Construir para convivir con la verdad en la transformación

Construir para convivir con la verdad en la transformación

Fadir09@gmail.com

Bogotá, D.C. en tiempo de Covid19

Pero se deduce por la historia del mundo, que, en lugar de transitar por el camino recto, para disfrutar como seres humanos, lo primero que nuestros antepasados se dedicaron a establecer fue diferencias de naturaleza humana y divina, para conducir al universo a su destrucción, que es la etapa a la cual hemos llegado, por la forma como estamos actuando como seres ¿inteligentes?

A todo problema humano hay que encontrarle la solución, ha llegado el momento de usar la inteligencia comprensiva, para afirmar que la destrucción de la humanidad en toda su extensión ha comenzado.

Por lo cual es necesario que todos los que aún seguimos con vida, hagamos uso de la inteligencia, el conocimiento, el deseo, la necesidad y la prudencia, con el objeto de encontrar unidos, la solución adecuada, para que como seres del planeta tierra, abandonemos las diferencias de sexo, raza, condiciones económicas o religiosas, políticas o de cualquier otra índole, que son las principales que han conducido a esta catástrofe en que se encuentra la humanidad del globo terrestre.

Me atrevo a pensar que las palabras que voy a utilizar en este ejercicio de escritor, en mi condición de periodista, han sido iluminadas por quien nos dio la vida a todos los seres humanos, determinando a través de su hijo, para que, con su ejemplo de muchos siglos, nos enseñara como debíamos de comportarnos, en nuestras relaciones de comunidad, para ayudarnos mutuamente y poder disfrutar sin diferencias irrazonables la vida en comunidad, pues somos hijos del mismo creador de la humanidad.

El dinero no es el hacedor

Considero con todos los antecedentes que son plenamente conocidos, que hemos llegado al punto de partida, para que la humanidad tome la decisión de dar por terminadas las diferencias que se han impuesto a través de diversas religiones, en el campo político, económico y administrativo, de sexo o raza, de gobiernos que imponen criterios distintos a la realidad y necesidades de los seres humanos, guiados por intereses sectarios o económicos, donde el dinero es el único dios supremo.

Con las anteriores consideraciones, no estoy presumiendo de ser un ser humano ampliamente ilustrado, pues el fundamento de este escrito se basa en el estudio de los hechos reales, que la humanidad está enfrentando todos los días, sin distinción de sexo, raza o condición económica, el sufrimiento es universal en todos los aspectos del diario vivir según lo revelan las noticias permanentes, que es necesario comprender, entender, aceptar, observar, en la realidad científica y humana.

Distorsión en el mensaje

Diariamente los ciudadanos están siendo informados de manera incomprensible al menos para muchas personas, en forma distorsionada con intereses personalistas de diversa índole, donde la riqueza mira con indiferencia a la pobreza, donde los dirigentes políticos, religiosos y económicos, desean continuar con las mismas presiones con las cuales han impuesto diferentes comportamientos y forma de vivir, en una sociedad que debe actuar con civismo y rectitud.

Ignoro si la nación donde dicen que se originó la denominada pandemia, ha podido afirmar o demostrar, que no creó los antecedentes del virus como lo anuncian diversas noticias, de donde además se dice se propagó el contagio para toda la humanidad viviente, con las consecuencias de salud, de preocupación, de vida sana y saludable.

El contagio se convirtió en universal, generando un problema económico mundial cuyo monto se desconoce, por lo cual las consecuencias sociales y económicas aún no pueden ser evaluadas en su totalidad.

¿Por ahora, sólo se conocen algunos datos del número de personas que han fallecido y de las familias que han quedado abandonadas, hasta donde vamos a llegar?

Según lo determinado por algunas publicaciones médicas, las comorbilidades de los fallecidos por Covid19, son Presión arterial alta 23%, afecciones respiratorias 12%, enfermedades cardiacas 10%, Obesidad 6%, tabaquismo 5%.

Según los expertos en medicina en Colombia, este país tomó decisiones a tiempo en este campo, las cuales no fueron atendidas oportunamente por muchos ciudadanos, lo cual contribuyó al contagio sobre todos en varios sitios del país.

Un prestigioso médico colombiano doctor Carlos Alvares, coordinador nacional de estudios sobre el Covid 19 ante la OMS (Organización mundial de la salud) y asesor del gobierno colombiano, en la revista Colsanitas No. 170 afirmó “Decirle a la gente que no salga es difícil. Esa es la dificultad de controlar epidemias.

Principal factor de riesgo es la pobreza

Las medidas de aislamiento funcionan, definitivamente, para un virus que se transmite por contacto entre humanos. Pero además imperan otros factores como la misma vulnerabilidad social.

No se le puede pedir a alguien que vive en una habitación con cuatro personas que haga aislamiento físico. Hay un problema que siempre planteo; se habla de los factores de riesgo, la edad, las condiciones de salud, pero desafortunadamente en todas las enfermedades, y en particular las infecciosas, el principal factor de riesgo es la pobreza. Mientras más pobreza haya, menor posibilidad de controlar una enfermedad como esta”.

Tengo entendido que este criterio que me permito a través de Ecosolidario transmitir a mis lectores, constituye una información valiosa para entender, que si existe en la población colombiana una disciplina razonable, porque a medida que haya presencia en la vía pública y en la actividad del comercio, habrá mayor posibilidad de contagio.

Se recuerda que es indispensable que quienes lean esta columna, que el mejor consejo que se pueda dar en esta época, es que hay que tenerle respeto a este virus por un tiempo largo.

Por lo tanto, por lo menos advertirle a quienes salgan a la vía pública o a cumplir actividades en la ciudad, se acuerden de lavar frecuentemente las manos, usen el tapabocas, recordar que ya no se puede saludar de beso, ni dar la mano, esta clase de hábitos habrá que mantenerlos por un tiempo largo, pues según los expertos es que las consecuencias del virus que nos azota se demoren por lo menos un año.

Para los lectores habrá que advertirles, que hay sitios donde la propagación es más rápida y otros donde es más lenta, es importante estar atentos a esta información, porque si las personas entienden en que debemos ser más restrictivos en las medidas que se han señalado para evitar las salidas a la calle o a sitios públicos, el contagio se va disminuyendo, tengamos en cuenta que la dinámica del pico irá variando según la forma como el público o las personas, cumplan las medidas adoptadas por las autoridades públicas, especialmente las del sector salud.

La buena noticia hasta hace algunos días, es que Colombia tomó decisiones en el momento oportuno y a tiempo, y parece ser que buen número de población lo acató y lo está cumpliendo, razón por la cual el número de muertos diarios no es tan elevado como sucede en otros países.

En esta forma Ecosolidario y quien esto escribe gracias al periódico, cumple en este aspecto con sus suscriptores y con los lectores de esta publicación, en estos momentos más difíciles.

 

 

 

 

 

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