El XVIII Congreso anual Confecoop interés y expectativas

El XVIII Congreso anual Confecoop interés y expectativas

Carlos Alberto Rodríguez molina

carlosrodriguezm1@hotmail.com

Cali 5 de septiembre de 2019

En mi primera participación en éste tipo de evento el 18º Congreso anual convocado por Confecoop, en verdad percibí mucho interés de parte de los representantes de las empresas asistentes por los temas vinculados con tecnología y con las expectativas del nuevo gobierno en torno a las políticas que se deben desarrollar producto del plan nacional de desarrollo y de los compromisos adquiridos en el acuerdo de paz.

Mejoramiento de procesos

En lo que tiene que ver con los temas de tecnología y de la era digital, por un lado muy expectante frente a las bondades que ya hoy día brindan la inteligencia artificial y la gestión de datos, porque si se adhieren a nuestro modelo a través del mejoramiento de procesos y de nuevos productos digitalizados para las bases sociales, ello brindará la oportunidad de continuar avanzando bajo condiciones competitivas y de la mano de la mejor tecnología.

Pero por otro lado y conociendo en particular “la capacidad” de la generalidad de nuestras empresas, vislumbro un camino muy complejo por cuanto por un lado los presupuestos de las organizaciones en general no involucran recursos importantes que requiere el desarrollo tecnológico y por el otro, la complejidad para estructurar procedimientos que se acompañen de tecnología no está en la baraja de la mayoría de las administraciones de las organizaciones solidarias.

Retórica

En lo que hace a la participación del gobierno nacional, alcancé a percibir mucha retórica en torno al apoyo que se espera del Estado en la generación de políticas públicas y lo expreso porque al menos hasta la fecha, ese apoyo que anuncia el Estado no se ve traducido en acciones concretas, en normas que propendan por el desarrollo del modelo, en respaldo de organizaciones estatales de orden financiero que apoyen verdaderos proyectos productivos y en general, porque las políticas públicas apuntan más hacia preservar el control y vigilancia del Estado sobre las organizaciones que hacia el fomento del modelo de economía solidaria.

Solo resta que promesas como un CONPES para el sector solidario, la creación de mesas de trabajo lideradas por MinTrabajo, nuevos proyectos apoyados por el SENA, entre otras promesas, se vuelvan realidad y por fin el Estado entienda que en un País emergente como el nuestro, las banderas de la solidaridad y de la ayuda mutua serán un factor primordial si lo que se quiere es seguir creciendo y distribuyendo la riqueza entre la población, de manera equitativa y sostenida.

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