COOP, PND y transformación

COOP, PND y transformación

Quebrada Honda, Silvania, 4 de junio de 2019

Si hay un modelo que tiene vigencia con ganada credibilidad para ser objetivo social de una política pública adecuada a sus propósitos y fundamentos es el solidario con sus cooperativas y fondos de empleados, en razón que por estos tejados, circuitos y territorios se practican principios y valores, que desde los gremios y las directrices de cada entidad se acentúan día a día.

No podemos negar que algunos en mínima proporción se alejan de la filosofía a la cual hago referencia, en el modelo cooperativo y solidario hay seres humanos y en este país humanos colombianos.

El modelo asociativo avanza con paso firme, quizá no con la celeridad que desearíamos, el exceso de normatividad, el desconocimiento de las mismas y a veces la poca convicción de aquello que logran los voceros a favor de las entidades en las esferas gubernamentales, son parte de esa plataforma humana donde se sacude el error.

No se puede dejar por fuera a ese grupo de personas que integran las mutuales, son estas entidades génesis de esa interacción entre individuos que aporta innumerables rendimientos al mejor vivir de los habitantes de este planeta. Desde luego que las mutuales deben acercarse más a las formas productivas para depender menos de los bonos o subsidios de los gobiernos.

Estos circuitos conformados en la economía solidaria tienen las cualidades para sacar adelante cualquier proyecto remando para el mismo lado, arrear las banderas desde cada isla para zarpar a los grandes mares y océanos para capitanear las empresas para el hoy futuro.

Para los emprendimientos anteriores se tienen potencias en diferentes campos capaces de llevar mejores beneficios a los asociados y al país en general, con mayor razón,  porque los gremios a la cabeza de Confecoop cuentan con un Sistema de Integración: una propuesta de desarrollo institucional para el PND- y el  apoyo de un selecto grupo de parlamentarios algunos cooperativistas, otros colaborativos, que consideran a la economía solidaria el piso firme para cambiar las condiciones vitales, creativas, productivas y equitativas de estas comunidades de colombianos deseosos de meterse a estudiar, aprender producir para generar riqueza, bienestar y solidaridad.

Hay dos filones, promontorios de minas y diamantes de intelectualidad, para lograr objetivos nobles con la práctica de los principios y valores cooperativos y solidarios.

Esas fuentes de riqueza para la modernidad futura, virtual-digital ejecutada en el esquema de los algoritmos están más cerca del modelo asociativo que de las sociedades anónimas, son el deporte y  la cultura donde los frutos están para escoger y recoger en abundancia.

Esas son manantiales inagotables -que vistas desde el sistema de integración y en una jerarquía de empresas y empresarialidad bien cotizadas que las tenemos- puede el modelo al cual nos acogimos salir airoso y dejar una valioso aporte generacional.

La magia de Juan Álvarez Dejavu Recargado

Un estremecimiento de algarabía

La noche del 28 de mayo en el teatro Las Bethlemitas de Bogotá fue una velada de magia maravillosa, hace mucho tiempo no sentía un movimiento neuronal tan refrescante y motivacional que generó cambios físicos que olvidará el cansancio y elevará mi reconocimiento a la presencia cooperativa de Coovitel y su gente llena de magia en un estremecimiento de algarabía
La dramaturgia de Juan Álvarez fue un suceso de talento y habilidad creíble en su Dejavu Recargado que liberó en su auditorio esa secuencia  de permanecer en el diario proceso de superación.

Su capacidad histriónica que la compartió para el público asistente con la niña de 4 años y el chico 6 o 7 años reflejó Juan Álvarez el alto grado de sensibilidad al ponerse a hacer magia, enseñándoles a ellos, sin mostrar ningún miedo porque fallase su momento mágico, al contario se elevó y nos hizo sentir a todos dueños de su hechizo y encanto.

Nos enchufamos en modo magia para ver la vida con alegría y facilidad como es, más no como nos la complicamos, esto de vivir es fácil, como lo es jugar bonito al fútbol.

Y como las cosas tienen nombre propio este refuerzo sociológico se denomina –Coovitel Cooperativa empresarial de ahorro y crédito, como las empresas las dirigen personas, son Nancy López, Carlos Merchán Marín, José Raúl Londoño, Alejandra Bustos, Marcela y Myriam Franco, quien me dio la suerte del ganador.

Gracias a ustedes por tener especial dilección para compartir con los dueños por pertenencia momentos vivificantes. Este un reconocimiento  en nombre de mis compañeros y compañeras asociadas a la causa cooperativa en Coovitel. Wilton Rizzo.

¿De quién es la Selección Colombia  de fútbol?

La Selección Colombia no es de  los colombianos es de los negociantes del fútbol con el apoyo de los medios y sus periodistas capitalistas, que utilizan a  la montonera o las masas moldeables  para mover exitosas sus cuentas bancarias.

Por eso defendió el costo elevado de la boletería en el Pulso del Fútbol de Caracol Radio al medio día del 4 de junio de 2018, el periodista capitalista César Augusto Londoño y el hace bien en abogar por  la venta de boletas costosas para un partido amistoso donde se despedía jugando con Panamá la futbolera Selección Colombia, Londoño está en el negocio de los medios deportivos que reciben jugosas rentas del espectáculo futbolero.

Los fanáticos serán siempre fans, que no entienden o no quieren por su calentura darse cuenta que los dueños de la Sele son los capitalistas barbaros de la Dimayor, la Fifa y sus socios.

Al pueblo no le van a rebajar a 50%  el costo de la boleta de ingreso a un estadio, los contenedores del capitalismo no tienen fondo, como no lo tiene la avaricia insaciable de los dirigentes del fútbol, muchos de ellos cantando sus culpas en los estrados nacionales o internacionales. ¡Habrá excepciones!

No hay voluntad de los potentados del fútbol para darle a ganar unita a los fanáticos de la Selección Absoluta, son muchas tetas que no van a secar ellos, conocedores de la bobada fanática para no decir la estulticia eterna de los miradores de los partidos de fútbol, donde se reúnen miles de pobres a ver jugar a 22 acomodados, que con el sudor de sus camisetas y sus guayos llenan las arcas de los codiciosos y ruines dirigentes del fútbol en el planeta.
wiltonrizzo@gmail.com

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