“Dile que por mí no tema”

“Dile que por mí no tema”

wiltonrizzo@ecosolidario.com.co

 

¡A qué le temes! En la mala democracia colombiana la opción de ganar las puertas a la Casa de Nariño  -ahora con goteras-  es para izquierdas o derechas, las corrientes electorales mandaron a la derecha a la oposición en cabeza del Centro Democrático, después de 212 años, donde convivimos –entre  injusticias, corrupciones y avances– entre criollos  con chapetones, cachiporros con godos, liberales y conservadores, feudalismo con democracia, derecha con izquierda, más guerrillas, más para militares, bacrim y unos brotes de centro indefinidos, como los ahora impopulares hermanitos Galán, “los galancitos”.

Evocación navideña

A propósito de los galancitos, me cuentan los ángeles, que tienen en el pesebre de la casa materna: en una pared lateral está en alto relieve el Palacio de Liévano, que hace Fernandito las veces de fervoroso niño Jesús, esperando como regalo de Navidad la Alcaldía Mayor de Bogotá. También en la pared de fondo está en bajo relieve el Palacio de Nariño, hace de divino niño en sus reiterados tiempos libres Juan Manuel, en su invocación cuatrienal de navidades´, para recibir como merecida ofrenda la Presidencia de la República.

Gustavo Petro. 2 de marzo de 2019· Facebook Aquí inicié mi fuerza política, con todas estas señoras. Este es el Bolívar 83, barrio que fundé a mis 22 años, en Zipaquirá y sus fundadoras.

Acuerdo nacional

Salgamos de la anécdota. Solo los colombianos entendemos la acidez política, a la cual por suerte de la izquierda esperamos  mermar en el periodo de gracia 2022 a 2026 que le corresponde al gobierno al Pacto Histórico de Gustavo y Francia, así buscando el  acuerdo nacional por la paz,  limar asperezas colectivas como particulares,  y, en alegría de las ideas, en las próximas contiendas electorales vayamos a elegir todos y todas  cogidos y cogidas de las manos, para votar por las izquierdas  o la derechas y las papeletas del centro, sin guerrillas, sin paramilitares sin bacrim y sin corrupción.

¿Qué pasó? Estoy con sueño o me quedé dormido.

Bueno, creo que en algo acierto, en confianza con los santos oficios que adelanta el compañero Roy Barreras, cercano Presidente del Senado de la República de Colombia, que según las voces populares está organizando la sinfónica más sincronizada, para que los proyectos, propuestas, enmiendas, proposiciones y buenas intenciones del Pacto Histórico que los colombianos nos merecemos para el bienestar de la inmensa comunidad y “vivir sabroso”, como repite la compañera Francia.

Un cambio que debe ir al recambio

Para quienes venimos de las diversas vertientes de la izquierda o como yo de la zurda y que esperamos más de 65 años para que gobierne esta mayoría corrientes populares, tenemos una gran responsabilidad ante la faz nacional e internacional.

Por ello, vamos por el camino correcto, así como sea desde el comienzo hasta el final, la consistencia debe ser el temple del Gobierno Nacional que empieza el 7 de agosto 2022 a 2026. Es la oportunidad para demostrar que se pueden hacer realidad las críticas y cumplir con las propuestas con rigor o muy cerca.

Los colombianos que votamos y los que no y quienes se abstuvieron tenemos un compromiso serio de ser vigilantes colaboradores de la buena marcha del próximo gobierno, desde luego sin triunfalismo y sin rencores, dejando por fuera las arrogancias, lo único que debemos demostrar es que vamos juntos para sacar a Colombia del laberinto de corrupción, la inseguridad y sus consecuencias nefastas en la ruralidad y las urbes que nos deja el feudalismo democrático.

Visiones y realidades

Prudencia, tolerancia, mucha limpieza en las ejecuciones y solidaridad colectiva e individual por una patria mejor, que queremos disfrutar en vida, unos de salida, como quien escribe estas letras, otros llegando a un futuro promisorio y quienes están en su plenitud vital que la gocen en cada faceta de su existir.

Así que les digo, no teman al Gobierno del Pacto Histórico, en Colombia no hay espacio para dictaduras, el chavismo o socialismo suramericano no existe ni siquiera en Venezuela. El fantasma del comunismo se lo pelean Rusia y Ucrania ¡trágicamente!

EE.UU y la Unión Europea está buscando gas hasta en China y allá en el Sol del Oriente el Covid 19 sigue como incomodo visitante y su preocupación es entre chinas, por sus lados el Japón está más cerca de los EE.UU. Alejados los temores por estas latitudes.

En Suramérica no hay ningún gobierno consistente, Brasil es el de mayor extensión geográfica, con Presidente desfasado y su hijo enloquecido por pendejadas del poder, así que en cuatro años en Colombia van a suceder cosas buenas, no se las vayan a perder.

Compren el pasaje con anticipación, los esperamos viajeros e inversionistas del mundo, porque las flores florecen cuando llegan jardineros y jardineras a hablar con ellas a cuidarlas y mimarlas como les gusta.

 

 

 

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