Modelo cooperativo vigente y pertinente para reactivar la economía

Modelo cooperativo vigente y pertinente para reactivar la economía

Además de mantener y fortalecer este sistema cooperativo financiero, queremos expandir a nivel nacional – territorial las cooperativas de producción, las agropecuarias, las de servicios, las de consumo.

Nuestro propósito es profundizar la presencia del modelo cooperativo a nivel local y regional y que las cooperativas sean reconocidas como gestoras del desarrollo humano y social con equidad.

Diálogos Ecosolidario

Carlos Acero Sánchez, presidente ejecutivo de la Confederación de Cooperativas de Colombia -Confecoop- organismo gremial que representa al sector cooperativo, relata cómo avanza el cooperativismo, en el proceso de adecuación para el gran salto socioeconómico que se tiene que dar en este año.

Bogotá, 26 de febrero de 2021

wiltonrizzo@hotamial.com

CAS. Gracias Wilton, efectivamente, este año marca un cambio en muchas de las actividades de la sociedad a nivel global y local. Viene el proceso de reactivación económica que busca mitigar, por un lado, los efectos derivados de la pandemia, pero también que debe observar los cambios del mercado, del trabajo y del consumo que se estaban dando en virtud de la nueva economía, de la denominada cuarta revolución industrial y, por el otro, estructurar -hacía adelante- una economía diferente, que permita incluir a la mayor cantidad de personas en los beneficios del desarrollo.

Ahí, precisamente, es donde la economía cooperativa y solidaria cobra un especial valor en la medida que, como estamos viendo en diferentes latitudes, se reconoce la vigencia, la pertinencia y la necesidad de procesos empresariales basados en la solidaridad económica, la cooperación y la ayuda mutua.

Estamos trabajando en ese propósito. Ya se concretaron algunos ajustes normativos y otras iniciativas quedaron incluidas en el documento de política pública que el Gobierno va a presentar en los próximos días, cuya primera acción será la expedición del Conpes para la economía solidaria, antes de finalizar el primer semestre de 2021.

WR. Doctor Acero, en general se habla con desconocimiento del cooperativismo, unas cooperativas desde luego pueden hacer presencia en momentos difíciles en la comunidad, con sus asociados, otras logran hacerlo en forma mediana y otras no pueden hacerlo, la gente pregunta ¿qué pasa con las cooperativas aparte de prestar plata costosa?

CAS. En primer lugar, los ajustes que se están haciendo, en los que vinimos insistiendo desde hace más de 5 años, están encaminados a impulsar, promover, fortalecer, estimular y proteger la forma cooperativa para el desarrollo de actividades productivas.

En Colombia, la actividad cooperativa se vino concentrando en las tres últimas décadas en el segmento de servicios financieros y de ahorro y crédito, el cual ha crecido y consolidado significativamente.  Hoy hablamos de 4 millones de colombianos asociados en cooperativas financieras y de ahorro y crédito, que resuelven sus necesidades y aspiraciones y las de sus familias gracias a los servicios y beneficios ofrecidos por este tipo de entidades.

En 2020, durante la pandemia, el modelo de empresa cooperativa fue puesto a prueba y demostró, una vez más, su capacidad para adaptarse más rápidamente a las crisis, apoyar a los asociados que necesitaron ayuda, aplicar recursos provenientes de sus fondos sociales y de solidaridad en ayudas especiales, ofrecer procesos de acompañamiento social, entre otras muchas actividades. Y eso lo reconocieron los asociados.

Una prueba de ello es que a pesar de lo complejo y difícil que resultó el 2020, la base social, es decir, el número de asociados a las cooperativas colombianas no se redujo, mostrando incluso un leve incremento lo que, en medio de las circunstancias conocidas, confirma la vigencia y necesidad de este tipo de empresas sociales y de bienestar en una sociedad.

Muchos asociados comprendieron lo que significa el valor de la asociatividad y reconocen que los beneficios adicionales que reciben de la cooperativa no los hubieran tenido jamás estando vinculados a otro tipo de empresas u organizaciones.

Ahora queremos, además de mantener y fortalecer este sistema cooperativo financiero, expandir a nivel nacional – territorial las cooperativas de producción, las agropecuarias las de servicios, las de consumo. Nuestro propósito es profundizar la presencia del modelo cooperativo a nivel local y regional y que las cooperativas sean reconocidas como gestoras del desarrollo humano y social con equidad.

WR. ¿El dinero que prestan las cooperativas es más costoso?

CAS. Desde hace casi dos décadas, Confecoop ha mostrado en los informes de desempeño del sector que, por ejemplo, las tasas de interés que cobra el sector cooperativo a sus asociados por los créditos que colocan están, en promedio, un punto porcentual por debajo que lo que cobran otros actores crediticos en el mercado y de hasta dos puntos porcentuales, en promedio, por encima del mercado, en las tasas por colocación de los ahorros de los asociados.

Beneficios y servicios

Adicionalmente, los asociados reciben una serie de beneficios que pueden ir desde seguros colectivos, no cobro del 4/1000 o de cuotas de manejo, o un menor costo por esos servicios, hasta el acceso a programas de bienestar, capacitación, recreación, entre otros, beneficios que no los genera ningún otro modelo bancario ni de servicios financieros en el país. Y eso se hizo muy evidente durante esta pandemia.

Y esto es posible por su característica de empresas de bienestar y no de lucro, pues su excedente se reinvierte a mejorar los servicios y beneficios de todos sus asociados. Por todo ello es que insistimos en que esa afirmación, según la cual, el costo del crédito cooperativo es más caro, sencillamente no es cierto.

En 2020 los depósitos de las cooperativas de ahorro y crédito subieron carca de $1.1 billones, un 13.2% más que en 2019.

Esto quiere decir que la gente siguió creyendo en nuestras cooperativas, justamente, porque les damos mejores condiciones, no solamente retribuimos la tasa interés, sino en servicios y beneficios. Respecto de la cartera, a pesar de las dificultades propias registradas en 2020, se ha logrado mantener en unas condiciones aceptables.

Carlos Acero, Lida Phillips CCA, Canadá; Víctor Pinzón y Antonio Salcedo promotores del emprendimiento cooperativo y solidario. XV Congreso Confecoop 2016 donde se planteó el aporte a la paz y la política pública para el sector, cuyo esbozo venía de 2015.  Foto eCoWr.

WR. Y enfatizar algo el seguro, con pandemia o sin pandemia, representa una gran solución para este problema que tenía el país desde el siglo pasado.

CAS. Así es. Se hizo evidente que el modelo le sirve la gente. Que esos beneficios que siempre han entregado las cooperativas a sus asociados y que, en muchos casos no son suficientemente valorados, se hicieron evidentes y cobraron gran valor social en medio de la crisis y han contribuido a mejorar las condiciones de miles de asociados y de sus familias o a mitigar el impacto de la pandemia.

La previsión, es decir, la capacidad o posibilidad de anticiparse a un hecho, elemento que está en la base del modelo de solidaridad económica, ha tenido en esta crisis sanitaria una especial connotación.  Eso lo podemos apreciar en los beneficiarios de los seguros o en las personas que tienen disciplina financiera y ahorran, sin importar el monto de sus ingresos, por ejemplo.

Esto nos debe llevar a reflexiones de fondo sobre el afán inmediatista y consumista en que hemos vivido en las últimas décadas y nos debe conducir a un cambio en las prioridades de gasto, consumo, ahorro y proyección económica.

El poder apreciar la importancia del modelo cooperativo en momentos de dificultades es un buen ejercicio para que las personas comprendan que la construcción de un capital social, puesto al servicio de la base asociativa, es significativo y transformador.

Muchas veces las personas se dejan seducir por unos pesos de más derivados de una supuesta mejor tasa de interés, pero no logran dimensionar el costo de oportunidad y el beneficio social y económico que les representa el acceso a esos otros servicios que reciben de la cooperativa y que como hemos mencionado, o no los tienen que asumir o son mucho más bajos que los ofrecidos en el mercado.

WR. Pasemos otra parte ¿ cómo va el proceso de adecuación a los Conpes 4005, 4011, 4012 y la Ley 2069 en las reuniones de las mesas de conversación con el gobierno nacional.

CAS. Partamos la respuesta en dos partes. Hablemos inicialmente del documento de política pública. Hemos informado al movimiento cooperativo y a la opinión pública en general, sobre los avances y desarrollos alcanzados en el marco de la Comisión intersectorial de economía solidaria, creada por el plan nacional de desarrollo en 2019.

Para el efecto, la Comisión acordó la conformación de cuatro mesas de trabajo, en las cuales se revisaron todas y cada una de las propuestas hechas por los organismos de integración y representación gremial de las cooperativas, fondos y mutuales.

Primera, Fomento (Promoción, creación, fortalecimiento, desarrollo e integración)

Segunda, Supervisión vigilancia y control

Tercera. Normatividad (Protección)

Cuarto, Educación solidaria (Formación, capacitación y asistencia técnica).

Las sesiones de trabajo se llevaron a cabo durante los meses de diciembre y enero. Este proceso permitió construir los lineamientos generales de la política pública para la economía solidaria. Se recogieron las propuestas de los 3 sectores que integran este sector: alrededor de 75 propuestas de acción aportadas por las cooperativas, fondos y mutuales fueron recogidas por la Comisión.

El documento de política pública del sector de la economía solidaria preparado por el Gobierno comprende seis capítulos. i) Introducción, ii) Conceptualización teórica de la economía solidaria, iii) Análisis de la normativa que en Colombia rige el sector de la economía solidaria, iv) Diagnóstico y análisis situacional del comportamiento del sector en el país y en el mundo, v) Identificación del problema central, los objetivos y las líneas de acción y vi) Dimensiones temáticas de la política pública, de acuerdo con lo desarrollado en las mesas de trabajo.

Después de casi cuatro décadas, la economía cooperativa y solidaria vuelve a tener una política de promoción, fomento, fortalecimiento y desarrollo empresarial, tal como lo estableció la Constitución de 1991.

Ahora corresponde una acción cooperativa para apropiarse de dicha política y avanzar hacia nuevos escenarios de desarrollo, hacia la creación de cooperativas y empresas de la economía solidaria en el campo de la economía real (producción, trabajo, consumo) y una apertura conceptual, socioeconómica y cultural que facilite el acercamiento con otros sectores sociales y productivos, con especial énfasis en el desarrollo local y regional y con un claro sentido social de inclusión y de generación de oportunidades. Mucho trabajo por hacer, pero ese es el desafío para los próximos años.

El documento de política pública debe ser oficializado en los próximos días por parte del Gobierno. Su primer desarrollo será la expedición de un documento CONPES para la economía solidaria, el cual debe expedirse antes de finalizar el primer semestre de este año, documento que debe recoger la propuesta de una política de Estado, que trascienda los períodos de cada gobierno, transversal e integral, que se replique en los tres niveles del Estado y que se vea reflejado en los presupuestos públicos, como siempre lo hemos pedido desde Confecoop.

Respecto del segundo tema, la Ley 2069 o ley de Emprendimiento sancionada el 31 de diciembre de 2020 trae varios ajustes en torno a las cooperativas. Incorporó varias de las acciones que el movimiento cooperativo y economía solidaria venían pidiendo, algunas de esas disposiciones están pendientes de reglamentación. Justamente en la comisión intersectorial le hemos insistido al gobierno nacional en la urgencia de reglamentar esa norma para facilitar la implementación de estas disposiciones.

Estas iniciativas, que no son nuevas, encontraron en estos momentos una recepción especial, debido entre otros, a los cambios sociales, culturales y económicos que estamos viviendo.

Además, están enmarcadas en los lineamientos que a nivel global tiene la Alianza Cooperativa Internacional – ACI como instancia máxima del modelo, sobre todo, están pensadas en función de atender los requerimientos de cientos de miles de personas que  buscan mejor forma de organizarse para acceder a ingresos sostenibles, trabajo digno y oportunidades.

Cooperativistas en sus actividades promocionales. Foto ECoWr

WR ¿Las cooperativas cómo se están preparando?

CAS. Ese es el otro frente de acción fundamental. ¿Cuál es el papel de las cooperativas frente a estos cambios y a las oportunidades que se abren? Hay nuevas herramientas legales, se generó un marcó de política pública y obviamente se crea un nuevo escenario para el desarrollo cooperativo. Teniendo en frente el proceso de recuperación económica que se estima nos va a tomar entre seis y diez años, las cooperativas debemos plantear cambios estructurales, el acceso a nuevos sectores y actividades económicas. Debemos avanzar hacia un nuevo paradigma cooperativo.

Las cooperativas financieras y las de ahorro y crédito, por ejemplo, tienen en las Mipymes una amplia posibilidad para ampliar sus servicios y promover nuevas líneas de crédito productivo, la posibilidad de iniciar emprendimientos cooperativos a partir de tres asociados abre posibilidades para desarrollar actividades relacionadas con la economía creativa o emprendimientos verdes o de base tecnológica, promovidas por jóvenes, mujeres, independientes, informales.

Mipymes al cooperativismo

Alrededor del 85% de las Mipymes no se apalancan financieramente en el sistema bancario tradicional. Durante la pandemia tuvieron serias dificultades para acceder a los alivios ofrecidos por el gobierno a través de las líneas de crédito de la banca de fomento. Están buscando formas distintas para acceder al crédito, especialmente a nivel local. En este campo, las cooperativas pueden encontrar nuevas oportunidades al ampliar su base asociativa con este tipo de empresas y diseñar y ofrecer servicios financieros orientados a impulsar el proceso productivo en los territorios.

Nosotros hemos venido promoviendo estas iniciativas desde Confecoop para darle fortaleza al desarrollo local y regional, desde el movimiento cooperativo y de la economía solidaria hay que darle importancia a estas oportunidades. Obviamente esto tiene que ir de la mano de otros elementos de la política pública, esto se lo hemos pedido al gobierno en esta comisión intersectorial. De nada sirve que removamos obstáculos para la creación y promoción de las cooperativas, de que se organicen cooperativa de manera más fácil si el gobierno no hace lo necesario, por ejemplo, en el tema de acceso real y efectivo a las líneas de fomento o en la revisión de las asimetrías que persisten entre nuestra forma de empresa y otros tipos societarios.

Necesitamos que el gobierno nacional replantee también su mirada hacia el movimiento cooperativo, fondos de empleados y mutuales, porque nos vamos a convertir en un actor muy importante, en el tema de financiación de vivienda, que es uno de los 5 ejes que estableció el gobierno nacional, como punto fundamental para la recuperación económica en los próximos 6 años, de acuerdo con el documento Conpes, que expidió el Gobierno Nacional el pasado el 12 de febrero 2021.

Ya estamos trabajando con el Ministerio de Vivienda y en forma coordinada con Analfe en la reglamentación de ley de vivienda y hábitat. Esta ley abrió un camino para que cooperativas, fondos y mutuales accedan a recursos del Fondo FRECH, administrado por el Banco de la República, para subsidiar la tasa de interés para vivienda nueva, en las modalidades VIP, VIS y no VIS. Esto es un paso significativo que se venía proponiendo al gobierno desde hace más de 14 años.

Estamos revisando los procedimientos establecidos por el Banco de la República para este fin y estamos buscando los mecanismos que permitan a las cooperativas y a los fondos de empleados avanzar y fortalecer su línea de crédito hipotecario para esa amplia base social que requiere de este tipo de servicios, que les permita resolver esta necesidad básica, que es la vivienda.

WR. Carlos Acero, Presidente de Cofecoop, Ecosolidario reconoce su labor profesional y cooperativista, estoy seguro que la historia reconocerá esta gestión, que se realiza en beneficio del desarrollo socio económico del país.

CAS. Gracias Wilton, es muy satisfactorio ver estos avances. Este ha sido un trabajo mancomunado, que ha involucrado a muchas personas, durante muchos años, empezando por la dirigencia sectorial, los gremios, el Gobierno Nacional, el Congreso de la República. Hemos alcanzado puntos de acuerdo fundamentales que nos han permitido avanzar.

Es necesario hacer ver que hay cambios importantes, que deben ser apropiados por el sector, para comprender su dimensión, para impulsar el modelo, para aprovechar las oportunidades y para contribuir con el desarrollo humano y los procesos de recuperación económica.

Lo anterior en un ambiente de nueva economía y sus tendencias, formas distintas de resolver problemas diferentes, adoptar nuevos desafíos, para ello se requiere mayor preparación, estudio, análisis, rigor, compromiso, y sobre todo voluntad del movimiento cooperativo, para apoyar este escenario del desarrollo productivo socio empresarial de las cooperativas y de la economía solidaria.

Frente al cambio de paradigma que vive la sociedad, las cooperativas y las empresas de la economía solidaria, alzamos la mano para decir presente.

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