Crimen y justicia, vía dolorosa de Maradona. Expediente judicial Infobae

Crimen y justicia, vía dolorosa de Maradona. Expediente judicial Infobae

Infobae publicó una serie de artículos que engrosan el pontruario de la investigación sobre el fallecimieto de Diego Maradora. La acusación toma forma final luego de más de 1700 fojas de causa. Comienza la selección de los peritos para la junta médica. Quiénes pueden caer junto al neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov. Foto: Banda: Charly Ibáñez junto a Maradona, sus hijos y amigos íntimos en la casa del country Campos de Roca en Brandsen.

Por Federico Fahsbender 8 de Febrero de 2021 ffahsbender@infobae.com

En las últimas semanas, diversos testimonios revelados por Infobae, extraídos de los peritajes a los más de 400 gigabytes de audios, archivos y chats extraídos de los aparatos del neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov que son parte de la causa que investiga el posible homicidio culposo de Diego Armando Maradona, revelaron que la marihuana circulaba en ciertos miembros de su entorno y que el máximo ídolo del fútbol la consumía, que la pedía. El neurocirujano Leopoldo Luque, convertido según sospechas judiciales en su médico de cabecera de facto, se preocupaba particularmente por el humo, mientras hablaba de una autopsia hipotética que llegaría meses después.

Otros señalaban el rol de un pariente de Rocío Oliva, Carlos Orlando Ibáñez, alias “Charly”, con un pedido de captura por robo sobre su cabeza emitido en la Justicia y presente en los días del country Campos de Roca en Brandsen, el sospechado de darle de fumar a Diego, en medio de un cocktail de alcohol y psicofármacos. Luego, “Charly” fue separado del entorno para no volver a aparecer. Otros íntimos habían notado la presencia de cannabis, Verónica Ojeda, puntualmente, la madre de Dieguito Fernando y hoy particular damnificada constituida en la causa, que había realizado reclamos para que Maradona padre no fumara más.

El 25 de noviembre de 2020, Maradona finalmente murió, con su corazón herido por microinfartos de reciente y larga data, vencido por una insuficiencia cardíaca que le provocó un edema de pulmón, su hígado marcado por la cirrosis. El peritaje toxicológico a su sangre y su orina reveló que no había marihuana en su organismo, que no había alcohol, pero sí una extensa batería de medicación psiquiátrica administrada por la especialista Agustina Cosachov: antipsicóticos, anticonvulsivos, antidepresivos.

Fenómeno muerte: Policía Científica ingresa al country San Andrés en la tarde del 25 de noviembre de 2020 (Franco Fafasuli)

Hoy, la presencia de la marihuana en el menú tóxico genera una indignación obvia en su entorno, que encuentra en un porro un nuevo frente de pelea interna y de especulación con la causa por el presunto homicidio culposo como ring. Sin embargo, para los fiscales, es un detalle. Interesante, pero un detalle. “La marihuana es en agosto. No aparece en los peritajes, surge de conversaciones. Lo que interesa, puntualmente, es noviembre”, asegura una fuente clave en el caso a Infobae.

Si fumar hierba durante algunos meses fue parte de la ecuación que llevó a Maradona a su muerte, entonces, consideran los fiscales será la junta médica encabezada por expertos de diversas índoles de la Asesoría Pericial de la Procuración, junto a aquellos propuestos por los particulares damnificados del caso, quien lo determine. “Por ahora no tiene ninguna incidencia”, continúa la fuente.

Sobre el entorno, podrán ser investigados en una nueva hipótesis de trabajo quienes hayan estado al cuidado más inmediato de Maradona en la casa del country San Andrés, sean personal médico o no, quienes hayan tenido la responsabilidad de controlarlo y auxiliarlo, con el ídolo confinado a una habitación en una internación domiciliaria sin un llamador de cama, un tanque de oxígeno o un desfibrilador. Aquellos que estaban en una “posición de garante de su vida”, explican en los tribunales de San Isidro, como si fuesen guardavidas en la playa del final del mejor jugador de fútbol del planeta. Los mezquinos dichos en los chats de Luque, como “el gordo se va a cagar muriendo”, completan el cuadro, son considerados apostillas a la historia de la muerte.

Por lo pronto, todo se trata de Luque y Cosachov. Pero sobre el rol de esos garantes, hay un ejemplo que involucra a Charly mismo. La quetiapina, antipsicótico, era parte del menú. Un integrante del plantel médico expone aún más sus preocupaciones en otro chat: “El problema es que a Charly no lo controla nadie. Le da las pastillas dos veces. Diego le dice ‘Dame 4 pastillas rosas, la quetiapina esa, y le da las 4′”.

“Monona”, la cocinera, otra pieza en el puzzle.

Por lo pronto, el interés es netamente médico. Lo que investigan los fiscales Laura Capra, Patricio Ferrari y Cosme Iribarren bajo la coordinación del fiscal general John Broyad es la muerte de Diego misma y los sucesos que llevaron a ella: la negligencia e impericia en el tratamiento y la omisión de salvarlo, sean personal médico o no. Hay otras imputaciones que comienzan a aparecer más allá del homicidio culposo o la mala praxis, todas dentro de la misma investigación penal como la falsedad ideológica de la que fue acusada Cosachov al supuestamente fabricar un certificado médico sin siquiera haber visto a Diego.

Los falsos testimonios son otra posibilidad, mientras se encuentran múltiples contradicciones entre los chats y el material escrito. Romina Rodríguez, “Monona”, la cocinera de la casa, es un caso particular. Estuvo entre las primeras en declarar en el expediente. “No dijo nada alarmante”, aseguran investigadores. Sin embargo, sus dichos podrían ser controvertidos cuando la historia final esté escrita.

Hoy, la causa ciertamente avanza hacia, por lo menos, los pedidos de indagatoria de Luque y Cosachov, los únicos acusados hasta ahora, en un expediente sin feria judicial: las más de 1.700 fojas y los más de ocho cuerpos desmienten a quienes tratan de lenta la marcha de la causa. Los fiscales, también, van más atrás en el tiempo.

Alfredo Cahe hoy: los fiscales buscaron su testimonio (Imagen: América Noticias)

El fardo de cien páginas encontrado en el allanamiento al domicilio de Leopoldo Luque difícilmente podía ser considerado una historia clínica de Diego. Así, los fiscales aseguraron las historias clínicas de cada centro médico por el que Maradona pasó desde el año 2000 hasta la fecha, sea médico o psiquiátrico, sus fichas en el Sanatorio Güemes, FLENI, el sanatorio Abril, algunas que nunca habían sido digitalizadas.

El médico Alfredo Cahe había sido eyectado del entorno de Maradona a mediados de 2014, luego de que alertara en un reportaje concedido a este periodista en la revista Noticias que los problemas del habla de Maradona en el programa “De Zurda” en Telesur que lo convertían en un meme viviente, sus “eeeeh” entre frase y frase, podrían haber estado motivados por un consumo de psicofármacos autorrecetados. “Para mí está pasado de ansiolíticos”, afirmó en ese entonces. Cahe intentó ingresar a la Clínica Olivos tras la operación de Maradona: fue echado. Era un revés amargo para un hombre que fue una constante en algunas de las peores debacles del ídolo, de las cuales salió vivo.

Hoy, en cierta forma, la causa lo reivindica. Los propios fiscales lo citaron a declarar como testigo, un aporte que consideraron valioso para reconstruir la historia del corazón y el cuerpo de Diego.

Maldito entorno: quién es Charly, el prófugo acusado de darle alcohol y marihuana a Maradona

Carlos Orlando Ibáñez, pariente de Rocío Oliva, fue parte del séquito del mejor jugador del mundo en los polémicos días del country en Brandsen. Hoy tiene un pedido de captura vigente. Las escuchas que describen su rol y su caída en desgracia.

Por Martín Candalaft 6 de Febrero de 2021 Compartir en Facebook Compartir en Twitter

Charly Ibañez, en un partido de truco junto a los amigos históricos de Maradona.

“Charly” en realidad no era “Charly”. Por lo menos, no el que decía ser.

Carlos Orlando Ibáñez, señalado por miembros del entorno de Maradona como presunto responsable de haberle dado marihuana a Diego Armando Maradona a mediados de 2020 mientras vivía en la casa de Brandsen, se habría presentado con un nombre y un documento falso cuando ingresó como asistente al círculo íntimo del Diez. Tenía algo que ocultar: era un prófugo de la Justicia, acusado de robo agravado por uso de arma de fuego.

Para ser contratado en el selecto y particular mundo de Diego, “Charly” no aportó un currículum. Llegó apadrinado de su familiar, Rocio Oliva, que se lo presentó al astro del futbol a mediados de 2018. Según allegados, el cariño entre Diego y él fue instantáneo y por eso permaneció en la casa a pesar de que todo el entorno sospechaba que le daba “porro y alcohol” y varios querían echarlo.

“No aguanto más la situación de que Charly le dé marihuana a Diego. No sé cómo pararlo”, se escucha en uno de los audios revelados en exclusiva por Infobae en los que el staff médico, Leopoldo Luque incluido, mostraba su preocupación por los cigarrillos de cannabis que, según ellos, “Charly” le daba a Maradona, o una oferta de “porro y cerveza” al Diez para “sacárselo de encima” y poder introducir una mujer en la casa y tener relaciones sexuales en una habitación de servicio.

Desde el círculo íntimo que acompañó a Maradona en sus últimos años niegan que las situaciones con la marihuana se hayan repetido en el tiempo. “A Diego no le gustaba la marihuana porque lo hacía dormir, lo hacía sentirse mal. Habrá fumado algunas veces pero no muchas. Inclusive se le hizo un examen de sangre buscando esa sustancia en septiembre y dio negativo. El rol que cumplía el tipo era el de asistente, cadete te diría. Desde limpiar la pileta hasta ir al kiosco a comprar algo”, asegura un íntimo. La pericia toxicológica a las muestras extraídas a su cuerpo no revelaron drogas ilícitas, tampoco alcohol.

 

El country Campos de Roca en Brandsen, donde vivió Maradona.

Esto contrasta con otro de los audios en los que un integrante del plantel médico dice que “Diego ya tomó el hábito de fumar todos los días. Les pide a los de seguridad faso. Les dice ‘faso’”. También con las conversaciones sobre el tema entre Luque y distintas personas se nota que la preocupación por el asunto se extiende por varios meses. El médico era, claramente, uno de los más consternados por la situación, mientras hablaba de una hipotética autopsia.

En otro de los audios que forman parte de la pericia oficial a los celulares de Luque y la psicóloga Agustina Cosachov se detectó otro audio con respecto a Ibáñez. Un integrante del plantel médico expone aún más sus preocupaciones: “El problema es que a Charly no lo controla nadie. Le da las pastillas dos veces. Diego le dice ‘Dame 4 pastillas rosas, la quetiapina esa, y le de las 4′”. El medicamento mencionado es un antipsicótico que fue efectivamente encontrado en el organismo de Diego.

Según registros previsionales, Ibáñez trabajó en una empresa llamada “Pertenecer S.R.L” dedicada al rubro de la limpieza hasta el año 2016 cuando ingreso al círculo íntimo de Maradona. Esa compañía perteneció al recientemente fallecido Patricio Farcuh, último propietario de OCA.

Banda íntima: “Charly” con Maradona, Mariano Israelit, Jana y Diego junior.

Robo millonario y dudas del entorno

El 2 de octubre del año pasado, cuando Maradona aún vivía en el country “Campos de Roca I”, en Brandsen, se produjo un robo comando a la casa de un empresario gastronómico en el que entre 6 y 8 personas ingresaron al predio y atacaron el lugar que ya tenían supuestamente marcado. Se llevaron cerca de seis millones de pesos.

La causa quedó en manos de la fiscal Mariana Albizu, que sospechaba que los ladrones contaron con algún tipo de información interna. Cuando la noticia de que habían robado a metros de la casa de Maradona se hizo pública, distintas versiones mediáticas indicaron que la Justicia sospechaba de “Charly” como posible entregador, algo ahora desmentido por los investigadores.

“Lo cierto es que nuestra hipótesis va por otro lado que no tiene que ver con esta persona. Sin embargo, al ver la andanada de versiones periodísticas, el jefe de la DDI de La Plata se comunicó con Matías Morla para conocer el nombre y el documento de esta persona que fue incorporado al expediente aunque, hasta el momento, no surge que haya participado del robo”, explican fuentes de los tribunales platenses que investigaron ese caso.

Así, Charly fue finalmente separado por esos días de la casa, lo que provocó un enojo importante de parte del Diez que quería seguir teniéndolo a su lado.

Una versión de la expulsión de Ibáñez indica que se produjo cuando Verónica Ojeda fue a visitar a Maradona con su hijo Diego Fernando y encontró restos de marihuana picada lo que generó una escena de furia por parte de la ex pareja de Diego, lo que le habría costado la salida a Ibánez.

Sin embargo, otros señalan que fue Matías Morla el que tomó la decisión de echarlo por varios factores: el alcohol y la marihuana que según ellos creían le suministraba a Diego, algún supuesto faltante en la casa y el detonante del robo comando.

Las versiones contrapuestas entre los distintos actores de la vida de Maradona son una constante cuando se pregunta sobre “Charly”.

 “Diego lo quería porque era su nexo con Rocío y porque le llevaba lo que le pedía. Incluso solía encerrarse a eso de las 19 un par de horas en la habitación de Maradona para que pudiera hablar por teléfono con ella”, asegura una persona de ese círculo íntimo.

Hay un dato más que llegó a conocimiento del entorno de Maradona cuando “Charly” ya no formaba parte del círculo más cercano: hoy, en febrero de 2020, Carlos Orlando Ibáñez todavía es un prófugo de la Justicia. Según consta en los registros de los tribunales de Morón, el hombre tiene sobre sus hombros un pedido de captura fechado el 2 de noviembre del 2017 y ordenado por el Juzgado N°1 a cargo del magistrado Horacio Alejandro Lagos por el delito de robo agravado por el uso de arma de fuego, el mismo pedido de captura que tenía en su contra cuando ingresó al mundo de Maradona.

Fuentes de la Policía Bonaerense aseguran que, con el rostro y el nombre de “Charly” en todos los medios a raíz de las derivaciones de lo publicado por Infobae sobre el consumo de marihuana en la casa de Maradona, la búsqueda del prófugo se tornó aún más intensa.

Exclusivo: “El gordo se va a cagar muriendo”, el insólito audio de Luque minutos antes del final de Maradona

El 25 de noviembre pasado, el neurocirujano hoy investigado por homicidio culposo mantuvo una serie de conversaciones por WhatsApp mientras se dirigía al country San Andrés donde el ídolo perdió la vida. El increíble desparpajo ante la muerte de su paciente

Los celulares del neurocirujano Leopoldo Luque y de la psiquiatra Agustina Cosachov, los principales acusados en la causa que investiga la muerte de Diego Maradona por un presunto homicidio culposo, tuvieron una actividad intensa el 25 de noviembre de 2020 en el que el máximo ídolo del futbol mundial falleció. Durante 33 minutos los médicos intercambiaron varios mensajes de WhatsApp que fueron difundidos ayer por Infobae, en donde relataban lo que ocurría en el country San Andrés de Tigre, donde Cosachov y el psicólogo Carlos Diaz habían ido por un control de rutina.

Pero además de los textos, cruzaron una importante cantidad de audios donde relataron paso a paso lo que ocurría mientras los médicos del servicio prepago intentaban reanimar al ídolo sin éxito. Además hay dos mensajes de voz, donde Luque le cuenta a dos colegas de la noticia. Este material está incorporado al expediente y fue valorado como de interés por los fiscales. Se extrajo de la pericia oficial que además fue entregada a las partes incorporadas a la causa como particulares damnificados.

Cuando todo era incertidumbre, Luque ya estaba al tanto del problema por medio de los mensajes que le enviaba Cosachov. La tensión crecía en la casa de Tigre y las chances del Diez de sobrevivir se extinguían. En medio de las malas noticias que llegaban, el neurocirujano se comunicó con uno de sus socios para contarle lo que había pasado y para indicarle con precisión donde queda el country donde Maradona estaba muriendo: “Tranca vos, yo estoy por la autopista ya. Parece que está muerto. Posta que está muerto. Barrio San Andrés, tenés que pasar viste el que vamos siempre, Santa María de Tigre. Tenes que seguir por esa, seguir, seguir por esa calle hasta llegar a Italia. Esta sobre Italia. Ahora yo te paso la ubicación”.

La ambulancia del servicio Más Vida que arribó al country San Andrés el 25 de noviembre.

Algunos minutos más tarde, en los medios nacionales empezaba a difundirse la información de que Maradona se había descompensado aunque todavía no se confirmaba su muerte. Cosachov, angustiada, le comunicaba lo que pasaba a Luque que, mientras tanto, respondía a uno de sus contactos que le envió una captura de pantalla de televisión donde un noticiero discutía el tema.

La respuesta de Luque fue de un desparpajo temerario:

“Si boludo parece que hizo un paro cardiorrespiratorio y se va a cagar muriendo el gordo. Ni idea que hizo. Yo estoy yendo para allá”.

Puntualmente sobre la conversación con Cosachov, que increíblemente se da entre mensajes de texto y audios a pesar de la premura del caso, en la pericia figuran varios audios en los que la profesional le reporta lo que está pasando en la casa mientras Luque maneja en dirección al country de Maradona.

“Ahora está con el equipo (de la ambulancia) lo están reanimando con una vía e intubando. Pero estuvimos como diez, quince minutos haciéndole nosotros porque no llegaba la ambulancia”, explica la psiquiatra.

En otro de los audios, la especialista es aún más específica del momento en el que lo encontraron a Diego cuando ingresaron a su habitación: “Entramos a la pieza y estaba frio, frio. Con toda la circulación marcada. Empezamos a hacer la reanimación y recuperó un poco el tono y, digamos, recuperó un poco de la temperatura corporal. Todo eso más o menos fueron 10 minutos que le hacíamos RCP manual, digamos entre la enfermera, “El Negro”, yo y “Monona” (la cocinera) y después llegó la ambulancia. Ahora están procediendo ellos. No nos dicen cómo está la situación. Yo salí y no me dicen nada”.

Luego de eso Luque le envía dos audios seguidos en los que le consulta sobre si cuando ellos lo intentaron reanimar a Diego. Cosachov responde por escrito que se lo palpó y que “parecía muerto”.

“Avisame si están enojados con nosotros”: Luque a Cosachov mientras moría Maradona.

El neurocirujano intenta calmar a su compañera de equipo médico: “Tranqui. Trata de bajar. Esto es así, es así. Es un paciente complejo y bueno, va a pasar lo que tenga que pasar. Nosotros vamos a estar ahí a bancar la que venga”, afirmó.

Luque completa este cruce de audios en el momento mismo de la muerte del Diez con un tema que sería recurrente en las futuras conversaciones después de ese día: hacer hincapié en que las hijas de Diego estaban al tanto de todo lo que se hacía y también que firmaron el alta en la Clínica Olivos para enviar a Maradona a la supuesta internación domiciliaria. Claro que por más firma familiar que haya, para los investigadores la rúbrica de un médico es la que realmente pesa.

“Ya está. Hicimos lo que teníamos que hacer, Agustina. Estaba la familia al tanto de todo, todos en comunicación. Son pacientes así, muy difícil. Nada, lo único que te pido es que me avises si se van de ahí y para donde van así yo voy directo. Lógico que si sobrevive. Porque por cómo está el panorama está complicado. Si se quedan en la casa, a veces porque creen que no toleraría un traslado”, finaliza la conversación el neurocirujano.

Mientras en la Fiscalía General de San Isidro los fiscales Laura Capra, Patricio Ferrari, Cosme Iribarren, coordinados por el fiscal general John Broyad y su equipo, siguen analizando el material de las celulares secuestrados y distintas pruebas, no se descarta que en los próximos días los ya acusados Luque y Cosachov sean llamados a indagatoria. En los pasillos de tribunales se rumorea que podrían sumarse más imputados del entorno médico y personal de Diego Armando Maradona.

Para los fiscales, lo que pasaba en el country San Andrés era efectivamente una internación domiciliaria, una sumamente defectuosa, sin un llamador de cama a la vista, un desfibrilador, ni siquiera un tanque de oxígeno o suero. Por lo pronto, se espera que se defina la fecha del evento que será clave para definir la imputación de homicidio culposo: la junta médica, a cargo de especialistas de la Asesoría Pericia de la Procuración, que serán los encargados de definir, junto a posibles peritos aportados por las partes, si Maradona sufrió efectivamente una mala praxis.

https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2021/02/08/maradona-el-entorno-y-la-marihuana-que-piensan-los-fiscales-y-que-pa

 

 

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