'‘Para que todo cambie, que nada cambie” empaquetó Rodolfo al ingeniero

'‘Para que todo cambie, que nada cambie” empaquetó Rodolfo al ingeniero

Comentario de wiltonrizzo@ecosolidario.com.co, refrescamos la memoria de esta historia política en la democracia, desde Sicilia y para el mundo, Giuseppe Tomasi di Lampedusa, escribió la obra El Gatopardo un serval de esa región que tiene sus cualidades para pasearse por todos los ambientes familiares y políticos, cuya filosofía para estar vigente es: Para que todo cambie que nada cambie.
Lo anterior tiene como objetivo reflejar lo que está pasando en Colombia Con Rodolfo el ingeniero, que según algunos inventó una novedosa fórmula para gobernar a gritos, bofetadas y ofreciendo bala.
Aquí dejamos un resumen inicial de la obra y un registro llevado al cine.
“ El Gattopardo es una novela escrita por Giuseppe Tomasi di Lampedusa, entre finales de 1954 y 1957. Rechazada en un principio por las editoriales Einaudi y Mondadori, fue publicada póstumamente por la editorial de Giangiacomo Feltrinelli con prólogo de Giorgio Bassani. En 1959 obtuvo el Premio Strega, y en 1963 Luchino Visconti la adaptó al cine.El gatopardo narra las vivencias de Don Fabrizio Corbera, Príncipe de Salina, y su familia, entre 1860 y 1910, en Sicilia (Palermo y Palma di Montechiaro). El título se refiere al leopardo jaspeado o serval (en italiano, gattopardo) que aparece en el escudo de armas de la familia Salina.
Ajuntamos un documento del profesor Andrés Ibáñez de la Universidad Nacional de Colombia. “Hace 3 años comencé a seguir a Rodolfo Hernández y a escuchar sus largas intervenciones semanales en su canal de YouTube. Después de años de seguirlo con atención, hoy puedo decir que están equivocados quienes lo tildan de payaso, de viejito despistado, de candidato superficial sin programa, de un señor empresario que no sabe nada sobre la Colombia profunda.
“Hernández de payaso NO tiene nada. Es a todas luces un psicópata integrado que logra engañar y seducir una vez más a un pueblo obnubilado por una realidad compleja y abrumadora. Parece un personaje particular y hasta divertido, pero en realidad es muy peligroso”. Ver documento al final.

Inicio del relato
En mayo de 1860, tras el desembarco de Garibaldi en Sicilia, Don Fabrizio (personaje inspirado en Giulio IV di Lampedusa, bisabuelo del autor) asiste con distancia y melancolía al final de una época. La aristocracia, representada por el Príncipe Fabrizio, comprende que el final de su supremacía se acerca: es el momento de que se aprovechen de la situación política los burócratas y la burguesía, las nuevas clases sociales emergentes que sacarán provecho del nuevo régimen generado por la unificación italiana. Don Fabrizio, perteneciente a una familia de rancio abolengo, se indigna al saber que su sobrino Tancredi Falconeri, a pesar de combatir en las filas garibaldinas, es lo bastante oportunista para intentar aprovecharse de la situación y adaptarse al nuevo sistema político. No obstante, el Príncipe Fabrizio se tranquiliza al notar que al menos Tancredi no será reducido a la insignificancia política y social.
Ajuntamos un documento del profesor Andrés Ibáñez de la Universidad Nacional de Colombia. “Hace 3 años comencé a seguir a Rodolfo Hernández y a escuchar sus largas intervenciones semanales en su canal de YouTube. Después de años de seguirlo con atención, hoy puedo decir que están equivocados quienes lo tildan de payaso, de viejito despistado, de candidato superficial sin programa, de un señor empresario que no sabe nada sobre la Colombia profunda.
Desearía que todo lo anterior fueran razones por las que haya que preocuparnos. Pero no es así, y voy al grano: Quienes hemos seguido con lupa a Hernández y lo hemos conocido más allá de sus fugaces apariciones en redes, hemos podido ver aflorar su verdadera naturaleza a través de los años: un personaje que se suma al creciente número de políticos con trastornos muy graves de la personalidad en todo el mundo.
Siguiendo al científico Robert Haré, a quien he podido estudiar por varios años desde que viví en Hong Kong, lo de Hernández es un trastorno de personalidad psicopática:
1) Miente con facilidad y con descaro (todo el tiempo y de forma tan desvergonzada que cuesta creer que miente).
2) Camufla su naturaleza perversa y narcisista bajo una imagen bonachona y bondadosa.
(Sonríe y llora ante cámaras, pero es inhumano y autoritario fuera de ellas, convoca a otros a realizar acciones bondadosas, que en realidad no son auténticas sino manipuladoras, como el famoso animal rescatado, etc).
3) Seduce y convence a cualquier precio
(Ante cualquier tema o pregunta siempre responde lo mismo sobre los corruptos malditos que hay que acabar, porque sabe que es lo que la gente quiere oír, y porque es lo que más moviliza y manipula pasiones).
4) Proyección: Acusa a otros de las cosas malas que él mismo hace
(Es el único candidato que tiene imputaciones por corrupción, y una persona que ha hecho su riqueza de manera corrupta, también hay sin-número de grabaciones en donde ofrece coimas y transa dinero, puestos, contratos e influencias).
5) No muestra signos de auténtico remordimiento ni culpa
(Se excusa con descaro y sin vergüenza ante las faltas graves que comete, o les resta gravedad de manera olímpica).
6) Ve a las personas como objetos o instrumentos para usar.
(Celebra con descaro y sin ninguna muestra de consideración cómo un hombrecito que trabaja duro toda su vida lo hace millonario.
7) Busca siempre ganar a cualquier costo
(Lo dice él mismo todo el tiempo, lo enuncia explícitamente, repite que es un ganador de forma retadora y sin vacilación).
Es impulsivo y violento en todas las formas
(Basta con ver las decenas de grabaciones de agresiones físicas, verbales y psicológicas que así lo prueban).
9) No muestra conexión empática ni siquiera con sus seres más cercanos
(Al hijo lo llama estúpido en una entrevista al aire, y su esposa admite que nunca le ha reconocido sus logros).
Hernández de payaso NO tiene nada. Es a todas luces un psicópata integrado que logra engañar y seducir una vez más a un pueblo obnubilado por una realidad compleja y abrumadora. Parece un personaje particular y hasta divertido, pero en realidad es muy peligroso.
Desgraciadamente poco se habla de este tema, quizás porque es un tabú, o porque nos negamos a creer que personalidades tan disfuncionales y desquiciadas puedan existir, o simplemente porque estas personalidades encarnan una especie de súper poder que la sociedad termina admirando sin darse cuenta que ha alzado en hombros a su propio verdugo ¿Por qué a Colombia, un país que ha sido tan engañado y manipulado, aún le cuesta tanto identificar este tipo de personalidades? ¿Por qué sabemos tan poco de estos temas?
No soy psicólogo forense, pero he podido aprender una que otra cosa sobre el tema y sacar conclusiones después de ver lo que le ha pasado a este país en las últimas 3 décadas con una personalidad como la de Álvaro Uribe en el poder.
Si el Uribismo no pudo ganar, entonces tumba el tablero y destruye el juego. ¿Qué mejor retirada de la historia que en medio de un caos generado por un personaje outsider trastornado, quien incendia un país (prometió declarar estado de excepción cuando se posesione) y a quien además de no importarle un comino los seres humanos, igual ya va de salida a sus casi 80 años?”.
Foto Pinterest El GATOPARDO. Foto El País.

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