El letargo del poder dominante sacudió la cuchilla del hambre popular

El letargo del poder dominante sacudió la cuchilla del hambre popular

Indignación escudo en la resistencia

Estamos en conflicto la realidad de las cosas

“Cuando el rico roba se llama negocio, cuando la pobre pelea por recuperarlo se llama Vandalismo”

Estalló la crisis las manos inexpertas del Principito del desastre, el Indeciso le refriegan unos, otros, que le falta autoridad, de otra cantera: que se faje los pantalones, ¿todo eso le cabe? No sé. ¡Todo eso le dicen!

Caprichitos; Aquellos suntuosos gastos de la adulación empalagosa, de quien fungió como el presidente con mayor votación histórica, para concluir sus 4 años como presentador de televisión y vicepresidente del Covid 19

Pragmatismo desde Puerto Resistencia Cali

Los jóvenes de ‘Puerto Resistencia’, nunca han tenido una oportunidad de nada, eso hace muy difícil que vuelvan a creer. “La vida del barrio siempre ha valido menos”.

“A nosotros no nos ha funcionado pedir diálogos ni hacer un plantón. En ningún país es legal hacer vandalismo, tampoco en ningún país es legal que la gente se muera de hambre en medio de una pandemia”.

Desde el movimiento en los sectores más pobres de Cali hay presencia muy fuerte de pandillas, estos sujetos no generan movilizaciones. Pero, “Si el estado sigue impidiendo que haya asambleas populares, esto se va a convertir en una guerra civil”.

La rebambaramba Colombia

No es el modelo económico que fracasó, ningún modelo económico aguanta la sistemática corrupción y el endeudamiento internacional, para cubrir la escanciada hacienda pública por la mano perversa de los delincuentes dentro de los gobiernos, los poderes del ejecutivo, del legislativo y del judicial.

Ese pueblo de rebaño, que tanto manosearon, burlaron y gobernaron a sus espaldas, para llevar a sus bolsillos los resultados de la humillación y la miseria, del sometimiento de ese mescla vulgar del feudalismo y la democracia, un modelo que se desgastó con la corrupción, esa endemia que viene del siglo pasado y continua con el mismo dominio ancestral en Colombia, profundizando las condiciones sociales, estalló la crisis las manos inexpertas del Principito del desastre, el Indeciso le refriegan unos, otros, que le falta autoridad, de otra cantera: que se faje los pantalones, ¿todo eso le cabe? No sé. ¡Todo eso le dicen!

Los huequitos fiscales

El gasto excesivo de lo público, esa inmensa tronera volcánica del manoseado hueco fiscal, desde el primer gobierno de Álvaro Uribe, 2002, junto al de Santos y del ahora presidente mentiroso, no le dan margen para repartir matrículas cero, subsidio solidario, renta básica y otros promontorios propulsores de más pobreza, que terminan siendo votos amarrados por parte de los beneficiarios, cuyos subsidios van a las manos de delincuentes y vivos y de un fajo de drogos y alcohólicos, más aquellos suntuosos gastos de la adulación empalagosa, de quien fungió como el presidente con mayor votación histórica, para concluir sus 4 años como presentador de televisión y vicepresidente del Covid 19.

Dialogar y dialogar, condenar la violencia, abusos y crímenes, ciertos personajes macabros entraron a realizar sus delitos en las marchas, bloqueos y paros, aparte que cuando se trata de ciertos muertos, el discurso está alejado al verdadero sentimiento, en voces unánimes se rechaza, el siguiente paso en las negociaciones son las peroratas de bla bla bla.

Esa ensalivada pomposa, del discurso oportunista llamando a la calma, tanta carreta por micrófonos, donde el periodismo se nota por su ausencia. No hay orientadores creíbles. Hay influenciadores que empacan sus basuras en groserías y ordinareis y otros desquiciamientos, para hacerse notar ante su turba de estultos, patrocinadores correligionarios de la gran estulticia.

Son muchos los errores del gobierno aparte de la cadavérica reforma, sus yerros en el manejo de la pandemia, con menor inversión en América 2.6 billones de pesos, el dinero que derrochó en sus egos blindados BMW y la lentitud en la vacunación estirando las manos con micrófonos, celulares y cámaras les boten una mochila de vacunas desde los EE. UU, echando cualquier carretazo inane, sin sentido.

Paros, manifestaciones violencia pública y de fuerzas extrañas, recuperación para cuando

Deuda externa de Colombia sigue creciendo: llegó a US$156.834 millones. La cifra, del acumulado a enero de 2021 es mayor en 11,6% frente a la registrada en el primer mes de 2020 (US$140.474 millones). Hasta enero, el endeudamiento externo equivale a51,8% como proporción del PIB, indicó el Banco de la República.

Lo que más sigue pesando en las cifras es el endeudamiento público que llegó al 30,4% del PIB, mientras que el privado está en el 23,8%. Vale mencionar que los datos como porcentaje del PIB están sujetos a revisión, por lo cual podrían variar, explica el Emisor.

En línea con lo anterior, cabe decir que en el acumulado a enero de 2021 la deuda pública externa totalizó US$92.154 millones, mientras que la privada llegó a US$64.681 millones.

Hay que recordar que desde que llegó la pandemia al país, en marzo de 2020, el nivel del endeudamiento externo colombiano ha aumentado en US$16.291 millones hasta enero de 2021. Es decir, pasó de US$140.543 millones en el tercer mes del año pasado a los ya mencionados US$156.834 millones al primer mes de 2021. https://forbes.co/2021/04/12/economia-y-finanzas/deuda-externa-de-colombia-sigue-creciendo-llego

Aquí está el utópico pliego de peticiones del Comité Nacional del Paro y las manifestaciones; que esto se reactivó y el paraíso para alguien está cerca, parece que muchos tienen la clave en el conclave de bla babas bla bla.

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Y un video infantil para pasar sonreír, si es que se puede.

Aquí entre desastres, paros, bromas y lágrimas nos trajo la Rebamramba Colombia. 

 

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