Abogada colombiana defiende en los EU derechos de maya-quiche obligados a dejar su patria

Abogada colombiana defiende en los EU derechos de maya-quiche obligados a dejar su patria

Beyanid Montoya, quien antes de ser abogada -Juris Doctor- de la Universidad de Massachusetts, durante doce 12 años fue interprete judicial en los tribunales en Massachusetts y en la Florida,

Beyanid en New Bedford, MA 02740 (2 años) dicta una conferencia para niños indocumentados que entran por la frontera para trabajar y vivir en los EU legalmente. Montoya viene apoyando con su labor profesional y social a diferentes migrantes principalmente de Centro América, para lograr su legalización en los EU.

En cuanto se refiere a los Maya – Quiche, adelanta los trámites de asilo basados en el hecho de regresar a su país porque no les puede brindar seguridad en especial por estar amendrantados por las pandillas, los maya – quiche fueron víctimas en los 80 de masacres y torturas por parte de la CIA a raíz de la explotación de las bananerar.

Bananas y la CIA: éxodo de guatemaltecos

Reconocer que hubo genocidio en Guatemala y ofrecer una disculpa al pueblo guatemalteco principalmente indígena sería el principio para sanar las heridas. Es un tema que se debería tomar en cuenta en la reunión de Kamala Harris con el presidente guatemalteco Alejandro Giammattei.

Por

Julio Cisneros

4 de junio, 2021

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Para hacer frente a la raíz de la migración guatemalteca, tenemos que aprender de su historia.

Cada vez que veo un racimo de bananas, lo asocio con la Central de Inteligencia Americana (CIA) y la migración. ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? A simple vista nada, pero si escudriñamos la década de los cuarenta, encontraremos su relación y además descubriremos crímenes de lesa humanidad.

La vicepresidenta Kamala Harris visitará México y Guatemala el 7 y 8 de junio con el propósito de “hacer frente a la raíz” de la migración. Para desarrollar políticas migratorias y de desarrollo económico eficaces, es crucial entender el origen de la migración guatemalteca, y el papel de Estados Unidos en el mismo. Y para eso, es necesario indagar en el año de 1954.

En 1944 hubo un levantamiento popular contra uno de los dictadores más opresivos de Guatemala. Tras su derrocamiento, surgieron las primeras elecciones democráticas siendo Juan José Arévalo Bermejo quien ganara la presidencia. Arévalo gobernó hasta 1951, año en que nuevas elecciones democráticas llevaron a la presidencia a Jacobo Árbenz.

A finales de 1952, Árbenz llevó a cabo una reforma agraria que implicó la redistribución de más de 160,000 hectáreas de tierra sin cultivar entre 100,000 familias. El 40 por ciento de esas tierras eran propiedad de la United Fruit Company (UFCO) compañía que cultivaba el banano. Árbenz compró esas tierras utilizando las valoraciones que la UFCO había enumerado en sus declaraciones de impuestos. La UFCO tenía las tierras inscritas a bajo costo para evadir impuestos.

Acostumbrada a sobornos y a explotar a los trabajadores, la UFCO acudió al gobierno de Estados Unidos para revertir la medida. El Secretario de Estado, John Foster Dulles había sido abogado de la UFCO y su hermano Allen Dulles era el director de la CIA y además había sido miembro de la Junta Directiva de la UFCO.

Como parte de la Operación PBSuccess y bajo las órdenes del presidente Dwight D. Eisenhower, en 1954 la CIA junto al opositor Carlos Castillo Armas lanzaron una invasión a Guatemala. Árbenz decidió renunciar para evitar una guerra. Estados Unidos instaló como presidente a Castillo Armas cuyo gobierno revirtió la reforma agraria e inició una era de violencia. Sus medidas autoritarias marcaron en 1960 el inicio de la guerrilla guatemalteca, y por consiguiente la raíz del éxodo de guatemaltecos.

En la década de los sesenta 6,700 guatemaltecos abandonaron el país, en los setenta el número alcanzó 56,843 y en los ochenta llegó a 84,897, de acuerdo con el Migration Policy Institute.

La Comisión para el Esclarecimiento Histórico rindió un informe de la guerra civil que documentó más de 200 mil muertes, 500 mil desplazados y 40 mil desaparecidos a manos del ejército de Guatemala.

En 1982, el presidente de facto Efraín Ríos Montt gobernaba Guatemala y fue en ese año cuando el presidente Ronald Reagan, realizó un viaje para promover la democracia e incluso elogió al mandatario diciendo que estaba “totalmente dedicado a la democracia”. Reagan insinuó que apoyaría una reanudación de la ayuda militar estadounidense al gobierno guatemalteco.

Después de décadas de espera, la CIA desclasificó unas 1,400 páginas sobre la Operación PBSUCCESS. En los documentos hay un manual que describe detalladamente la forma de cometer asesinatos y los instrumentos para hacerlo. “Un martillo, un hacha, un destornillador, atizador de fuego o algún objeto duro y pesado será suficiente”, aconseja el manual.

La antropóloga Victoria Sanford estuvo en Guatemala en la década de los noventa realizando exhumaciones de los restos de las víctimas y recopilando testimonios de los testigos de las matanzas y los secuestros y las violaciones de mujeres.

“Cuando hablamos de genocidio en Guatemala, estuvimos presentes (refiriéndose a Estados Unidos), entrenando a los soldados que lo hicieron, les dimos el lenguaje, las herramientas, el conocimiento para masacrar a tanta gente”, relató Sanford.

En 1999 el presidente Bill Clinton se disculpó por el apoyo de Estados Unidos a los gobiernos de Guatemala responsables de la matanza de miles de personas principalmente de la comunidad indígena.

“Si Clinton se disculpó por lo que hizo Estados Unidos en Guatemala, Kamala Harris puede reconocer que hubo genocidio”, señaló Sanford. “Estados Unidos tiene que disculparse por el genocidio en Guatemala, ya que nuestras políticas tuvieron un papel directo”.

La guerra en Guatemala destruyó su infraestructura, dejó corrupción, falta de acceso a servicios de salud, a la educación y como consecuencia la pobreza extrema.

Reconocer que hubo genocidio en Guatemala y ofrecer una disculpa al pueblo guatemalteco principalmente indígena, sería el principio para sanar las heridas. Es un tema que se debería tomar en cuenta en la reunión de Harris con el presidente guatemalteco Alejandro Giammattei.

Es importante crear un organismo autónomo al gobierno de Guatemala para que administre y documente la distribución de los fondos de la ayuda humanitaria. De lo contrario, esa ayuda iría a parar –como ha ocurrido– a los bolsillos del gobierno. El organismo tendría que ser de alguna institución que sea parte de las Naciones Unidas u otra entidad internacional independiente que demuestre a base de pruebas el destino de la ayuda financiera. Si se empieza a combatir la pobreza, entonces los guatemaltecos no tendrán la necesidad de emigrar.

Esa es la relación entre las bananas y la CIA que trajo como consecuencia la muerte de más de 200 mil personas, y que es la raíz de la migración de guatemaltecos. Es vital no olvidar la historia para evitar que ocurran hechos atroces que causan un efecto dominó de nunca acabar. No es justo, ni correcto declararse un país democrático cuando se ha apoyado y financiado a dictadores responsables de genocidios.

La historia debe abrirnos los ojos para no cometer los mismos errores.

* Julio Cisneros es escritor y profesor de periodismo en la Walter Cronkite School of Journalism and Mass Communication de Arizona State University. Originario de Guatemala, ha publicado dos libros y es ganador de 6 premios Emmy por reportajes transmitidos en cadenas como Telemundo y Univision.

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Bananas y la CIA: éxodo de guatemaltecos

El Presidente Serrano en la inauguración de la Cumbre de Presidentes en Guadalajara, México, julio de 1991, sostuvo:

Represento a la cuna de la cultura Maya-Quiché … represento al país más indiano de América, 60% de nuestra población, que es de casi 10 millones de personas desciende de esa civilización milenaria, y el resto somos el producto del mestizaje, del flujo y reflujo de dos culturas que se entrelazaron y que se proyectan al mundo de manera singular. Un país donde la violencia no pudo avasallar la dignidad del aborigen. Su cultura aún subsiste con todo vigor, preservando sus valores, su lengua y sus costumbres, imprimiéndole a la sociedad entera el digno sello particular del pueblo Maya-Quiché.[31]

22 Octubre 2018Derechos humanos

Un tribunal de Guatemala reconoció que la comunidad maya ixil fue víctima de genocidio hace más de tres décadas, sentando así un precedente en la lucha del país contra la impunidad. Un grupo de expertos de la ONU en derechos humanos instó a completar la tarea procesando penalmente a los responsables.

En el marco de una guerra civil que duró 36 años y que dejó más de 200.000 muertos, Guatemala sufrió un golpe de Estado encabezado por el general Efraín Ríos Montt que recrudeció bestialmente la violencia.

Entre 1982 y 1983, 1771 indígenas de la etnia maya ixil fueron asesinados a manos de las Fuerzas Armadas con una intención de exterminio, según el fallo del pasado 27 de septiembre de un Tribunal de Mayor Riesgo, que concluyó que la masacre constituyó un genocidio y que las atrocidades a las que fue sometida esa comunidad se consideran crímenes de lesa humanidad.

Un grupo de expertos de la ONU en derechos humanos acogió con beneplácito la sentencia y afirmó que sienta un precedente histórico para la justicia transicional en Guatemala, la región y el mundo.

“Celebramos este avance importante en la búsqueda de la verdad, la lucha contra la impunidad y la recuperación de la memoria histórica de los hechos ocurridos durante el conflicto armado interno”, dijeron los relatores en un comunicado conjunto.

La sentencia estableció que el ejército guatemalteco utilizó las técnicas más brutales de violencia contra la población civil, incluyendo asesinatos, torturas y tratos crueles e inhumanos, violencia sexual y desplazamiento forzado, causando la destrucción física parcial de la población Ixil.

El tribunal confirmó lo que había sido resuelto el 10 de mayo de 2013 por un tribunal de primera instancia que había condenado al exjefe de Estado de facto José Efraín Ríos Montt por los mismos delitos, y absolvió a su ex jefe de inteligencia militar José Mauricio Rodríguez Sánchez. Dicha decisión fue posteriormente anulada por el Tribunal Constitucional por supuestos errores de procedimiento.

El juicio se reanudó en 2017, pero la muerte de Ríos Montt en abril de 2018 extinguió el proceso penal en su contra. El juicio contra el exjefe del Servicio de Inteligencia Militar continuó y concluyó con su absolución por mayoría de votos en la sentencia dictada el 26 de septiembre de 2018 y leída y entregada el 18 de octubre.

Sancionar a los responsables

Para los expertos de la ONU, la obligación del Estado sigue siendo identificar, procesar y sancionar a los responsables de estos crímenes atroces como paso importante para alcanzar justicia para las víctimas y sus familiares.

“La impunidad de los responsables es inaceptable”, apuntaron, destacando la necesidad de que los procesos judiciales respeten los estándares internacionales y determinen las responsabilidades de los autores materiales e intelectuales de esos crímenes.

Del mismo modo, instaron al Gobierno guatemalteco a garantizar una reparación integral a las víctimas del pueblo Ixil y a las otras víctimas del conflicto armado interno, además de continuar la búsqueda de desaparecidos.

Los expertos también llamaron a tomar medidas urgentes para garantizar la independencia judicial y la protección de jueces, fiscales, testigos, víctimas y querellantes que participan en estos procesos judiciales.

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https://news.un.org/es/story/2018/10/1444072

Violencia Estatal y Destrucción Cultural:

El caso de Tuchabuc, Nebaj, Quiché, 1982.

TESIS

Presentada por:

Luis Rodrigo Salvadó Mijangos

Previo a conferírsele el Grado Académico de

LICENCIADO EN ANTROPOLOGÍA

Nueva Guatemala de la Asunción,

Guatemala, C.A., Septiembre, 2003.

UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA

http://biblioteca.usac.edu.gt/tesis/14/14_0338.pdf

La CIA torturó mentalmente en Latinoamérica. Un triste legado de muerte y horror

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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