ECOSOLIDARIO

La contabilidad de fondos no cuadra a las cooperativas

Con la expedición de la orientación técnica 14 por parte del Consejo Técnico de Contaduría Pública se impartieron instrucciones para la presentación de estados financieros por parte de las ESAL, porqué el modelo de contabilidad de fondos no calza a las cooperativas?

Carlos Rodríguez Molina

Dos tipos de ESAL

Las asistencialistas tipo fundaciones, corporaciones o asociaciones.

Las entidades mutualistas tipo cooperativas, fondos de empleados y asociaciones mutuales.

Conocimiento del modelo

Arranquemos por decir que las asistencialistas se distinguen en gran medida por el flujo de recursos económicos que muchas de ellas reciben vía donaciones o para proyectos específicos de acuerdo con su actividad meritoria.

Este tipo de entidades perfectamente pueden usar para sus propósitos la contabilidad de fondos puntualmente para controlar los flujos de las contribuciones recibidas, sobre todo cuando estas tienen restricciones impuestas por los donantes para citar un ejemplo.

En términos generales la contabilidad de fondos puede asimilarse al tratamiento de la contabilidad de sucursales o la contabilidad por centros de costos que usan muchas organizaciones, es decir, se trata de separar la contabilidad de cada fondo en función de su finalidad.

Para comprender mejor esta no compleja metodología, tomemos la NIIF 8 que trata los segmentos de operación, antes aclaremos que un segmento de operación es un componente de la entidad sobre el cual existe información que se utiliza para la asignación de recursos, evaluar el desempeño y tomar decisiones financieras.

Eventualmente un fondo de una ESAL podría constituirse en un segmento operativo si cumple los criterios mencionados, pero no necesariamente son conceptos equivalentes.

La gestión podría efectuarse de una manera general y los fondos presentarse solo en función de las necesidades de información de los interesados.

La contabilidad de fondos agrupa las transacciones y las cuentas relacionadas con actividades que tengan restricciones similares.

Cada fondo tiene sus propios ingresos y gastos, activos y pasivos y su propio saldo de activo neto (cuando se utiliza la contabilidad de fondos, este último se denomina saldo de los fondos).

Resultado de ello surgiría un estado de situación financiera con los tres componentes de activos, pasivos, pero, en lugar de patrimonio se crearía la estructura denominada activos netos, la cual incluiría partidas como activos netos sin restricciones y activos netos con restricciones, componentes que surgirían precisamente por la diversidad de fuentes de recursos con características de permanencia o no.

Pero el tema no termina aquí surgiría un nuevo estado financiero denominado estado de actividades, el cual contendría una estructura que incluiría tres grandes columnas como son ingresos y ganancias sin restricciones, ingresos y ganancias temporalmente restringidos y una última con ingresos y ganancias permanentemente restringidos.

Cada una de estas columnas tendrían a su haber el detalle de conceptos como contribuciones, cuotas de afiliación, rendimientos; conceptos a los cuales se les restarían los gastos por los servicios principales de acuerdo con su objeto social.

Luego se estructuraría un estado financiero denominado estado de gastos de funcionamiento, donde se detallarían todos los gastos relacionados con pagos laborales, depreciación, seguros, mantenimientos, servicios públicos, transporte, entre otros.

Finalmente, el estado de flujos de efectivo el cual se sugiere estructurar exclusivamente por el método directo, para que con la información allí detallada se puedan en verdad tomar decisiones, porque el método indirecto no permite el estudio de la aplicación de los fondos.

Las anteriores estructuras, por supuesto acompañadas de las respectivas notas a los estados financieros.

Todo este resumen descriptivo para concluir que una vez revisados los detalles de estas estructuras conceptuales, en mi concepto estos grandes bloques de información financiera estarían diseñadas para una ESAL del tipo de las asistencialista que son las entidades que efectivamente reciben donaciones o recursos para proyectos específicos y por ello sería adecuado presentar la información a éste nivel de detalle, con descripciones sobre el origen y destinación de los recursos persiguiendo más que presentar una estructura sólida de situación financiera o de rendimientos, o hacer énfasis en utilidades o excedentes para distribuir, a cambio de ello, presentar una descripción detallada de toda la gestión que se hizo con los recursos que fueron recibidas de fuentes externas como el caso de los donantes o benefactores (que no son los codueños de éste tipo de ESAL).

Las cooperativas también son ESAL porque su naturaleza, prácticas y regulación así lo definen, pero es que éste tipo de empresas son mutualistas a diferencia de las anteriores descripciones sí deben procurar por la mayor eficiencia administrativa y operativa posibles, alta liquidez y solvencia patrimonial para poder retornar a sus dueños, no a título de dividendos pero sí de beneficios de orden financiero y social (eso explica porque las cooperativas son empresas de doble naturaleza), por ello deben propender por una sólida estructura de situación financiera, de tal suerte que le garantice su larga data como empresa en el tiempo, de aquí se deriva el titular de la presente columna, la contabilidad de fondos no le calza a las cooperativas, la estructura de NIIF o NIIF para PYMES es adecuada porque le permite a cualquiera de sus grupos de interés obtener información financiera, base para estructurar igualmente el balance social, los stakeholders naturales de nuestro modelo básicamente corresponden a sus dueños en primer lugar, el órgano de supervisión, la DIAN, las entidades financieras, las aseguradoras, los proveedores de bienes y servicios, la comunidad, ellos necesitan información financiera para toma de decisiones económicas.

Complementario de estas discusiones con el Consejo Técnico de Contaduría Pública surge un elemento que trae su génesis desde los catorce conceptos emitidos por dicho órgano de normalización sobre fondos sociales, argumentan que un pasivo del tipo fondo social en caso de constituirse debería ir acompañado de su respectiva partida de liquidez en el activo, de tal suerte que el pasivo tenga su respaldo al momento de hacer las inversiones en educación y solidaridad, afirmación que tampoco comparto porque las únicas restricciones de orden normativa para inmovilizar o restringir activos de liquidez están vinculados con el fondo de reposición para cooperativas de transportes o fondo de liquidez para la actividad financiera, por lo demás no existe ninguna norma que obligue a las empresas de economía solidaria a reservar recursos de liquidez para el giro de auxilios.

Retomemos el impacto de éste tipo de propuestas invitándolos a que se imaginen ustedes el escenario de la Supersolidaria dándonos una palmadita en la espalda por el excelente balance social durante el año, con apoyo a la comunidad asociada, con excelentes fondos sociales agotados en sus dueños, cuando todos hemos vivido experiencias cotidianas como que el organismo de supervisión siempre estará pendiente de sus indicadores financieros, de la gestión de riesgos en procura de empresas sólidas y solventes y de los intereses de los asociados más que por sus benefactores, por ello es necesario originar información financiera para esos propósitos y para la que requieren los dueños de las propias organizaciones.

Afortunadamente de expedirse la norma, desde el propio Consejo Técnico de Contaduría Pública se confirmó que se otorgaría la discrecionalidad a cada ESAL para que se decida por la mejor opción para presentar sus estados financieros, el actual modelo de contabilidad por el método del diferido o la contabilidad de fondos ¡esperemos a que amanezca!

 

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