¡Padre Celestial! Líbranos de los atracadores y sácanos de las cifras de Peñalosa

Las cifras son buenas en las cuentas de ahorros y corrientes, hasta en las tarjetas de crédito, los datos en manos de funcionarios indolentes e ineptos ¡no tienen sentido!

Que en Cedritos –tradicional barrio norteño con aroma de migración primero esmeraldera y ahora venezolana, un criminal amenace con revolver  a una señora que va por la calle con su pequeño hijo, la respuesta de los funcionarios distritales encargados de la seguridad bogotana sea citar cifras comparativas de atracos con muestras rebajas en algún porcentaje, es un atropello a la realidad, ¡qué manera más grotesca –desmontarse por las orejas– para alejar su responsabilidad estatal!

Además, que esperan se apruebe en el Congreso, un proyecto de ley, que permitirá castigar severamente a los atracadores, ladrones y criminales que ingresan a las cárceles por primera vez, así, los encargados de velar por la seguridad capitalina tendrán herramientas para actuar, como si en Bogotá y en Colombia no hubiesen normas y leyes para castigar todo tipo de delitos, incluido un severo código de policía que castiga hasta mirar mal en las calles a un agente del orden.

Uyuuuuy… con esto de las cifras y los delitos, a las mujeres deberían sacarnos de ese registro maldito para que nos cuenten como seres y personas que merecemos respeto, consideración por parte de las autoridades en general, no olvidemos que en cualquiera grupo humano somos miti y miti quienes gozamos y sufrimos.

Elevada pobreza extrema

Hoy escuché otra suplantación de la realidad, que en Bogotá hay  1.012 personas en el umbral de la pobreza extrema y apenas van a buscar soluciones, en ese registro mínimo existen entre niñas, mujeres y bebés 606 damnificadas por la injusticia social producto de la corruptela nacional, como dice mi vecino de arriba, que también debería como buen caballero abrir con mi escrito esta página de opinión libre.

Las cifras son buenas en las cuentas de ahorros y corrientes, hasta en las tarjetas de crédito, las cifras como datos en manos de funcionarios indolentes e ineptos ¡no tienen sentido!

A nosotras y a nuestros hijos no tienen por qué maltratarnos de ninguna forma, ni tampoco sentirnos desprotegidas en los recintos o en las calles, desde la cabeza de la Alcaldía Mayor de Bogotá, la Presidencia de la República, la rama judicial y los organismos de seguridad deben actuar ¡aunque tarde sea!

Briseida Olademar
La Tierra, 27 de marzo de 2019

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