El futuro es prioridad para la prevalencia del cooperativismo financiero colombiano

El futuro es prioridad para la prevalencia del cooperativismo financiero colombiano

“En cada encrucijada del sendero que lleva al futuro, la tradición ha colocado diez mil hombres para custodiar el pasado”                                Maurice Maeterlinck

“¿Sabe cuál es mi enfermedad? La utopía. ¿Sabe cuál es la suya? La rutina. La utopía es el porvenir que se esfuerza en nacer. La rutina es el pasado que se obstina en seguir”

Víctor Hugo

¿Cuántos custodios del pasado somos? ¿Estamos ante la nueva versión de la caverna de Platón? ¿Es el mismo ensayo sobre la ceguera de Saramago, contado de otra forma? ¿Qué nos impide ver más allá de lo convencional? ¿La utopía se extravió?

Guillermo Arboleda Gómez

Medellín 22 de diciembre 2022

Sobre el futuro se habla mucho, pero se concreta poco. Mi visión es que el futuro está oculto detrás de los hombres que lo hacen, aunque sabemos que no se puede adivinar, ni predecir, si se puede crear, diseñar, porque es el único hijo del tiempo que podemos transformar. Peter Drucker en consonancia decía: “La mejor forma de predecir el futuro, es creándolo”.

El futuro no se espera, se construye.

Cuando uno estudia y explora con juicio lo que está pasando en el mundo en forma de las denominadas megatendencias, puede afirmar que, por los avances en la ciencia y la tecnología en los países más desarrollados, el futuro para ellos ya llegó y nosotros aquí lo seguimos esperando, cayendo sumisos y pagando el costo de no hacerlo, sufriendo a ultranza una imposición de asuntos aparentemente invisibles, pero reales.

El sector cooperativo en general y el financiero en particular debe dar prioridad al futuro y sus correlatos que funcionan como una unidad imbricada y sistémica: ciencia, tecnología, investigación, innovación, cambio y desarrollo.

Por lo anterior, es urgente tomar una postura resuelta y decidida para trabajar con rigor científico frente a un futuro tan desatendido, apático e indiferente, que nos somete por su desgreño y desidia, y en consecuencia aún muy lejano y esquivo para el sistema cooperativo colombiano.

Sin embargo, muchas veces la actuación es paradójica.  Ello debido a que somos infieles a la doctrina cooperativa, que es su origen desde el pasado, cuando tratamos de emular a las empresas capitalistas, combatirlas en el mismo terreno, utilizando sus mismas armas, asimilando su modelo en un equívoco desvío de apreciación de la naturaleza intrínseca de los principios y valores misionales del cooperativismo. Y sobre el futuro lo desconocemos y no lo abordamos con rigor como si nunca fuera llegar a suceder

¿Ni el pasado, ni el futuro?, ni siquiera en estado de equilibrio, sino quietos, estáticos, imperturbables, empujados por la fuerza inercial de los cambios del entorno y los avances científicos.

Los que mantienen el mismo modelo de actuación, se alejan de las opciones para conquistar el futuro, pero tienen que transformarse, antes que los transformen y aceptar que los cambios nos llegan a todos, queramos o no.

Hay que dejar de esperar para empezar a actuar.

Foto Cooperativa Consumo garboledagomez@gmail.com

Síntesis de las actuales problemáticas de la industria financiera

  1. Competencia descomunal en el sector financiero.

En el actual mercado en las grandes ciudades y en los territorios, puesto que ya la banca tradicional y las empresas de capital con servicios financieros, incursionan sin barreras de entrada en los mercados naturales de las cooperativas en Colombia.

La explosión de empresas no financieras que giran su “core” al otorgamiento de créditos e Incursionan en los mismos mercados populares del cooperativismo en los territorios y en la base de la pirámide.

Pantallazo Google

Sin contar con las Fintech que abordaré en el punto3.

  1. Las tecnologías disruptivas digitales, la innovación abierta y la banca exponencial, irrumpen con potencia transformadora y una rapidez asombrosa.

Lo anterior apoyado en las leyes de Moore (costo desempeño), Gilder (ancho de banda), Metcalfe (el valor de las redes) y Horn (costo almacenamiento) y los Blockchain (bloques o paquetes de información conectadas en cadena y descentralizadas).

Todas ellas están cambiando la forma de tratamiento de la información, pasando de una centralización cerrada y limitada, a otra distribuida, más libre y segura, lo que permitirá reemplazar los convencionales servidores concentrados y cerrados que existen en las empresas tradicionales, por bloques de información en cadena.

Las tecnologías que parecen ciencia ficción han transformado el mundo.

La información es la sustancia vital que alimenta sistémicamente las cuatro categorías de la banca exponencial:

Banca aumentada, para mejorar la relación y experiencia con los clientes, ofreciéndole asesoría personalizada por medio de interacciones contextuales: chatbots, entornos de realidad virtual y aumentada, asistentes virtuales, robo-advisor o robots asesores, firmas biométricas, entre otras.

Banca abierta, organizaciones abiertas para combinar los servicios de otros aliados externos con los propios de la banca, para ofrecer mayor valor a los clientes y conectar el crédito con el consumo como estrategia central: nuevos modelos de negocios crowfounding, pagos peer to peer, open API o interfaces programadas con otras aplicaciones, Marketplaces y la innovación disruptiva denominada blockchain y nuevos ingresos por servicios no financieros.

Banca automatizada, de procesos, que combinan la automatización inteligente y los recursos propios de los bancos, para alinear con el nuevo “journey” de los clientes y la forma de trabajo de los empleados: alertas inteligentes, analítica de fraudes, automatización robótica de procesos, ágil aprobación de préstamos, y detección de blanqueo de capitales y fraudes.

Banca cognitiva, para gestionar idóneamente los datos a través de su analítica, apoyada en la Inteligencia Artificial. Por lo general tenemos datos, más no información, por ello debemos integrarlos para presentar al cliente hipótesis y propuestas únicas y personalizadas, orientadas a un marketing one to one (un cliente es un segmento) o alta segmentación, para mantener relaciones duraderas y de por vida con ellos (Customer life time), redes sociales para el scoring, CRM, motores de recomendaciones, gestión y análisis 360 grados de clientes.

FOTO https://www.nubu.no/medieklipp/unge-kriminelle-gjengangere-article3044-171.html

  1. El crecimiento imparable de las Fintech o challegers bank.

 

El solo termino Fintech es perturbador para los bancos tradicionales existentes.

 

Se imponen los neo bancos como un tipo de establecimiento financiero o banco directo 100% digitales y son accesibles a los clientes solo en aplicaciones móviles y plataformas digitales, sin operar redes de sucursales físicas tradicionales.

En Colombia según datos de LR (Junio 13 de 2022), dice que la banca tradicional cede espacio a los neo bancos y ya superan los 25 millones de usuarios en el país.

Paralelamente como una tendencia global, la banca tradicional a nivel mundial disminuye oficinas físicas (hay países en Europa que decrecen en los últimos 5 años hasta en un 50%). En Colombia ya se denota esa misma tendencia en la banca tradicional, 200 oficinas menos en sólo un año.

  1. La banca a la sombra (shadow banking), estimula la desintermediación no regulada.

El intermediario no es la app de los bancos, el intermediario es la propia red de internet.

Las instituciones no bancarias o NBFI por sus siglas en inglés (Non-Bank Financial Institutions) se reinventaron luego de la crisis de 2008.

La actividad de intermediación financiera por parte de instituciones no bancarias, genera grandes retos en materia regulatoria para mitigar las amenazas de una expansión descontrolada de los activos que bajo la NBFI pueda llegar a poner en aprietos la estabilidad financiera y macroeconómica.

En el metaverso hoy se transan valores financieros por más de 500 mil millones de dólares en monedas convencionales, criptomonedas, acciones, intercambio de divisas y otras formas de valores, entre ellos los NFT (Non fungibles tokens).

Marc Vidal, estudioso español del futuro ya titula sus conferencias: “El final de la banca tradicional” y dice que le va a pasar lo mismo que a las empresas discográficas o similar al blockbuster que fue líder con su alquiler y venta de películas y ya desapareció. No se extinguirán, pero se tendrán que transformar.

La desintermediación sigue creciendo postpandemia, hoy manejan el 25% de los activos financieros a nivel mundial.

  1. Las empresas de capital incursionan en forma de banca ética o banca responsable de una manera acelerada.

Ya las principales empresas europeas buscan nuevos mercados en América Latina y específicamente en Colombia, entre ellas Triodos Bank, en competencia directa para las cooperativas financieras, con propuestas similares con énfasis en lo social.

  1. El gota a gota se toma las calles de nuestro país

Foto https://www.nacion.com/sucesos/seguridad/deudores-de-prestamos-a-gota-a-gota-sufren

El sector financiero en general se queda imperturbable ante ello, planteando una terrible paradoja, porque desatiende y desestima un mercado popular en la base de la pirámide que necesita créditos formales. O sea que, teniendo liquidez, los excluye por no adecuar creativamente su oferta de servicios y antepone como único argumento los altos riesgos.

La abundancia desbordada y los escases descomunales, coexisten impunemente en el mismo territorio, sin inmutarnos.

El que debe ofrecer lo desprecia, y el que lo necesita no lo recibe.

Se le da más preminencia al valor a las utilidades del capital individual que a la responsabilidad social colectiva, permitiendo impasible e insensible el paso libre y sin barreras a una de las practicas más criminales e injustas de la sociedad colombiana contemporánea, la mafia de la usura armada:  el paga diario o gota a gota.

Los seres humanos no son vistos como ciudadanos de una misma sociedad, sino como clientes incorrectos de las empresas del capital.

  1. El nuevo consumidor con nuevos valores culturales y cooptado por el capitalismo de la vigilancia que produce las nuevas tecnologías.

El hombre crea las tecnologías, pero las tecnologías recrean al hombre. Las tendencias digitales se imponen para su rédito; los algoritmos, la Inteligencia artificial, la robótica, el internet de las cosas; nos llevan dócil e invariablemente como títeres dirigidos por el gran titiritero (las industrias tecnológicas de élite, que tienen la ciencia a su servicio) a una nueva generación de internet en tercera dimensión llamado el metaverso, creando clientes y nuevas colonias de datos (Google rastrea cada 3 minutos nuestros datos a través del celular).

Ya existen bancos en el metaverso como el caso de J.P. Morgan.

  1. La información para los bancos tiene un lugar de privilegio y es puesta como la punta de lanza de la estrategia empresarial.

Emerge en la era de la información, la explotación incontrolada de la información de los clientes y los bancos la ponen a su servicio, para su beneficio.

Los algoritmos y la inteligencia artificial a través de las redes sociales y los motores de búsqueda, cualifican los datos convirtiéndola en valiosa información para capturar más cuotas de mercado y dominar las grandes masas a través del denominado capitalismo de la vigilancia, comercializando impunemente nuestros datos con otras empresas, para un continuo y molesto asedio transgresor de nuestra ya menguada y esquiva privacidad.

  1. Un entorno mundial y macroeconómico, nada favorable.

Con una inflación galopante y altas tasas de interés, aupado todo ello por un mundo en agonía, conmocionado por catástrofes derivadas del cambio climático, migraciones masivas, pandemias y guerras insospechadas, que nos tienen al borde de una recesión mundial con impacto local, generando una incertidumbre descomunal para enfrentar el futuro.

Por ello la banca mundial se prepara invirtiendo grandes sumas en investigación, innovación y desarrollo.

Síntesis sobre la actual situación del sector cooperativo con actividad financiera

  1. Rezago tecnológico.

Frente a la banca privada y las innovaciones disruptivas que se avizoran y nos anuncian los estudios sobre megatendencias, que nos develan la llegada de la denominada banca exponencial, los neo bancos, tecnologías digitales de punta en el espacio de los flujos y una desintermediación sin control y desregularizada.

Todo ello se convierte en una fuerte amenaza ante una pasividad y comodidad inentendible del sector cooperativo financiero, que actúan lenta e individualmente, sin integración real de sus nodos (léase cooperativas), en un mundo en movimiento con tecnologías anacrónicas y ante el nuevo agente de la empresa capitalista en la era de la información: la empresa red.

A propósito de las redes empresariales, tenemos que recordar la famosa frase de la revista The Economist: “Recuerda que, si no actúas en red, estás compitiendo con otras redes y en gran desventaja”

  1. Barreras injustas y excluyentes, por parte de la normativa estatal a la actividad financiera cooperativa.

La presente regulación y la supervisión derivada de ella, nos quita autonomía, regulándonos con una racionalidad económica como si fuéramos empresas mercantiles y coloca lo social en un segundo plano, como un sirviente del capital, desconociéndolo, bajo la mirada ciega de un estado que nos marginaliza.

No contamos con una normativa específica, en forma de un estatuto financiero dedicado y especializado para el sector cooperativo y solidario, tan particular, distinto y alternativo a la banca tradicional.

Es urgente su construcción como un potente instrumento que permita al sector solidario financiero un crecimiento y desarrollo libre y sin obstáculos, orgánico y armónico.

  1. Muy anacrónicas formas de hacer gestión, planeación, prospectiva, investigación, innovación, gestión del cambio y mercadeo social.

Lo anterior no les permite generar nuevos recursos, ni crear, ni desarrollar nuevos mercados y productos, y una débil gestión de la información que conlleva a una muy pobre o inexistente segmentación con rigor profesional de las bases sociales.

 

  1. No hay apoyo estatal.

Para la promoción, creación, fortalecimiento, desarrollo, integración y protección del sector financiero cooperativo, y ante la falta de ello, sólo aparecen barreras a nuestra actividad financiera, prueba de ello es que hace más de 10 años no se forma en el país, una cooperativa de ahorro y crédito.

  1. Al interior del cooperativismo se presenta una fractura en la ecuación doctrina y práctica.

Porque desde adentro muchas cooperativas también le dan más énfasis a la racionalidad económica que a lo social, confundiendo fines y medios como sector cooperativo y desestimando su verdadero diferencial que es su episteme moral y humanista.

  1. La integración gremial es importante pero no suficiente.

Porque está concentrada en el lobby y aún no existe un modelo de integración económico en forma de redes de cooperación empresarial, lo que nos indica que nuestro relativo poder como empresas individuales va acompañado de nuestra debilidad como sistema.

Hoy el avance de las cooperativas como organizaciones individualmente, no concuerda con el avance del cooperativismo como sistema o movimiento nacional.

Somos un cooperativismo virtuoso por dentro, pero invisible y sin impacto a gran escala hacia afuera.

  1. Un anticuado y disperso modelo educativo cooperativo, distante de las nuevas necesidades de una sociedad en transformación.

Prueba de lo anterior es que no ha sido capaz de contrarrestar la cultura orientada a un consumismo exacerbado en nuestras bases sociales, impuesta por la inalterable educación del sistema, que coadyuva vitalmente a retroalimentar la máquina virtuosa del capital:  producción, crédito y consumo.

Hoy el 76% de los créditos en las cooperativas con actividad financiera, son de consumo.

  1. Atraso en la construcción de procesos integrados y permanentes de ciencia, tecnología, investigación, innovación, gestión del cambio y desarrollo en el sector cooperativo.

Cada uno individualmente hace lo que puede, frente a una banca que invierte en red grandes sumas de dinero para estar a la vanguardia de la construcción de un fuerte capital intelectual y científico en la era del conocimiento.

Cuando cambia la realidad, deben cambiar las soluciones, por eso el futuro se diseña, y frente a ello, si nos quedamos pasivos e impertérritos, sufriremos inexorablemente las transformaciones que nos las imponen desde contextos más desarrollados, más habilitados y dispuestos para enfrentar un entorno implacable y desconocido.

Las megatendencias globales no las podemos desconocer, así seamos diferentes a los bancos, y no se les puede decir que continúen o pasen por un lado del cooperativismo sin tocarnos, porque eso no es con nosotros.

Los cambios que plantea el entorno son irreversibles, tienen larga duración y nos afectan queramos o no, porque son inexorables, ineludibles.

 

Recomendaciones

  1. Recuperar la identidad Cooperativa.

Los valores y principios solidarios y cooperativos deben convertirse realmente en el motor de nuestras luchas.

Desconocer nuestra identidad, copiar esquemas ajenos, solo contribuye a confundirnos y hacernos más desconocidos. La pérdida de nuestra originalidad nos va haciendo aptos para la clonación. Ganaremos peso si somos originales para ser distintos.  Las organizaciones cooperativas de ahorro y crédito conviven en un medio económico que las contaminan con prácticas viciosas y les coarta su evolución.

Le debemos fidelidad a la doctrina y a sus principios y valores, que son eternos, porque es lo único que no podemos modificar, es decir conservar nuestros rasgos originales o la misma genética filosófica, es lo que nos hará siempre diferentes de los otros modelos económicos o modos de producción.

  1. Propiciar nuevos ingresos por actividades conexas al metamercado financiero.

Crear nuevas unidades de negocios en red, para darle un servicio integrado a nuestros asociados, tales como almacenes, agencias de turismo, agencias de seguros, redes de vivienda, redes de consumo y prosumo, entre muchas otras posibilidades, conectando el crédito con el consumo, para impedir el escape de flujos de la economía solidaria que nosotros permitimos hoy y que fortalece la economía capitalista.

  1. Establecer vínculos diferentes con los asociados

 

Más allá del producto y enfocado al proyecto y mercadeo social, creando comunidad alrededor de la marca cooperativa, dándole un sentido o significado incluyente y solidario, conectando la oferta y la demanda en red en la misma base social, para que la producción que hacen nuestros asociados en sus unidades productivas, la puedan vender a posibles consumidores dentro de esa misma base social.

 

  1. Implementar un modelo de educación diferente al actual.

Hacerlo como un modelo común y prerrequisito para directivos y asociados, orientándola a transformar la cultura consumista de nuestras bases sociales, en los temas que emergen de las redes de colaboración y poder sanar la sempiterna fractura, desequilibro o incoherencia de la ecuación: doctrina y práctica.

Es urgente complementar la manida formación financiera en temas como: autogestión, agricultura regenerativa, prosumo, consumo responsable, comercio justo, finanzas éticas, moneda social, economía del cuidado, economía del decrecimiento, desarrollo local y endógeno y los objetivos del buen vivir (diferentes por su esencia social y solidaria a los objetivos del desarrollo sostenible-ODS).

Y reforzar con asignaturas orientadas al pensamiento, sentimiento y acción solidaria; sociedad y entorno; pensamiento sistémico y complejidad; gestión moderna de organizaciones; tecnologías productivas y TICs; investigación, innovación y gestión de proyectos sociales.

  1. Monitorear permanentemente las megatendencias, los avances tecnológicos y los métodos modernos de planeación, prospectiva y gestión empresarial del futuro.

Hoy somos seguidores pasivos y por ende reactivos ante el fenómeno del cambio y por eso los padecemos.

No existe un ente en el sector solidario que integre todas las expresiones dispersas sobre el tema de la investigación o exploración de valor en el entorno, y son muy escasas las que se dan en el sector financiero cooperativo.

  1. Crear un modelo de negocios centrado en el asociado.

Creemos equívocamente que la cooperativa es el fin y que el asociado es el medio.

Esta trayectoria nos lleva a un desvío doctrinario que le da prevalencia al concepto de la cooperativa como empresa económica y su homologación o isomorfismo con las empresas de capital y no como el instrumento llamado a corregir los graves problemas sociales de las comunidades que fueron las que la crearon. Porque las cooperativas nacen donde están las necesidades de los seres humanos.

Confundir fines y medios es grave en un sistema alternativo al capitalismo, puesto que ello conlleva a pensar que sus objetivos son de corte economicista y asistencialista, desconociendo los fines sociales y las necesidades de los asociados y sus comunidades donde actúan.

Es primero el cooperativista y luego la cooperativa, por eso cuando alteramos la secuencia, acabamos por conquistar “asociados” que se vinculan con criterio o concepción de clientes y ello lleva a desnaturalizar la esencia de lo social y solidario. Debemos formar militantes de la solidaridad, no clientes.

Se debe empezar por conocer muy bien la base social, para hacer procesos educativos pertinentes y en consonancia con la doctrina; servicios y beneficios sociales diferenciados y no masivos; por lo tanto, la segmentación y categorización es fundamental para conocerlos mejor, a través a procesos de Inteligencia Artificial para facilitar el análisis de datos.

Fortalecer económica y socialmente a sus asociados indefectiblemente fortalecerá a la cooperativa y los vinculará o conectará con el proyecto social, en un bucle virtuoso de autorrefuerzo, que en otras palabras significa que la cooperativa no puede ser viable si no hay un asociado viable con sentido cooperativo.

  1. Promover una integración diferente y complementaria a la gremial: La económica, a través de redes de colaboración solidaria.

La organización gremial debe ser un modelo de integración económica y no sólo estar concentrada en hacer lobby.

Debe promover y concretar un sistema nacional de redes colaborativas con enfoque territorial para producir un impacto mayor y colectivo en la sociedad colombiana.

Nuestra participación no puede ser episódica en el desarrollo del país, debemos ser protagonistas históricos en los momentos cruciales de la vida nacional.

Hoy no existe un ente de integración que ordene el crecimiento y el desarrollo del cooperativismo. Muy baja participación en el PIB (menos del 4%). Muy débiles expresiones en el sector de distribución, consumo y producción.

  1. Promover una política pública efectiva para la economía solidaria y en particular para el sector financiero cooperativo.

Construir el estatuto financiero cooperativo, debe ser una causa común.

El estado no nos ha mirado como una fuerza coadyuvante del desarrollo, sino como sujetos de impuestos y supervisión exacerbada e intervencionista, que restringe nuestra autonomía y no permite un crecimiento más fluido y sostenible, por las limitaciones legales que nos imponen.

Tenemos más barreras para ejercer nuestra actividades generales y financieras en particular, que las otras formas jurídicas de empresas de capital.

  1. Hacer una comunicación y una publicidad institucional diferente a la tradicional.

Hoy es funcionalista y economicista, se basa en la racionalidad del producto y no en lo social.

Los productos son mucho más que “cosas”, son significados y conceptos con profundo arraigo social que deben construir confianza. Transmitir el significado solidario a los asociados es prioritario y así queremos ser vistos.

No podemos seguir haciendo la trillada y manida publicidad promoviendo tasas de interés en las cooperativas de actividad financiera, llevándonos a combatir en el mismo terreno del capitalismo, utilizando sus mismas armas, exacerbando la competencia, en vez de la cooperación como su antítesis, desconociendo el proyecto social como su causa superior.

  1. Integrar el crédito al consumo para evitar el escape de flujos.

Hoy los créditos que se otorgan en el cooperativismo financiero, terminan “consumidos” en el circuito económico capitalista, por la desconexión estructural del crédito con el consumo.

Si hay un cambio trascendental que debemos realizar ya, es no seguir permitiendo dócilmente que nuestros créditos terminen a través del consumo en las empresas capitalistas.

Para contrarrestar el escape de flujos, se deben crear redes de colaboración entre cooperativas, entre estas y sus asociados y en las comunidades donde actúan, en un tejido o urdimbre de interdependencias y complementariedades, a través de conexiones de canales de oferta y demanda entre nosotros mismos, fomentando la creación de cooperativas en el sector de la distribución y el consumo, articuladas al sector financiero cooperativo.

Observemos un ejemplo en el siguiente gráfico, donde se ratifica que tenemos un balde roto:

  1. Hacer alianzas entre nosotros para desarrollar innovación en forma de una banca hibrida (Tradicional y Fintech)

Crear procesos de Inteligencia Artificial (que provea información para mejorar la toma de decisiones) y hacer desarrollos en dirección de la banca exponencial y el metaverso, acompañados de sólidos procesos de gestión del cambio e innovación.

No habrá posibilidad de hacer innovación abierta en el cooperativismo colombiano si no hay voluntad compartida y se integran en red, porque solos no podrán concretarlo, ello debido a las altas inversiones que estos temas conllevan.

  1. Diferenciar las estrategias de mercadeo de conquista y de retención.

Una cosa es conquistar mercados y otra bien diferente es retener, reparar y reactivar asociados, para ello las estrategias son diferentes y no se deben confundir y su insumo vital es la información.

Tenemos bases de datos, más no de información, por eso a ésta debe dársele preminencia y valor estratégico, para hacer una segmentación sólida y precisa que no sólo permita la reconexión de asociados inactivos, sino conocer muy bien las necesidades y preferencias de los existentes y de los prospectos.

Dar un énfasis especial al segmento de adultos mayores, mujeres y crear la nueva generación de asociados en el cooperativismo desde los niños y los jóvenes.

  1. Contrarrestar el gota a gota

Crear productos dirigidos y adecuados a las necesidades específicas de las bases populares y comunidades excluidas no bancarizadas de nuestras ciudades y campos colombianos, mercados hoy dominados por las bandas delincuenciales del gota a gota.

Es una paradoja que existiendo necesidades en las bases sociales populares, no se desarrolle creativamente una oferta amplia y a gran escala de servicios financieros pertinentes desde el sector cooperativo.

Ello debe convertirse en un reto más y en un verdadero compromiso con la comunidad, para contrarrestar de manera alternativa la plaga despiadada del paga diario y suplir de manera innovadora las necesidades de los más excluidos de Colombia.

Recordemos que muchas cooperativas con actividad financiera que hoy son sólidas por su desarrollo y recorrido histórico, nacieron en los territorios para suplir sus necesidades ahorro y crédito y poder contrarrestar lo que antes se llamaban “usureros” (hoy gota a gota), producto también de la no atención de la banca capitalista.

Las cooperativas nacen donde nacen las necesidades y hoy existen barreras que impiden su creación en las bases populares, por eso no podemos olvidar que esas necesidades de antes, que nos dieron el origen, son las mismas que subsisten hoy, pero más crueles y a mayor escala.

Acompañemos con acciones solidarias esos territorios de ilusiones y olvido.

Estas propuestas quedan como temas de reflexión, que nos permitirán pensar sobre nuestro futuro y construir su escenario ideal, para que trascienda más allá de este monólogo y poder actuar con coherencia para estar a la altura de los retos que nos plantean los nuevos tiempos.

El entorno nos demarca un nuevo mundo por venir y sólo depende de nosotros si elegimos continuar frágiles y expuestos ante este festival de incertidumbres, o por el contrario asumimos con decisión y compromiso recuperar la utopía extraviada e incorporar el cambio y el futuro como parte neural de nuestra gestión, para salir airosos de esta crítica y difícil encrucijada.  Guillermo Arboleda Gómez.

Definición de prevalencia

Para poder determinar el significado del término prevalencia, se hace necesario, en primer lugar, conocer el origen etimológico del mismo. En este caso, podemos decir que deriva del latín, concretamente de la suma de tres componentes claramente delimitados:

-El prefijo pre-, que puede traducirse como antes.

-El verbo valere, que es sinónimo de “permanecer en plenitud”.

-El elemento ente, que indica “agente”.

-El sufijo -ia, que se usa para establecer una “cualidad”.

 

 

 

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