Partidos políticos por democracia o empresarios y negociantes al poder

Partidos políticos por democracia o empresarios y negociantes al poder

El llamado del electo presidente Gustavo Petro a la Unidad Nacional en un acuerdo por la paz, tiene varios objetivos primordiales en su esencia social y política.

La Democracia Imperfecta abre muchas puertas ventanas a quienes quieran llegar y tengan capacidades para hacerlo.

wiltonrizzo@ecosolidario.com.co

1º de julio de 2022, Altos de Yayatá

Quienes hacen la democracia son los políticos y sus partidos, desde luego con el concurso ciudadano, pero este, solo participa en la democracia una vez cada cuatro años, el ciudadano no hace política, no es un aficionado a la democracia, la considera algo subjetivo, no un bien común, de allí su indiferencia por los hechos políticos, es más, prefieren en muchísimos casos aislarse voluntariamente.

Por ello, los gobiernos deben enseñar democracia y derechos humanos desde la primaria y ponerla en práctica en escuelas y colegios o entidades educativas, por donde empiezan a transitar los embriones de ciudadanos.

En la convocatoria a la unidad y al acuerdo está primero en este gobierno solucionar los problemas del hambre y buscar recursos para cumplir con parte de las propuestas de campaña, con una necesaria reforma tributaria entre otras.

Más allá del gobierno de Petro y Francia

En este estadio juega otro factor vital, la gente en Colombia no cree en los partidos, por eso su fracaso y la votación en las campañas electorales 2022 dieron como exponentes a los inconformes, aquellos que decidieron por el cambio por la derecha como por la izquierda.

De esta manera que alguien tiene que ocupar en la democracia el lugar de los partidos políticos, y están en primera línea los empresarios, fueron en el pasado los deportistas, pero no tuvieron éxito, ahora los empresarios tienen un puesto en el Senado y otro en la Cámara, con Rodolfo Hernández y Marelen Castillo.

En línea directa con las reacciones que sueltan los sentimientos de la democracia, en Ecosolidario expresamos que los empresarios, los negociantes estaban haciendo cola para llegar a los cuerpos legislativos, tanto en Colombia como en el mundo de los países democráticos.

Así que, Gustavo Petro del eje de la política invitó a los dirigentes de la política colombiana a unirse para hacer las reformas que a gritos pide el pueblo colombiano, para salir de su atraso y de ese laberinto de pobreza. Por ello, los partidarios acudieron a esa cita y deben cumplir con el pueblo, y con ellos mismo, para no desaparecer.

A esa figura de los empresarios manejando el ejecutivo y el legislativo le teme la academia, los analistas, los políticos y muchos pensadores, intelectuales, deportistas y aquellos practicantes de las ideas liberales, porque los empresarios y los negociantes, que para muchos casos o todos son lo mismo, únicamente piensan en ganar en dinero, en obtener millones de utilidades y se olvidan del resto de compromisos con las comunidades y la sociedad en su conjunto.

Las naciones no pueden caer de plano en manos de los déspotas ni de los comerciantes, por esto es importante que la oposición tenga su lugar, porque los pesos y contrapesos hacen el equilibrio con las ideas en las inquietudes y las propuestas. Así la oposición al gobierno que decidió Álvaro Uribe con el Centro Democrático es bienvenida, Uribe sabe de lo que sabe y le da sabor a la política.

Y notamos en la campaña electoral 2020 al presidente Iván Duque pidiendo beneficios para los empresarios, recomendando cuidarlos, consentirlos con beneficios tributarios, porque Duque está en esa línea de la empresarialidad, que será la que tendrá como objetivo en su partido el Duquismo, que tiene en mente conformar.

Duque se siente empresario, lo comprobó con la fallida economía naranja, allí encontró la primera quiebra, claro que fue con la plata de los impuestos de los colombianos, esperamos que las empresas que constituya, con ese otro dinero, ya fuera del gobierno tenga buenos resultados.

De tal forma que el nuevo gobierno y los partidos políticos deben buscar porque caminos nos llevan por los caminos de la libertad o por las rutad de la igualdad, sin los sentimientos, las dos concepciones en su intensidad, si sentimientos nos lanzan a la anarquía.

Adjuntamos apartes de los documentos sobre la democracia de Alexis Tocqueville, escritos a partir de 1840

Libertad o igualdad en la democracia

El cambio social según Tocqueville que presagió en 1840 a 2022 se comprueba que, en ese pasado, como ahora, se acerca el devenir de la democracia con los empresarios al poder.

“Sin embargo, al examinar la obra de Tocqueville La democracia en América, la libertad en las sociedades democráticas es un bien superior que debe sobreponerse a la igualdad, ya que a pesar de que la igualdad sea un rasgo común en la historia de la humanidad no significa que sea buena, pues la igualdad tiene connotaciones morales que inciden en la relación entre los ciudadanos y el Estado.”

Fotograbado de una estampa, de la edición estadounidense de 1899 de La democracia en América.

Para Tocqueville, el cambio social es el resultado de la aspiración a la igualdad de los hombres.

​ De acuerdo con él, «si la humanidad debe elegir entre la libertad y la igualdad, siempre decidirá en favor de la segunda, incluso a costa de alguna coacción, siempre y cuando el poder público proporcione el mínimo nivel necesario de vida y seguridad».

Sin embargo, al examinar la obra de Tocqueville La democracia en América, la libertad en las sociedades democráticas es un bien superior que debe sobreponerse a la igualdad, ya que a pesar de que la igualdad sea un rasgo común en la historia de la humanidad no significa que sea buena, pues la igualdad tiene connotaciones morales que inciden en la relación entre los ciudadanos y el Estado. Al situarse las personas en condiciones sociales iguales, los lazos de unión que tenían en otras épocas desaparecen generando en el ciudadano una idea de desprendimiento de cualquier clase de relación con sus semejantes.

En cuanto a la relación con el Estado, se toman estas ideas para perpetuarse, al presentar como moralmente bueno al ciudadano que vive aislado del otro y del Estado, es decir el tipo de estado déspota al cual Tocqueville referencia en su obra respecto a las debilidades en las que podría caer un Estado democrático.

La libertad política, en contraste, es un bien que se debe seguir a todo momento en las sociedades democráticas, aunque sus efectos sean a largo plazo y no beneficien a toda la gente son necesarios para mostrarle al ciudadano que vive con otras personas, que necesita de ellas para vivir y que requiere del Estado para desarrollarse como ciudadano y como miembro de la sociedad. De este modo, la libertad política acaba con alguna posibilidad de engendrar despotismo en la sociedad democrática.

La cuestión sigue siendo de actualidad, es la adecuación entre esta doble reivindicación de libertad e igualdad: «las naciones hoy en día no saben hacer que en su seno las condiciones no sean iguales, pero depende de ellos que la igualdad lleve a la servidumbre o a la libertad, a las luces o a la barbarie, a la prosperidad o a la miseria».

Caricatura, Honoré Daumier, 1849

Alexis Henri Charles de Clérel, vizconde de Tocqueville (Verneuil-sur-Seine, Isla de Francia, 29 de julio de 1805-Cannes, 16 de abril de 1859), citado como Alexis de Tocqueville, fue un pensador, jurista, político e historiador francés, precursor de la sociología clásica y uno de los más importantes ideólogos del liberalismo.  también político, que había sido ministro de Luis XVI. Tocqueville es conocido por su obra La democracia en América, que tuvo dos volúmenes —el primero en 1835 y el segundo en 1840— y por El antiguo régimen y la revolución, publicado en 1856. Tuvo una activa participación en la política francesa del siglo XIX, durante la Monarquía de Julio entre 1830 y 1848, y luego en el periodo conocido como la Segunda República Francesa, entre 1849 y 1851, que sucedió después de la Revolución francesa de 1848. Tiempo después comenzaría a trabajar en su obra El antiguo régimen y la revolución. En ella, argumentó sobre la importancia de la Revolución francesa, que habría continuado el proceso de modernización y centralización del estado francés comenzado bajo Luis XVI de Francia. [cita requerida] Fue un liberal clásico que abogaba por el gobierno parlamentario, y era escéptico en cuanto a los extremos de la democracia. Murió en 1859, afectado de tuberculosis, que lo venía aquejando desde hacía tiempo. [cita requerida]

Biografía

Nacido el 29 de julio de 1805 en una familia de ultra monárquicos que perdió a varios de sus miembros durante el período conocido como “El Terror” de la Revolución Francesa, la caída de Robes Pierre en el año II (1794) libró in extremis a sus padres de la guillotina. Probablemente por esta razón, desconfió toda su vida de los revolucionarios, sin que ello lo llevara a planteamientos ultraconservadores.1

Estudió Derecho y obtuvo una plaza de magistrado en Versalles en 1827. Sin embargo, su inquietud intelectual le llevó a aceptar una misión gubernamental para viajar a los Estados Unidos a estudiar su sistema penitenciario (1831). Su estancia allí duró nueve meses. Fruto de este viaje fue su primera obra: Del sistema penitenciario en los Estados Unidos y de su aplicación en Francia (1833). Sin embargo, su estancia en Estados Unidos le sirvió para profundizar en el análisis de los sistemas político y social estadounidenses, que describió en su obra La democracia en América (1835-1840).

De regreso de sus viajes a Estados Unidos, Tocqueville abandonó definitivamente la magistratura para dedicarse a la política y a la producción intelectual. En 1838 ingresó en la Academia de Ciencias Morales y Políticas. En 1839 fue elegido diputado por el pueblo de Normandía que lleva su mismo nombre, Tocqueville (del que habla en su obra Suvenires), y en 1841 llegó a la Academia Francesa. Se opuso tanto a la Revolución de 1848 (que acabó con la monarquía de Luis Felipe de Orleans) como al golpe de estado de Luis Napoleón en 1851-1852 (que acabó con la Segunda República Francesa y dio paso al Segundo Imperio, con Luis Napoleón como Napoleón III); fue uno de los diputados arrestados durante el golpe. En el intervalo, fue brevemente ministro de Asuntos Exteriores (1848) de la Segunda República, y vicepresidente de la Asamblea Nacional (1849).2​ Tras el advenimiento del Segundo Imperio, Tocqueville se retiró de la vida pública y se dedicó a la que sería su obra cumbre (junto con De la democracia en América), inacabada: El Antiguo Régimen y la Revolución (1856). En 1858, su salud se resintió y fue enviado a Cannes, ubicado al sur de Francia, donde murió al año siguiente. Sus obras completas fueron publicadas en nueve volúmenes por H. G. de Beaumont (1860-1865). https://es.wikipedia.org/wiki/Alexis_de_Tocqueville#El_cambio_social_seg%C3%BAn_Tocqueville

 

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