En Bogotá De la escasa movilidad a la inmovilidad total

En Bogotá De la escasa movilidad a la inmovilidad total

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Con la “brillante” idea de fijar velocidad de 50 km/h, en 10 corredores de los más congestionados en la Capital, la actual Administración Distrital ayudó a empeorar el tránsito por la ciudad.

Por: Lupoani Sánchez Celmín Presidente Ejecutivo Acoltés

El INRIX 2018 Global Traffic Scorecard, un ranking que analiza las tendencias de congestión y movilidad en más de 200 ciudades, en 38 países, permite la clasificación, el análisis y el impacto de la congestión del tráfico, con el propósito de brindar información detallada para que los responsables políticos tomen mejores decisiones para su entorno.

En dicho ranking se resalta que la ciudad con la peor congestión vehicular del mundo es Moscú, en Rusia, seguida de Estambul, Turquía, y, con poca sorpresa, la tercera en la lista es Bogotá, que además ostenta el primer lugar en el mundo en donde más horas pasan las personas atascadas en el tráfico, con un promedio de 272 horas al año. Estas cifras no las conoce la Administración de Enrique Peñalosa y menos su secretario de Movilidad, Juan Pablo Bocarejo.

Si bien somos los terceros en el mundo y los primeros en Suramérica, por encima de ciudades como Ciudad de México y Sao Paulo, Brasil; un reconocimiento que no es nada inesperado, si tenemos en cuenta que la actual administración de Bogotá, no se preocupó por mejorar este índice, al contrario lo crece con su decisión de bajar la velocidad a 30 o 50 km/h en 10 corredores viales, los más congestionados, los más críticos en la Capital, por la cantidad de vehículos que por hora circulan en ellos.

Su campaña de ‘Impopulares pero eficientes’, en temas de infraestructura en nada encaja, pues durante su periodo, que en buena hora termina este próximo 31 de diciembre, no se entregaron obras viales nuevas, por lo que hoy Bogotá no cuenta con un solo corredor vial nuevo, completa- mente en funcionamiento, en donde los carros puedan circular normalmente y que alivie y permita mejorar la movilidad en la ciudad.

Tampoco se terminó la vía Mutis, que inició el alcalde anterior, pero sí creció la cantidad de vehículos particulares nuevos, pues ello no se prohibió y menos se crearon medidas para limitar el ingreso de automóviles de otras ciudades a Bogotá, lo que alimenta el caos en la movilidad capitalina.

No se nos puede olvidar que al transporte público se le castiga con medidas ampliadas de pico y placa, es decir, se incentiva el transporte privado y se castiga al púbico, todo esto se enmarca en las contradicciones peñalosistas, que vivimos entre 2016-2019, pero además muy grave que las cámaras salvavidas no están autorizadas por el MinTransporte, total improvisación e interés inusitado por implementar un sistema de control en el mes antes de acabarse el gobierno del alcalde y del secretario de movilidad, todo ello lo debe investigar la Procuraduría y la Personería, pues hay una afectación grave para la ciudadanía.

Sumado a lo anterior, para completar las malas políticas del Secretario de Movilidad, se destaca la carencia en la generación de carriles rápidos, campañas ciudadanas que permitan a los capitalinos entender y hacer un mejor uso de este tipo de vías, acciones como la hora verde, la obligación de que todos los vehículos particulares posean una póliza de responsabilidad civil extracontractual, que evite la congestión de la ciudad por choques simples, los cuales brillan por su ausencia en la Capital, pero con la aspiración de que la nueva Alcaldesa Claudia López, corrija para la mejor convivencia de todos los bogotanos.

Adicionalmente a todas estas carencias, aparecieron las ideas ‘brillantes’ para reducir la siniestralidad: parar la movilidad reduciendo la velocidad vehicular de 80 km como lo establece la ley, a 30 y 50 km/hora, lo que se da en escasos momentos de la circulación.

Con esta medida no se combate la accidentalidad, que se incrementa en la noche y en la madrugada, sino que también se premia al conductor que se pega al timón a su paso lento y va por los carriles que se dicen son de mejor velocidad. Ahora, los heridos y muertos no son por velocidad sino por angustia, desespero y estrés de una ciudad atascada e inmovilizada, como la deja la llave Peñalosa-Bocarejo.

Mientras en otras capitales del mundo se crean carriles de alta, media y baja velocidad, y se generan campañas en las que se enseña a los ciudadanos a utilizarlos, en Bogotá ‘la gran medida de eficiencia’ que nos deja, antes de su salida, el no grato Secretario de Movilidad, es prohibir a las personas que viajen un poco más rápido, como se establece en la Ley 1239 de 2008 “Por medio de la cual se modifican los artículos 106 y 107 de la Ley 769 del 2 de agosto de 2002 y se dictanotras disposiciones”, con la cual se aumentan los límites de velocidad a 80 kms/hora en la vías urbanas y a 120 kms/hora en las vías rurales.

Es allí en donde vemos que no existe ningún incentivo para dejar el vehículo en la casa, pues no hay un servicio que motive a ello, no hay medidas de movilidad para que la gente no vaya al caos de Transmilenio y deje sus vehículos particulares.

Si bien estamos de acuerdo con que en las aquellas zonas que existen altos niveles de accidentalidad, como las áreas escolares, se generen controles y medidas preventivas, no estamos de acuerdo en que las medidas de reducción de velocidad se extiendan a toda la ciudad, pues actualmente ya son diez los corredores viales que limitan la movilidad: • Avenida Villavicencio • Carrera 68 • Avenida Ciudad de Cali • Calle 13 • Avenida Boyacá • Calle 80 • Avenida de las Américas • Avenida NQS • Avenida Primero de Mayo • Avenida Suba.

Por otra parte, como una nueva medida para ‘mejorar la movilidad de la capital’ está en proceso la idea de ponerle pico y placa a los vehículos de transporte especial, cuando estos serían los únicos que tendrían la posibilidad de ser un servicio exclusivo para que muchos bogotanos dejen sus vehículos en casa. Ésta es otra de las ‘brillantes’ ideas para mejorar la movilidad del señor Bocarejo. Eso solo sucede en la capital, condena al caos por la ineptitud de los funcionarios que han llegado a dirigir la movilidad en las últimas administraciones.

¿Qué va a pasar cuando empiecen a funcionar las cámaras salvavidas y lleguen las sanciones? ¿cuándo las personas sientan las sanciones por no pasar de una velocidad determinada a otra, por no bajar de 50 a 30 km/hora?, así la Capital será un caos vehicular. De esta forma las licencias de conducción deberán ser suspendidas, pues las órdenes de comparendos serán masivas. Decisión importante que le corresponde a la nueva alcaldesa Claudia López, revisar y de seguro modificar, con medidas avanzadas y no arcaicas como las mencionadas en este artículo.

Aspiramos que la nueva alcaldesa Claudia López, nombre en la Secretaría Distrital de Movilidad a una persona que haga verdaderos estudios para mejorar la movilidad en la ciudad, que genere verdaderas alternativas de circulación, porque lo que nos deja el señor Juan Pablo Bocarejo, es una inmovilidad total.

Ránking de las nueve ciudades con mayor congestión y movilidad en el mundo para 2018. Fuente INRIX 2018 Global Traffic Scorecard.

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