Fanaticada de la Selección Colombia contra sus mejores deportistas

Fanaticada de la Selección Colombia contra sus mejores deportistas

Comentario wiltonrizzo@ecosolidario.com.co Se entiende con dolor porque fanáticos agreden en la verbalidad, con silbatinas y en redes sociales a los jugadores, se entiende  observándolo desde el país donde todo se quiere a la mala, con trampas y trapisondas, con la frenética metida de drogas y alcohol, en muchos casos, además, con la presencia de candidatos políticos sin votos, como Peñalosa y Federico y otros más que asisten al Metropolitano de Barranquilla para que los ponches las cámaras en los palcos más costosos, siempre en un desafío abierto a las clases populares. Imagen de un compromiso entre Colombia y Perú por la disputa del tercer lugar de la Copa América 2021.

AFP – El País

El fútbol se convierte de tiempo atrás en la fiesta de las vanidades de los señores del feudalismo democrático, así deja de ser espectáculo maravilloso de gozo popular que se conectaba con su gente y su equipo al sentir la presencia del aficionado que va al estadio a expresar sus emociones, que nacen del juego de un encuentro de fútbol, en especial de una clasificación a un campeonato mundial, para estas temporadas, Qatar 2022.

Vitrina sospechosa

Algunas influencias tienen los políticos con las cámaras de televisión que transmiten los partidos de eliminatorias, para que los ponchen y aumente el rechazo de la población a estos tristes personajes de la historia de Colombia. Ese exceso de vitrina despierta muchas sospechas, en los vientos huracanados de la libertad de prensa.

¿La televisión es para divertir al pueblo, orientarlo, educarlo o para entorpecerlo con las molestas sonrisas falsas de los politiqueros de oficio?

Claro acompañados de algunos cuestionados dirigentes, unos con procesos en curso y otros presos como Luis Bedoya, expresidente de la federación de ese deporte.  Ellos nacen y el demonio los aprieta en las graderías.

Y digo que se entiende el insulto a los jugadores de la Selección, porque muchos fanáticos actúan acorde a la etimología de su adjetivo: “fanático, fanática  (s. XVI) del francés fanatique y este del latín fanaticus ‘perteneciente al templo’, ‘servidor del templo’, ‘inspirado’, ‘exaltado’, ‘frenético’; se aplicaba a los sacerdotes de Belona, Cibeles y otras diosas, que se entregaban a violentas manifestaciones religiosas, y es derivado de fanum ‘templo’. A la misma familia etimológica latina formada a partir de fanum pertenece profano. https://languages.oup.com/google-dictionary-es/

 

Su respuesta ilógica está al ritmo de su estado de escasa lucidez mental, muchos de ellos por su drogadicción, otros de su estructura mental perturbada, que creen que a este equipo de fútbol le tienen guardado un cupo en el Mundial de Qatar porque si, –y esto le pasa  a muchos colombianos- que ven a los jugadores de la Selección como dioses imbatibles antes del partido, después, si empatan o pierde son los mismísimos demonios, que se aparecen en sus fiestos  de alcohol y drogadicción, quizá no suceda en el estadio, posterior al partido la locura se desenfrena en mentes extraviadas.

Los jugadores de la Selección no merecen ese tratamiento infame, vulgar, ordinario y fuera de toda consideración humana, esos muchachos que perdieron con Perú, son los que mejor nos representan en el exterior y hacen inversiones en Colombia, ya sea a título personal, o como ayudar a otros jóvenes facilitándoles la práctica deportiva.

No se olviden que Colombia jugó contra Perú, no estuvo sola en la cancha, que James jugó uno de sus mejores partidos dominando el medio campo y repartiendo balones para todos los lados, que cometieron errores si, queriendo llegar con el balón hasta meterse al arco de Pedro Gallese, que Perú entró con ganas de no perder y de buscar la oportunidad para ganar y se la encontró en la velocidad y los pies de Edison Flores. Y en fútbol se empata se gana y se pierde.

Aquellos colombianos arribistas deben entender que no somos mejores que Perú, ni que Ecuador, tampoco que Venezuela y Bolivia, porque todos nos han ganado, nos pueden ganar, hasta por goleada, como lo hizo Ecuador con 6 tantos apenas, dos meses atrás.

Son los jugadores de Colombia en el exterior quienes le dan la mejor imagen positiva a Colombia, este es un valor que cuenta en turismo, en los negocios internacionales, en la mejor consideración en el exterior para el resto de colombianos, en otras latitudes tienen credibilidad y crecimiento personal, como colectivo, estos jóvenes colombianos son el baluarte para los nuevos chicos que harán del balompié sus modos vivendi.

¡Cuánta educación y cultura nos falta para ser mejores nosotros mismos!

 

 

 

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