El asistencialismo, clave para eternizar la pobreza

El asistencialismo, clave para eternizar la pobreza

De lo contrario, si continuamos como vamos, los semáforos continuarán siendo invadidos por personas sin norte y a la espera de una ayudita del Estado sin límites en el tiempo.

Cali 31 de julio de 2021

Debo partir por recordar el concepto de asistencialismo, que corresponde al conjunto de acciones que llevan a cabo las instituciones estatales con la finalidad de prestar socorro a favor de ayudar a los individuos o grupos de individuos en condiciones de vulnerabilidad, de manera temporal o permanente.

En nuestro País, el tema iba bien hasta que nuestra clase política identificó una fértil y duradera fuente para “lograr votos sin mayor esfuerzo y con la chequera ajena”. Por supuesto que la asistencia de por sí no es mala ni tiene porqué serlo, pero cuando en lugar de enseñar a pescar a las personas les enseñamos a rebuscarse la manera de acceder a múltiples beneficios originados por su condición social y económica, es cuando surgen dolientes de todas las estirpes en la búsqueda de subsidios que cumplen diversos propósitos, como lo son el tratar de obtener una buena ubicación en los grupos del SISBEN.

Y vía SISBEN , recibir los beneficios de las comunidades indígenas, de las etnias, desplazados entre otros segmentos, es decir, toda una variedad de factores que ahondan la desigualdad y la pobreza, para por esa vía poder acceder a los auxilios para programas como Familias en Acción, Colombia Mayor, Jóvenes en Acción, adjudicación de baldíos, exención en el pago de la cuota de compensación militar, atención integral a la primera infancia, adolescencia y juventud, nutrición, atención integral a la primera infancia, tú eliges, generación E Equidad, generación E Excelencia, subsidio al gas licuado, régimen subsidiado de salud, casa digna vida digna, vivienda rural, Colombia rural, Colombia mayor, red unidos, compensación del IVA, mi negocio, emprendimientos colectivos, programa de alimentación escolar PAE, atención humanitaria entre otros frentes incluidos en el presupuesto nacional.

Reitero, no es que no esté de acuerdo con la asistencia social, solo que si no le ponemos al tema seriedad, responsabilidad y conciencia, por ejemplo, disponiendo de oportunidades para que las personas que reciben estos beneficios accedan al mercado laboral, al estudio con calidad y en fin, les enseñemos a pescar, de lo contrario estaremos forjando un País que con el paso de los años, no sabrá qué atender primero, si continuar endeudándonos con la banca multilateral y pagar los altos costos de la deuda externa orientada para el gasto público y la asistencia social y continuar sumándole ítems a la entrega de recursos que las personas recibirán sin mayor esfuerzo pero a costa de su verdadero bienestar y de su continua caída en picada hacia el agujero negro de su propia precariedad.

Porque mejor no crear programas integrales de formación y de apoyo para que desde las formas asociativas y con un apoyo decidido del Estado se fomente el emprendimiento en todos los frentes, sin distinción, es decir, que el endeudamiento que se requiera para ello por parte del Estado, tenga como contrapartida el empleo, el consumo y los impuestos que se generarían con este tipo de iniciativas acompañadas de formación permanente, y para poder que ello se haga realidad, acompañar estos programas con veedurías que les hagan seguimiento, de tal suerte que se haga efectivo el propósito de este tipo de actividades transversales y para todo tipo de frente económico diferente a la actividad financiera.

De lo contrario, si continuamos como vamos, los semáforos continuarán siendo invadidos por personas sin norte y a la espera de una ayudita del Estado sin límites en el tiempo.

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