Requerimos un plan Marshall

Requerimos un plan Marshall

Ni ley de emprendimiento, ni de reestructuración empresarial, ni documentos Conpes, requerimos un plan Marshall

Aprovechando la fecha de nuestra presente publicación Vs el borrador del documento Conpes que la Presidencia de la República publicó para comentarios, dirigido para la economía solidaria, tengo por aportar las siguientes críticas constructivas, en pro de contribuir desde lo que consideramos relevante del documento y que se podría mejorar.

Carlos Rodríguez Molina

Carlosrodriguezm1@hotamil.com

Cali, 30 de junio de 2021

No alcanzamos a saborear las mieles que nos traía la Ley 2069 de 2020 o llamada Ley de emprendimiento, dentro de la cual se aprobaron varios artículos que tienen la intención de promocionar el sector cooperativo dándole mayor campo para maniobrar en asuntos que van desde los requisitos para la fundación de una cooperativa hasta considerar la posibilidad de vincular MiPymes en carácter de asociados, cuando a los cuatro meses de aprobada dicha Ley se truncó su aplicación real producto de las prioridades que surgen principalmente de los bloqueos de vías, acciones que han generado en solo cincuenta días, lo que no alcanzó a madurar la pandemia por coronavirus, el tener que devolvernos tal vez más de una década para recomponer el tejido empresarial y social.

Se podría pensar que la Ley de reorganización empresarial vigente podría convertirse en la tabla de salvación para varias de las miles de organizaciones que requieren de esa transfusión de recursos so pena de desaparecer, no obstante dentro de los requisitos para aspirar a que se acepte un acuerdo de reestructuración se contemplan condiciones previas que muchas no lograrán cumplir.

Finalmente, si las personas deseosas de emprender sus nuevos negocios, o las empresas que sobrevivieron a estos dos efectos económicos tan radicales y fuertes como la pandemia y los bloqueos quisieran acudir a la reestructuración empresarial pero frente a este tipo de obstáculos no lo puedan hacer, se presenta un agravante del que nadie quiere hablar y que está referido a una necesaria reforma tributaria que según expertos producto del enojo de la primera línea, estaría financiada por la ubre ya reseca de las empresas que aún sobreviven y poder obtener así recursos para continuar apoyando a una economía resentida y ávida de recuperación.

Conforme a estos panoramas tan desoladores de no poder hacer emprendimiento y por el otro lado de no poder subsistir ante tantos retos, solo queda acudir al Estado para que se acometa un plan extraordinario del tipo plan Marshall, plan que no obstante el concepto de varias calificadoras de riesgos, incluiría acudir por auxilio a la comunidad internacional que, combinado a una estrategia interna de orden fiscal y presupuestal, logren alivianar las cargas en el corto y mediano plazos a costa de empeñar la prosperidad de las próximas generaciones.

Nota del columnista: Aprovechando la fecha de nuestra presente publicación Vs el borrador del documento CONPES que la Presidencia de la república publicó para comentarios, documento dirigido para la economía solidaria, tengo por aportar las siguientes críticas constructivas, en pro de contribuir desde lo que consideramos relevante del documento y que se podría mejorar:

  1. Si la idea es que el documento se convierta en norma en el segundo semestre del presente año, ubicar plazos para lograr objetivos, metas y asignación de funciones para ser ejecutadas en el año 2021 lo veo muy complicado por efecto de los términos que el congreso requiere para la expedición de Leyes y Decretos, es más, ni siquiera para el 2022 cuando el actual gobierno termina su mandato, por cuanto no se tiene la seguridad que el documento CONPES alcance a madurar y desarrollar en las plenarias las Leyes o Decretos reglamentarios que emanen de él.
  2. No entendemos las razones de incluir a las BIC (Sociedades Comerciales de Interés Colectivo) dentro del ámbito de organizaciones de economía solidaria si ese tipo de entidades no pueden hacer parte de nuestro modelo porque son eso, sociedades comerciales (páginas 46 y 49 del documento).
  3. En la recomendación número 6 de la página 59 solo se cita la necesidad de apoyar a los fondos de empleados en el caso de las empresas del estado que quieran constituirlos, pero es que las cooperativas también y perfectamente pueden surgir de empleados de estas entidades del gobierno.
  4. Finalmente, aclarando que por aquello del tiempo y la rapidez en el análisis del documento de pronto se me haya pasado, pero este borrador no recoge en ninguno de sus apartes disposición alguna sobre temas medio ambientales o de energías renovables, nada, hecho que nos parece un olvido imperdonable porque parte de lo que viene para nuestro sector es la oportunidad vía acuerdo de paz y cambio climático entre otras razones, consiste en apoyar tan duros años por venir a través de modelos sostenibles respaldados por la forma asociativa solidaria.

 

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