En Finlandia Santa Claus, elfos y renos preparan el gran viaje por Navidad

En Finlandia Santa Claus, elfos y renos preparan el gran viaje por Navidad

Casa de Navidad de Papá Noel / Santa Claus en Rovaniemi en Laponia Finlandia. El pueblo de Papá Noel en Rovaniemi, cruzado por el Círculo Polar Ártico, es el único sitio donde puedes conocer a Santa Claus, también llamado Papá Noel. Aquí puede visitar a Papá Noel en el Círculo Polar Ártico todos los días del año. Si lo desea, nuestros elfos pueden crear un recuerdo duradero de su reunión con Santa Claus.

Historia del pueblo de Papá Noel en Laponia

Hace unos cien años, por un viajante casual, empieza a difundirse en todo el mundo la noticia sobre la existencia del Cerro Korvatunturi y de sus habitantes. Papá Noel, sin embargo, quería guardar la intimidad de su hogar. Se le ocurrió una idea genial que permitiese a sus amigos visitarlo cuando quisieran, y que permitiera a todo el mundo disfrutar del auténtico espíritu navideño. Ahora ya hace medio siglo Papá Noel visita de manera regular el Círculo Polar Ártico, cercano a la ciudad de Rovaniemi.

Videos: La casa de Papá Noel en Romanievi  – Laponia

Desde el cambio de milenio, el centro lapón de Navidad, el Pueblo de Papá Noel en el Círculo Polar Ártico se convirtió en el destino de Papá Noel más espectacular del mundo. La popularidad del destino vio duplicar el número de visitantes. El número de visitantes internacionales, en particular, aumentó hasta cuatro veces en unos pocos años hasta superar el medio millón.

Cabaña de Roosevelt, es decir, Cabaña del Círculo Polar

NUNRA, predecesora de UNICEF, en una Finlandia de posguerra. Esta ayuda de UNICEF tiene también que ver con la construcción de la Cabaña de Roosevelt y los comienzos del turismo de la zona; La primera dama de entonces de los EE.UU., Eleanor Roosevelt, conocida como “el alma” de UNRA, de repente decidió visitar Rovaniemi en 1950. En un par de semanas se tuvo que construir el lugar de la ceremonia de bienvenida, la Cabaña de Roosevelt.

De repente en 1950 doña Eleanor Roosevelt, la primera dama de entonces de los EE.UU., que era conocida por su trabajo humanitario, decidió visitar Rovaniemi para conocer el trabajo de reconstrucción de una Laponia y Rovaniemi de posguerra.

El anfitrión de la visita, el presidente de la región, Uuno Hannula, estuvo ante un problema sobre el programa de la primera dama. Se acudió a la ayuda del presidente el alcalde de Rovaniemi de entonces, Lauri Kaijalainen, que con sus subalternos consiguió que el maestro de escuela, Eemeli Karinen, cediese al ayuntamiento un terreno adecuado al lado de la carretera nacional número 4 hacia el norte. Era para poder montar allí una cabaña para recibir la visita, puesto que la ceremonia de bienvenida se iba celebrar aquí en el Circulo Ártico.

La idea nació porque, hacía ya más de veinte décadas, el coronel Oiva J. Willamo había montado en la misma zona un poste para que los visitantes parasen allí para sacar sus fotos de viaje.

Ni la elección del lugar del poste destruido en la guerra, ni la de la cabaña a construir se hizo según mediciones técnicas exactas. El primero estaba montado donde se estimaba que el Círculo Polar Ártico cruzase la carretera antes referida. La segunda fue construida en la parcela cedida, aunque las mediciones posteriores comprobaron que su ubicación está a 108 metros más al sur del Círculo Polar.

Para la construcción de la Cabaña del Círculo Ártico solamente se disponía una semana y el proyecto se realizó entre prisas y prisas en una noche por el Arquitecto Ferdinand Salokangas.

Fue construido por unos montadores extremadamente hábiles, a cargo del Inspector forestal Jarl Sundquist, con los troncos de madera sacados directamente de las almadías del río Ounasjoki. Para sacar del río la cantidad adecuada de los troncos, los montadores tuvieron que sacarlos” para que en la cabaña cupiera a la vez una cantidad de gente que cabe en un autocar”.

No había tiempo para más, puesto que los primeros troncos se sacaron del río el sábado y el sábado siguiente, justo cuando aterrizó el avión de la Sra. Roosevelt, se colocó en su sitio la puerta de la cabaña.

El domingo 11 de mayo de 1950 la cabaña estaba lista para recibir esta visita tan importante. A la ceremonia de bienvenida participaron muchos ciudadanos de Rovaniemi, que desde entonces se han habituados a muchas visitas importantes desde todos los rincones del mundo.

El evento fue importante para el turismo de la zona puesto que ya existió la primera atracción turística y, gracias a ella, paraban cada día más visitantes aquí para tomarse un café, comprar uno que otro recuerdo y enviar esa imprescindible postal a casa, provista por el Sello especial del Círculo Polar.

La Cabaña que estaba abierta durante los meses de verano recogió cada año en su libro de visitas miles de nombres. En 1956 fue la primera vez que se tuvo que ampliar el libro.

La Delegación de turismo de la ciudad de Rovaniemi en Laponia, fundada en 1948, se encargó del mantenimiento y desarrollo de la Cabaña del Circulo Ártico. Su funcionamiento se consolidó, pero la estrechez de la alta temporada empezó a ser

inaguantable y las normas de higiene y sanitarias tanto del personal de la Cabaña como de los visitantes ya no podían ser respetadas.

Como resultado de un trabajo persistente de la Delegación de turismo, al principio del 1960 se pudo traer al Círculo Polar los renos con sus cuidadores, una novedad que dio más matiz al momento de cruzar la” línea mágica”.

Exactamente después de quince años desde la primera ceremonia en el Círculo Polar, al principio del mes de junio de 1965 se inauguró la nueva cabaña que fue proyectado por la Arquitecta Lempi Purdy y que, por su volumen y por sus comodidades, pudo responder mucho mejor a la demanda de la cantidad más y más numerosa de los visitantes.

Los presagios lanzados en la puesta de cumbrera de la nueva cabaña sobre la duplicación de los visitantes pasaron a ser realidad al principio de 1970. Así se pudo comprobar que anualmente unos 90 000 visitantes, en su viaje a Laponia, pasaron por la Cabaña del Círculo Polar. Muchos grupos de turistas hicieron del paso de Círculo Polar una ceremonia inolvidable para ellos.

Especialmente se acuerda a muchos jefes de estado y otros personajes destacados que han conocido el Círculo Polar y con ello los artículos de Laponia.

De estos personajes cabe destacar el Secretario General de la antigua Unión Soviética, Leonid Brezhnev, presidente de ex -Yugoslavia, Josip Broz Tito, presidente de los EE.UU., Lyndon B. Johnson, Presidente de Polonia, Edward Ochab, Príncipe hereditario Gustaf Adolf de Suecia, Sah de Persia, Presidente de Senegal, Léopold. Senghor, Primera Ministra Golda Meir, Primer Ministro Aldo Moro, Primer Ministro Maurice Schuman, Primer Ministro Lubomír Strougal, presidente de Finlandia Urho Kekkonen y muchos ministros de gobiernos que han visitado en la Cabaña más de una vez.

***

Hoy el Pueblo de Papá Noel es un destino de viaje en Rovaniemi, Finlandia que se ha convertido en un importante centro internacional para el turismo. Cada año, el destino atrae a más visitantes que reciben una cantidad cada vez mayor de servicios.

Fuente: Napapiirin maja Rovaniemi 1950-1975. Rovaniemen kaupungin matkailulautakunta. Rautakirja Oy. Año de publicación desconocido.

Videos: La casa de Papá Noel en Romanievi  – Laponia

 

Árbol de Navidad ecológico 

Esa mañana, Sofía se había despertado muy temprano. Estaba tan entusiasmada que prácticamente no durmió. Por la tarde, iría con su padre a buscar un árbol de Navidad para colocarlo en el salón y adornarlo con luces de colores y algunos detalles que ella misma había diseñado. Era la primera vez que su padre le permitía acompañarlo a recoger el árbol en la tienda, y eso significaba que ya era mayor. Así que Sofía se sentía muy feliz.

Salieron de casa muy temprano y al acercarse al vivero, el frío se empezó a hacer más intenso.

Nada más cruzar la puerta, se acercó un señor muy amable para atenderlos. Con la pala en mano, les pidió que lo siguieran hasta donde estaban los árboles. Les preguntó cuál querían y seguidamente, empezó a cavar para sacar a aquel pequeño pino de su entorno. Sofía no pudo evitar sentirse muy triste y comenzó a llorar desconsoladamente.

Nada calmaba a Sofía. Se pasó el resto de la mañana y toda la tarde llorando en su habitación. Cuando se calmó, fue donde su padre y le preguntó por qué le hacían eso a los árboles. Su padre intentó explicarle que se trataba de una tradición y que los habían sembrados con ese objetivo, que esa era su misión en la tierra. Al escuchar eso, la tristeza de Sofía se transformó en ira y le dijo:

– ¿Su misión? ¿Y cuándo esos árboles decidieron que esa sería su misión?

Una tarde, cuando su padre ya no sabía qué más hacer, Sofía lo llamó y le pidió que fuera a su habitación. Al entrar descubrió que la niña había diseñado un árbol navideño precioso, y lo había hecho con objetos que tenía en su habitación.

– ¿Papá, ves cómo podemos tener un árbol de Navidad precioso sin dañar a esos pobres pinos?

Su padre la abrazó con ternura y comprendió cuán equivocado había estado. Aprendió la lección que le dio su hija y a partir de ese año, cada Navidad padre e hija organizaron un taller de manualidades para que todos los niños del barrio diseñaran su propio árbol de Navidad y los pinos pudieran seguir creciendo. https://www.etapainfantil.com/cuentos-cortos-navidad-ninos

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *