¡No al fracking en Colombia!

¡No al fracking en Colombia!

Modificando el Sistema General de Regalías, Gobierno pretende incentivar el Fracking. Edición wiltonrizzo@hotmail.com #Ecosolidario15Años

Estos y muchos más argumentos deben llamar la atención del genocidio que se comete contra la vida y la naturaleza por la práctica del fracking. Es hora de que nuestro país y el mundo, hagan un tránsito paulatino hacia las posibilidades que nos brinda la naturaleza, como la energía solar, la energía eólica e incluso, por qué no, hacia la energía nuclear.  Esteban Escudero Correa @eecescudero alponiente.com

El Gobierno Nacional ha puesto sobre la mesa sus cartas para llevar a cabo una serie de acciones para la recuperación económica del país. Para ello, ha sugerido una alta participación del sector minero-energético en donde contempla la ejecución de planes piloto para la práctica del fracking o fracturación hidráulica para la extracción de hidrocarburos. Esto resulta inconveniente, puesto que además de que el mundo no está preparado, en términos de mercado, llegar a una demanda que supla la oferta de estos productos, los costos ambientales de este tipo de propuestas son más perjudiciales de lo que se espera.

La práctica del fracking en el mundo no es algo nuevo. En los años 40, cuando Estados Unidos vivía un exacerbado agotamiento de los recursos energéticos no renovables, animó a la industria petrolera y de gas al diseño y la implementación de la extracción de hidrocarburos por métodos no convencionales. Esto llevó a varios países, entre ellos Colombia, a replicar el estudio de yacimientos no explorados en todo el territorio para aumentar la oferta y el valor de exportación de los países; sin embargo, inmediatamente se empezaron a ejecutar, dichas prácticas empezaron a arrojar muestra de las cataclísmicas perturbaciones medio ambientales y geológicas al mediano y al largo plazo, lo que generó la génesis de fuertes argumentos técnicos para pedir su prohibición en el mundo.

Colombia, siendo un país que no aprende de sus errores, insiste en depositar una buena parte de su economía y relaciones de mercado con base a la extracción de petróleo y gas –específicamente el gas lutita-; y, al parecer, una de las banderas del actual gobierno para la recuperación económica es continuar con la desatinada idea de que, con el petróleo y el gas, Colombia recuperará buena parte de las exportaciones. Sin embargo, es un hecho que así no será, puesto que la demanda mundial del crudo está en números rojos y, según da a entender el presidente Iván Duque, la oportunidad de una recuperación en la diversificación de la economía no está en sus planes.

¿Cuáles son mis argumentos para oponerme al fracking? Evidentemente, el costo ambiental que esto genera, el cual explicaré a continuación con algunos argumentos técnicos sustentados en la geofísica. El fracking es una práctica que puede resumirse en cuatro etapas principales, todas generan costos ambientales perjudiciales y vulneran los ecosistemas y la biodiversidad de nuestras tierras. El primero de todos es la etapa exploratoria, en la cual se determinan y se delimitan el almacenamiento del hidrocarburo que se quiere extraer. Para concretar esta primera etapa, se perfora un agujero espaciado de 5 a 20 metros de largo, posteriormente se introducen cartuchos de dinamita para liberar la energía contenida en la roca y medirla con un geófono; estas explosiones, por lo general, liberan sulfuro de hidrógeno, una sustancia altamente tóxica para el ser humano y la fauna que componen el ecosistema.

La segunda etapa es la de la construcción; la cual consiste en la instalación de los equipos, la cual consiste en disponer las tuberías por las cuales correrán los químicos, lo que tiene como consecuencia una lata afluencia de camiones –el número oscila desde 200 a 2000 camiones- que depositan los materiales y transportan los fluidos necesarios para la perforación, lo cual tiene como consecuencia una grave afectación a los ecosistemas naturales y, consecuentemente, a las especies del lugar; además, se amenaza gravemente a la riqueza forestal y arbórea de la zona intervenida.

Luego viene la perforación. Esta etapa consiste en atravesar las capas de corteza terrestre utilizando brocas de hasta 150 km –que es la profundidad a la que se encuentra el yacimiento-. El efecto ambiental es que, debido a que los yacimientos se encuentran debajo de fuentes de potable, lo que genera una superlativa contaminación a estas y deja, prácticamente, inservible dicha fuente para el consumo humano debido a la alteración de las condiciones hidrológicas de los acuíferos de agua dulce.

La cuarta y última etapa es la perforación. En ella se dispone el equipo para extraer el hidrocarburo; lo que tiene como consecuencia reducciones de los caudales estacionales de los ríos, arroyos y lagos, lo cual o perjudica enormemente a las personas que trabajan con la ganadería, la agricultura y el suministro de agua potable.

Además de estos devastadores efectos que se generan en la extracción en yacimientos no convencionales, existen muchos más como el exacerbado consumo hídrico para la mezcla de los fluidos en las etapas de construcción y perforación. Por otra parte, los efectos en el suelo como la sismicidad inducida (sismos generados por la fracturación de fallas geológicas y accidentes geográficos) y la exacerbada contaminación en el suelo y el aire.

En conclusión, estos y muchos más argumentos deben llamar la atención del genocidio que se comete contra la vida y la naturaleza por la práctica del fracking. Es hora de que nuestro país y el mundo, hagan un tránsito paulatino hacia las posibilidades que nos brinda la naturaleza, como la energía solar, la energía eólica e incluso, por qué no, hacia la energía nuclear. No podemos reincidir en la miopía de insistir en el fracaso de los hidrocarburos como fuente de energía.

Modificando el Sistema General de Regalías, Gobierno pretende incentivar el Fracking: Cesar Pachón

REDACCIÓN CONFIDENCIALCOL

Según el representante a la Cámara Cesar Pachón, el proyecto  que modifica el Sistema de Regalías, permitiría la práctica del Fracking y el país dejaría de percibir hasta 6 mil millones de pesos.

“Colombia dejaría de  percibir entre los dos mil y seis mil millones de pesos diarios por cada 500 mil barriles de petróleo, estas serían algunas de las pérdidas con la puesta en marcha del proyecto de ley 311 de Cámara, de autoría de los ministros de Hacienda y de Minas y Energía, Alberto Carrasquilla y Diego Mesa”, asegura el congresista.

La iniciativa  espera regular la organización y el funcionamiento del Sistema General de Regalías. El proyecto que cuenta con  mensaje de urgencia, modifica la forma en que se distribuyen los recursos que se obtienen de las regalías.

El representante Cesar Pachón participó  en el debate en la Cámara de Representantes con ponencia negativa, porque estima, “contiene un mico en el artículo 210,” donde según él, “pretenden  incentivar la exploración y explotación de los hidrocarburos provenientes de yacimientos no convencionales “.  Un incentivo que entrega un importante descuento a la industria petrolera permitiendo que campos de Yacimientos No Convencionales paguen solo el 60% de lo que pagan los campos convencionales. Esto, según el congresista,  permitiría vía libre al fracking, práctica que tendría un impacto negativo con los recursos naturales de nuestro país.

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