían proyectando y que a partir de la pandemia llegaron para quedarse y contribuir a la mejora de la gestión de nuestras organizaciones.

WR. Carlos, agradeciéndole su tiempo pasamos desupervisión y control a la comisión interinstitucional.

CAS. Esta Comisión tiene unos antecedentes en normas anteriores, que por diferentes razones no tuvo ni la funcionalidad ni la operacionalidad que requiere una instancia de concertación entre sector público y privado.

Con la conformación de esta Comisión se abre una oportunidad para que el Gobierno nacional al más alto nivel impulse y concrete, con la participación activa y decisiva del sector, la construcción de una política pública de carácter estatal, transversal a la economía, porque las cooperativas, los fondos y las mutuales están presentes en múltiples actividades económicas del  país, que sea integral,  porque tiene que reconocer los diferentes ámbitos del desarrollo en una sociedad, que incorpore componentes como el medio ambiente, la equidad de género, la promoción de jóvenes, el desarrollo económico, que se estimule en  todos los niveles, tanto nacional como departamental y municipal y que se vea reflejada en los presupuesto públicos.

La Comisión está coordinada directamente por la Vicepresidente de la República con la Secretaría Técnica del Ministro de Trabajo y la integran, además, con voz y voto, los ministros de Comercio, Industria y Turismo, de Agricultura y de Salud, así como por el Director Nacional de Planeación, el Superintendente dela Economía Solidaria y el Director dela UAEOS. Adicionalmente, son invitados con voz y sin voto otras agencias estatales y tres representantes de los gremios representativos de las empresas de economía solidaria.

WR, ¿Por qué sin voto? 

CAS. Así lo estableció la Ley 1955 de 2019. Plan Nacional de Desarrollo. Es una Comisión de carácter gubernamental, en la cual “confluirán e interactuarán las diversas entidades del orden nacional de la rama ejecutiva con el objetivo de coordinar y armonizar las políticas, planes programas y acciones necesarias para la ejecución transversal e integral de la política pública de la economía solidaria y su articulación con otras políticas de desarrollo económico y empresarial”.

Confecoop, Analfe y Conamutual son invitados permanentes y confiamos que este proceso de participación y concertación sea el escenario ideal para construir e impulsar la política pública para el cooperativismo y la economía solidaria, pues como lo señala la literatura especializada, este tipo de políticas adquieren su característica y naturaleza de públicas cuando convergen en la formulación y definición de objetivos y acciones tanto los actores de gobierno cómo los representantes de la sociedad civil qué va a ser objeto de esas políticas.

Por supuesto, estamos absolutamente convencidos en que esta oportunidad, que no se presentaba desde hace más de 30 años, debemos aprovecharla de la mejor manera y con el propósito superior de fortalecer al sector. Por ello, entre los gremios mencionados trabajamos conjuntamente en hacer de este un escenario propositivo y de concertación y de lograr, con base en propuestas objetivas y concretas, ese consenso con el Gobierno.

Documento Pacto por la economía cooperativa y solidaria.

Tenemos altas expectativas en el trabajo de esta Comisión, de hecho, desde Confecoop hemos aportado los documentos que soportan la necesidad de una política pública, así como 44 acciones para su materialización, algunas de las cuales ya quedaron aprobadas en las nuevas leyes de emprendimiento y vivienda, como señale anteriormente.

En igual sentido, Analfe y Conamutual han hecho sus aportes sectoriales específicos, además de compartir entre los tres sectores, los lineamientos generales que son comunes a las tres formas jurídicas de empresas de economía solidaria. La integración entre los tres sectores ha sido fundamental para avanzar en esta causa común y compartida.

WR. ¿Cómo va a responder el cooperativismo a este reto buscado? porque el sector financiero está dedicado al crédito de consumo y debe ir más allá, por otra parte, sugiero crear unas gerencias de proyectos agroindustriales para dar el salto a la financiación y creación de empresas para la economía real.

CAS. Se abre una enorme oportunidad para el movimiento cooperativo y de la economía solidaria en Colombia. Tenemos que cambiar de paradigma, tenemos que fortalecer y proyectar aún más nuestro cooperativismo financiero y de ahorro y crédito, avanzar en cooperativas en el sector real, todo ello tiene que ir encaminado hacia el fortalecimiento de la figura cooperativa, la creación de nuevas y muchas cooperativas de producción de bienes y servicios, incursionar en nuevos campos de desarrollo económico, fortalecer la presencia de cooperativas a nivel local y regional, crear y consolidar empresas cooperativas de segundo grado para el desarrollo de actividades económicas a nivel regional, en todos los frentes de la producción y generar programas de asistencia técnica, desarrollo, investigación e innovación.

WR. Le corresponde al sector financiero mejorar sus plataformas, porque crecerían de forma exponencial y tendrían que ampliar la operación del crédito de consumo o crédito de emprendimiento y créditos más robustos, que tienen mayor desgaste y más riesgo.

CAS: Sí claro. Uno de los aspectos más destacables de todo lo que ha pasado este año en nuestro sector, en medio de la pandemia, es el proceso de rápida adaptación y adecuación tecnológica donde tuvimos cambios y avances significativos.

La pandemia desafío todas las capacidades adaptativas de las personas y las organizaciones, nos obligó a tomar decisiones rápidas, a modificarlas o ajustarlas debido a la incertidumbre permanente en que actuamos y que ya hace parte de nuestro proceso de gestión.

Desde esa perspectiva, podemos decir, que la pandemia nos ayudó a avanzar y hoy tenemos, quizás, instrumentos, herramientas y decisiones que seguramente hubieran tomado meses y quizás años en adoptarse en el sector.

Y lo mejor de esa experiencia, es que nos quedó claro que en adelante debemos modificar varios esquemas administrativos y de toma de decisiones para poder enfrentar los cambios permanentes en este tipo de operaciones.

También quedó en evidencia que hay nuevos actores en este segmento de los servicios financieros, que van de la mano con los desarrollos tecnológicos y con una manera distinta de ofrecer y prestar esos servicios.

La respuesta a la intercooperación está viva  en el sector de la economía solidaria. Las convocatorias a los encuentros de Confecoop tiene respuesta Masiva por parte de dirigentes, asociados y líderes. RG eCoWr.

La principal estrategia para atender estos nuevos desafíos es la intercooperación y la integración en redes y servicios cooperativos. Creo que a ningún gerente o directivo cooperativo le queda duda al respecto.

Hacia adelante debemos innovar, pues, no podemos atender las necesidades de los asociados con las mismas herramientas, estrategias o imaginarios que teníamos hasta marzo de este año.

WR. Carlos, ese exceso de optimismo que tú tuviste al principio de la pandemia se te dio, que hasta yo quedé sorprendido ¡felicitaciones!

CAS. Porque tenemos un instrumento maravilloso como esencia del modelo que se llama la solidaridad económica y la solidaridad económica sumada a la ayuda mutua es el elemento central que toda sociedad necesita para superar las crisis, y para generar desarrollo económico social, cultural y ambiental frente a las voces de desazón y desesperanza. Y también porque tenemos la convicción absoluta que, a mayor cooperación, menor riesgo.

La pandemia puso de moda o mejor, volvió visible en la agenda pública, social y colectiva los conceptos de la solidaridad y la cooperación. No cabe la menor duda. Pero teniendo en cuenta que la crisis se extendió en el tiempo y estará hasta tanto haya un proceso de inmunización general de la población, paulatinamente esos conceptos empezaron a ser valorados desde la perspectiva económica y de la sostenibilidad del desarrollo.

La solidaridad como expresión maravillosa del ser humano frente a las dificultades de los demás, cobró para una parte importante de la sociedad un nuevo carácter: el de la solidaridad económica, es decir, no basta con ayudar, apoyar, dar, entregar, abrazar, acompañar, regalar o donar. Las circunstancias imponen la cooperación y la ayuda mutua, que se traduce en esfuerzo propio y ayuda de los demás, significa ejercicio económico y esfuerzo, trabajo digno y remunerado, ingresos sostenibles, no solo gratuidad y asistencialismo.

Desde sectores sociales y económicos están floreciendo en todo el país proyectos de solidaridad económica, varios de ellos llamados cooperativas, pero también otras formas de organización basadas en esos conceptos. Estos procesos transformadores van a tener en esta década un valor social y de innovación muy fuerte en el país. No lo duden

WR. Aquí también se requiere un cambio profundo, para que no siga siendo el cooperativismo el llamado a tapar los huecos o de bomberos en tiempos de crisis, que en esta salga consolidado.

CAS. Por supuesto. De allí que, antes de que apareciera la pandemia, las propuestas de Confecoop estaban orientadas a construir valor, organizar empresas autogestionarias, incursionar en nuevas actividades económicas.

Por eso, es importante que se cambie la mirada sobre este tipo de organizaciones y empresas. Las cooperativas y las empresas de la economía social son empresas privadas, de propiedad de sus asociados, quienes hacen aportes económicos, son autónomas, gestionan actividades económicas sostenibles, reinvierten sus beneficios entre sus asociados. No son instrumentos para paliar situaciones coyunturales ni están destinadas a grupos sociales específicos. La mirada al modelo debe ser integral, holístico.

En tal virtud, las propuestas presentadas por Confecoop están orientadas a cambiar el paradigma existente en torno a las cooperativas en Colombia, según el cual, son organizaciones de carácter asistencial, pseudopúblicas o ineficientes, para mostrarlas como lo que en verdad son: empresas con una visión socioeconómica, cultural y ambiental que ponen al ser humano en el centro de sus preocupaciones, para de allí procurar la solución de sus necesidades y aspiraciones individuales y colectivas.

Ahora extendemos una invitación al movimiento cooperativo, a sectores sociales, públicos, en fin, para que estimulen y promuevan en auténtico cooperativismo.

WR. Carlos, el cooperativismo siempre fue utilizado, por qué no era muy fuerte, por el capitalismo, el socialismo y por el populismo para que los saques de afujías y para tapar algunos huecos en momentos difíciles, en épocas de crisis ¿ahora cómo vamos?

Nosotros tenemos un cooperativismo que es tan vigente hoy como lo fue hace 100 años y cómo lo seguirá siendo, por una característica y es que el cooperativismo pone al ser humano en el centro de su preocupación, y lo hace porque las cooperativas son empresas de bienestar, que gestionan la economía de la gente.

Por eso, ha estado presente en el mundo hace 200 años, florece en todo tipo de sistema económico o modelo de gobierno o tipo de Estado. Muchos de esos sistemas, modelos tienen vigencia limitada en el tiempo. Podríamos decir que nacen, se reproducen y mueren. El sistema económico cooperativo sigue vigente porque no obedece a modas, sistemas políticos o ideológicos. Obedece a las necesidades humanas.

En la medida que haya unas necesidades que satisfacer humanas, seguirá vigente. Está probado que una forma de satisfacer muchísimas de las necesidades humanas, (salud, educación, vivienda, subsidio alimentario, aseguramiento, protección, bienestar, recreación, descanso, trabajo), es uniendo esfuerzos recurso y gestión, es siendo solidarios, cooperando.

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