Casaca empresa caleña con arraigo social

Casaca empresa caleña con arraigo social

SENTIDO SOCIAL

Isabel Cortés Libreros, nos cuenta como integrante de Casaca la historia resumida de una empresa social que por decisión de “Don Carlos” Arturo Libreros Ramírez, permanece en la historia caleña haciendo filantropía con personas desplazadas que llegan a Cali, la compañía nació hace 40 años en el barrio Porvenir de esa ciudad.

María Isabel Cortés Libreros, Carlos Hernán Cortés Libreros, Janeth Libreros Tabares – Industrias Casaca Cali. En la fotografía. 

Isabel nos relata como su abuelo Carlos Arturo Libreros Ramírez, que falleció en 2012, creo Industrias Casaca, que es la sigla de Industrias de cauchos San Carlos “y es así porque, debido a su labor social y comunitaria le decían “San Carlos, es muy chistoso, porque él en su momento dijo “entonces se llamará Casaca”.

Productos de caucho de industrias Casaca Cali.

Carlos Arturo, afirma su nieta “que era un fiel enamorado de la pesca” entonces compró una “pequeña tierrita” en el Cauca y pescaba en el rio Cauca, allá se enamoró de la población al punto de que cada 8 días se iba para su finquita”.

Entonces, los moradores de los pueblos y de los corregimientos empezaron a decirle:

“Don Carlos” tengo por acá un muchacho, no tiene para donde irse, porque es profesor de música, le gusta enseñarles a los niños, o porque es una persona que se metió  a defender a la población y termino emproblemado.

“Entonces, él empezó como a idearse la manera de ayudar a esas poblaciones y dijo me los voy a llevar. Me los llevo, yo les doy techo, yo les doy alimento, ellos que trabajen, les voy a pagar a destajo con su seguridad social, su salud y todo.” Destajo significa lo que se hagan en el día.

Acción generosa, respuesta bondadosa

DE I. a D. Doris Troches, María Isabel Cortés y Mercedes Quiñones Micolta en la clausura del Taller de Emprendimiento y economía solidaria dictado por la Corporación Cívica Daniel Guillard – CECAN, CASACA facilita este tipo de capacitaciones y diplomados gratuitos a sus beneficiarias.

Carlos Arturo Libreros Ramírez (q.e.p.d) y Janeth Libreros Tabares – 1983. FF.

“Mi abuelo no tenía ni siquiera necesidad de decir, vean ustedes me van a pagar aquí el arriendo o techo, ellos mismos decían Don Carlos, lo que usted diga que yo tengo que dejar de mi sueldo acá esta, porque yo aquí lo tengo todo”.

Entonces, así empezamos ese modelo de Economía Circular Solidaria que se mantiene hasta la fecha.

¿En qué año empezó más o menos?

Eso fue como en el año 1980.

¿Se podría saber una cifra con cuántas personas han pasado por ahí en promedio?

Si varias veces hemos hecho la cuenta, hemos tenido un cupo de máximo 3 personas en 6 meses y como son 40 años, yo le pongo 250 personas, más o menos.

En este Diálogo Ecosolidario, Isabel Cortés, periodista y empresaria por vocación social, continua en su narración, explicando sobre la acción muy precisa, donde en Casaca se apoya con respeto, amor y dignidad a mujeres cabeza de hogar:  

Exacto, si, y con estructura. En el 2012 que falleció mi abuelo, mi mamá, Janeth Libreros Tabares, -quien siempre ha trabajado en el mundo de las confecciones en Circasia Quindío.

Entonces, expresó, “yo quiero continuar con el mismo modelo que su abuelo trabajó tantos años, lo quiero en las confecciones”.

Su taller tiene las maquinas básicas para sacar una prenda de vestir, tiene una collarín, una fileteadora, la máquina plana, la máquina de cortar, la máquina de sublimar y la mesa de corte, ese fue el montaje inicial.

Janeth Libreros Tabares – En el proceso de molinado a la fórmula del caucho. FF.

Entonces las mujeres llegaban, así: “Doña Janeth yo necesito ingresos, yo estoy desesperada, necesito ayudar en la casa”. Ella les decía, “les tengo 2 opciones, la línea gastronómica y la línea de producción textil”.

Textiles

Entonces lo mismo, se les daba trabajo por unos 3 meses, se les enseñaba desde el corte, desde la moldería, a producir los leggins, camisa para dotación, pantalón para dotación industrial, uniformes escolares y actualmente por la pandemia los tapabocas es lo que está mandando la parada.

“La producción de los tapabocas, expresa Janeth Libreros es muy especial para nosotros, ese proceso inició con la asesoría de como los podíamos elaborar, para evitar mayor contaminación del medio ambiente y donarlos en ancianatos y a niños en las clínicas, que se ponen felices el tapabocas con los diseños de sus superhéroes predilectos.

Los doctores y las enfermeras empezaron a llamar y decir “queremos de esos mismos tapabocas” y llegaban a Casaca muchos vendedores ambulantes que querían venderlos.

Y de un momento a otro, a los 3 meses tenían los ingresos para comprar su primera máquina plana y así arrancaban, ya la mujer sola en su casa fabricando blusas, trabajándole a varias empresas vallecaucanas en producción textil.

Gastronomía

En el lado de los alimentos la misma fórmula de Don Carlos, es muy bonito, afirma Isabel Cortés Libreros, porque para un plante se unen 2 o 3 mujeres que ya pasaron por ese proceso “y nos dicen, que hubo tienen a quien enseñarle este fin de semana, Doña Janeth yo quiero que hagan una tanda de manjar blanco”. Entonces les decimos “si claro nosotras las conseguimos y muchas continúan.

Actualmente nosotros sacamos nuestra producción de tapabocas, que se vende a nivel empresarial con 6 talleres satélites de 6 mujeres madres cabezas de hogar que se edificaron como empresarias en Casaca.

¿Cómo es eso de la lechona, el producto que dicen es de olor sexy y sabor sexy?

Si, totalmente es lo que más gusta y lo que las mujeres se ven más motivadas porque lo hacen en dos días, van y aprenden, el primer día se les enseña las cuentas, a ir a mercar, que tienen que comprar, cuanto es el presupuesto, que tienen que hacer empaques, en fin todo lo necesario para el éxito de su producción, que será la solución para percibir ingresos. Ellas en un solo día aprenden a hacer un producto que tienen en sus manos lo pueden coger, tocar y empezar a vender.

Testimonio del 3 x 3 x 3

Ellas se riegan a vender lechona de una manera impresionante, normalmente hacemos una inversión de $300.000. El cojín de lechona sale para 60 porciones, lo hacemos casi siempre entre 3. Nuestro número es 3, 3 meses, 3 mujeres, 3 personas. Con $300.000 sacamos 60 porciones de lechona, entonces a las 3 mujeres se les entregan de a 20 cajas de lechona, ellas van y entregan y cuando vuelven a donde nosotros la ganancia neta ha sido aproximadamente de $420.000, dejando aparte los $300.000 de la inversión inicial, entonces nos devuelven los $300.000 y ellas entre las 3 se dividen esa ganancia de $420.000  y así que pasa… ya ven ellas si trabajan juntas y sacan otra producción de lechona o si cada una reúne más plante e inicia con su cojín de lechona. ¡Así es la realidad para encontrar soluciones! Facilitando el proceso, haciendo fácil el procedimiento de producción y financiero.

Video revelaciones de un hecho que soluciona problemas sociales urgentes con Isabel Cortés Libreros.

¿Cuáles son las respuestas que han tenido ustedes, en términos generales de la gente algún pronunciamiento de parte de la Gobernación de alguna entidad a nivel nacional?

No, yo siento que no hay respaldo de las entidades, ni nosotros la hemos buscado.

Entiendo que no, es una labor que a mí me impresiona lo que están haciendo, mi invitación, en esta conversación es que alguien debería replicar esos procedimientos, para potenciarlo y escalarlo.

Sí, es muy fácil y aparte de fácil es como que se obtiene y se ve un resultado de ganancias económicas viables para todos. Por eso yo le llamo economía circular, economía solidaria.

Respuesta circular de las beneficiarias

Yo veo la respuesta es en la gente y lo más hermoso es que las mismas mujeres que ya llevan por fuera de nuestro proceso, o sea que se llegaron a capacitar en algo de nosotros y que continuaron, al año o 6 meses nos llaman y nos dicen “tienen personas para capacitar este fin de semana, dígame cuanto es el plante y que quiere aprender a hacer la persona que yo se lo pongo.”

Ellas saben que hasta el plante lo devolvemos. La idea es enseñarle a la mujer que quiere generar ingresos.

Porque es una solución inmediata a un problema de supervivencia.

“Bueno debido a todo esto, yo hace aproximadamente 7 años que hago labores de veeduría de DD HH cosa que no sabía, sino hasta el estallido social.

Empezamos a apoyar a la Fundación Alba Lucia Sotomayor y me dijeron, lo que tú haces es veeduría de DD HH cosa que yo no tenía ni idea”.

Arribo al cambio con empoderamiento e independencia

“Llegaban estas mismas mujeres y nos contaban sus casos, no mira es que mi esposo me maltrata, hace 8 años que yo no puedo trabajar porque tengo los niños entonces él se aprovecha de eso, y me tiene como amarrada.

Entonces yo las acompaño al Bienestar Familiar, o a poner una denuncia a una comisaria de familia o a que se separen por lo legal y hagan las cosas al derecho, a usted le corresponde darles a sus hijos esta mensualidad”.

Esas son labores que se hacen en Casaca, pero da pie al hecho de que las mujeres tengan esa solución de ingresos económicos inmediatos que es lo que tú hablas.

El manjar ancestral también es factor de solución social

El proceso del manjar blanco que es tan apetecido, se les enseña a hacer en unas 8 o 10 horas, así ya tienen un producto en sus manos para salir a vender o a comercializarlo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *