Masacre de líderes, la otra locura nacional

Masacre de líderes, la otra locura nacional

Edición Ecosolidario
Staff ¡Pacifista! – 10 de Febrero 10, 2020
Fuente de apoyo El Tiempo.

265 líderes sociales asesinados desde el inicio de la implementación. Cada cuatro días matan un líder social en el país. ¡Pacifista TV! registra los asesinatos en una bitácora de la tragedia.

Todos asesinados en condición de indefensión. Varios de ellos en las zonas más pobres del país. Los sicarios, entraron hasta sus propias casas disparándoles frente a sus aterrados seres queridos.

1. Carlos Cardona, Ituango, Antioquia.
2. Cristian Caicedo, Guapi, Cauca. .
3. Gloria Ocampo, La Estrella.
4. Virginia Silva, Páez, Cauca,
5. Carlos Quintero, Puerto Guzmán
6. Emilio Campaña, Puerto Guzmán
7. Mireya Hernández, Algeciras, Huila .
8. Gentil Hernández, Puerto Guzmán .
9. Anuar Rojas Isaramá, Agua Blanca, Nuquí.
10. Amparo Gegía, Algeciras, Huila.
11. John Fredy Álvarez, Algeciras, Huila, el día 11.
12 y 13. Juan Pablo Dicué Guejia, de 18 años
13. Amparo Guejia Mestizo, de 41, La Buitrera,
14. Henry Wilson Cuello Villareal, Chiriguaná, Cesar.
15. César Tulio Sandoval, Tibú.
16. Nelson Enrique Meneses Quiles, en Inzá, Cauca.
17. Sergio Narváez Tapias, Nueva Colonia Antioquia.

Hace tres años comenzó la implementación de los acuerdos de paz. El primero de diciembre de 2016, conocido dentro del cronograma de dejación de armas como ‘el día D’, el gobierno y las Farc echaron a andar una hoja de ruta para que esa guerrilla, la más antigua del continente, se convierta por fin en un partido político, que hable con votos y no con balas.

Han matado a 265 dirigentes que van desde presidentes de juntas de acción comunal, miembros de la Guardia Campesina, líderes indígenas, estudiantes, etcétera.

Mientras el gobierno dice que las muertes no son sistemáticas, y que los paramilitares en Colombia no existen.
La ONU hizo un llamado al presidente Iván Duque para que “realice un extenuante esfuerzo para prevenir ataques contra personas que defienden los derechos fundamentales”.
Además, le piden “investigar todos y cada uno de los casos y enjuiciar a los responsables de estas violaciones, incluidos los responsables de instigar o ayudar e incitar violaciones” y, además, le dicen que esa “violencia e impunidad deben detenerse”.

Según la ONU, de los 107 casos registrados en 2019, el 98% sucedió en municipios donde operan grupos ilegales que se disputan las economías ilícitas. Y el 86% fue en veredas con una tasa de pobreza por encima del promedio nacional.

Más de la mitad de los homicidios de 2019 fueron en Antioquia, Arauca, Cauca y Caquetá. “Las cifras reflejan la gravedad del problema, pero ocultan las causas estructurales que sostienen la violencia contra los defensores y defensoras de derechos humanos”, diagnostica Naciones Unidas.

En el informe dice que esta escalada criminal “es inaceptable y constituye un ataque en contra de la democracia, menoscabando la participación y el acceso de las personas a sus derechos humanos”.

El gobierno Duque pese a su desprestigio no tiene intenciones de paz, al parecer busca entorpecer el acuerdo, para tener satisfacciones políticas para su jefe y su partido. Desde el Cetro Democrático se agita el malestar hacia con el proceso de paz y los líderes sociales no tienen dolientes en las esferas de los poderes.

Este país no sale del feudalismo – democrático, cuyos disparates le permite cosechar fantásticos resultados y comisiones de éxito a descastadas familias oligárquicas y emergentes, hábiles para la politiquería, la compra de votos, el patrocinio de matones, pago a sicarios y paramilitares e inclusive negociando con las guerrillas y con facilidad estética, hacerse los ciegos ante descomunal desastre, producto de su desprecio por la nación y su gente

Los Líderes sociales son asesinados por emisarios ¿de quién? disidencias de las Farc,  Eln,  Epl, Clan del Golfo”, la Mafia de Sinaloa y otras bandas criminales, no solamente líderes sociales, también campesinos, sindicalistas y defensores de derechos humanos son asesinados”.

Vamos por los caminos equivocados sin aceptar la oportunidad de paz para Colombia, mientras el gobierno Duque dice -que la paz es para todos, no sabemos quiénes son esos todos. Es el sentido del contrasentido en contravía.

Las calificaciones de Colombia una nación sangrienta se imprime en diferentes medios mundiales, a la par de la nación más desigual del mundo, donde la gente del pueblo es asesinada por reclamar los derechos de tierra, cuando está en pocas manos y en grandes extensiones improductivas o con cultivos como la palma africana, que luego serán desiertos, entre otros y vastos territorios extrayendo beneficios en pastura para ganado.

La Defensoría del Pueblo indicó que en 2016 se registraron 133 casos de crímenes de líderes sociales; en 2017, 126 homicidios; en 2018, 178 asesinatos; en 2019 con corte a octubre118 casos. Son al menos 555 homicidios en los últimos cuatro años que le dejan una honda herida a los derechos humanos y a la democracia de Colombia, Carlos Negret, defensor del Pueblo.

En 2020, un líder asesinado por día al 21 de enero 21 líderes, una masacre qué al gobierno, a los partidos políticos y la rama judicial poco interesan, no son hijos de rico, las fuentes son diversas desde la ONU, La Fiscalía, Indepaz, Veeduría DDHH OL y el Observatorio Constitucional de la Universidad Libre

Silencio con amenazas

Las amenazas son la inducción a una muerte sicológica, es la manera brutal como los cobardes, con las manos manchadas de sangre y dinero maldito de la corrupción que sirven al “patrón” a ese bandido mayor, empacado en dineros del secuestro, el narco, el lavado, los negocios sucios, la evasión y elusión de impuestos, del despojo de tierras como empresarios del delito tras la fachada de organizaciones pequeñas, medianas y grandes.

Entre tanto, prepotentes políticos están preocupados por colocar sus fichas en los altos mandos, donde el poder les permite su enriquecimiento ilícito, la entronización de sus castas nepóticas y despóticas.

A la falta de líderes en la política tradicional, en los partidos corruptos, en los despachos gubernamentales, las comunidades empezaron a generar sus propios liderazgos en diferentes organizaciones populares, allí está el malestar de las castas gobernantes de siempre en esta nación y con mayor incidencia en los últimos años, que politiqueros de la U, el Centro Democrático, liberales y conservadores, el Polo Democrático, Cambio Radical, Los Verdes y los de todos los colores le botan la culpa al gobierno anterior, tienen como caballo de batalla –el retrovisor, su espada apunta a la continuidad corrupta, queriendo así engañarnos. Sabemos que son las mismas familias que vienen gobernando equivocadamente está nación.

Duque le echa la culpa a Santos de los males de hoy, Santos a Uribe, Uribe a Pastrana, Pastrana a Samper este a Gaviria, lo único real que se puede colegir: son los mismos malos gobernantes que quieren como capataces de esta hacienda seguir mamando las tetas de las vacas lecheras estatales y tragarse los impuestos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *