Pongámonos serios con la responsabilidad tributaria

Pongámonos serios con la responsabilidad tributaria

Parto del ejemplo de los San Andresitos, a diferencia de las fundaciones o corporaciones no tienen que pasar por el filtro anual de la DIAN para que los “califique”, no le reportan a ninguna superintendencia, no le reportan operaciones en efectivo a nadie, continúan vendiendo con un recibito amarillo de soporte, en fin, el resto de detalles que todos conocemos.

 

Carlos Rodriguez Molina.

La contradicción es tan enorme y que no es normativa sino de sentido común, está relacionada con el titular de la presente nota, porqué apretar a los que hacemos bien las cosas y hacemos País, nos exigen a través de cuanta norma se expida, pero a los que públicamente son reconocidos como lavadores y malandros, cero pollitos.

Otro ejemplo, se volvió normal que o porque los mismos ladrones lo confiesan cuando roban casas de congresistas, al revelar que se llevaron en efectivo varios centenares de millones de dólares en efectivo, o porque en un retén de la policía se encuentran a un padre de la patria con un maletín repleto de billetes, disque para pagar impuestos o porque a un congresista se le olvidó el maletín lleno de billetes amarrados con un resorte plástico para el pago “de los almuerzos de los escoltas”.

Carlosrodríguezm1@hotmail.com

Cali, 30 de agosto de 2021

Es apenas obvio recordar que corresponde a los padres de la patria catalizar del pueblo las propuestas de reforma y posteriormente aprobar el ajuste normativo que rige la vida de los demás. Una vez aprobada la constitución política, se deriva el marco regulatorio con la expedición de Leyes, Decretos, Resoluciones y los etcéteras.

Deriva de estas normas surge la bancarización en Colombia como un proceso de “Inclusión Social” que ha permitido tanto a las personas naturales como a las empresas un mayor grado de formalidad y que permite a la DIAN una mayor estabilidad tributaria al ejercer un mayor control sobre los pagos y giros en efectivo, pero antes de entrar en el propósito de la columna recordemos lo siguiente:

A las empresas de economía solidaria así sea que se conforme por tres personas del barrio, de la empresa, de la vereda, se nos exige el que el primer acto de la empresa sea registrado, anualmente pagar impuesto de renta, se exige nombrar revisoría fiscal, reportar al menos semestralmente a los órganos de control e inmediatamente aquellos casos sospechosos de más de $2 millones en efectivo reportarlos a la UIAF (fiscalía), pero entonces, porqué los siguientes ejemplos que cito como referentes de sentido común, no reciben del Estado ningún tipo de requerimiento para evitar que dineros non santos ingresen por la puerta de atrás y se “legalicen”.

Foto TripAdvisor.

Parto del ejemplo de los San Andresitos, a diferencia de las fundaciones o corporaciones no tienen que pasar por el filtro anual de la DIAN para que los “califique”, no le reportan a ninguna superintendencia, no le reportan operaciones en efectivo a nadie, continúan vendiendo con un recibito amarillo de soporte, en fin, el resto de detalles que todos conocemos.

Otro ejemplo, se volvió normal que o porque los mismos ladrones lo confiesan cuando roban casas de congresistas al revelar que se llevaron en efectivo varios centenares de millones de dólares en efectivo, o porque en un retén de la policía se encuentran a un padre de la patria con un maletín repleto de billetes disque para pagar impuestos o porque a un congresista se le olvidó el maletín lleno de billetes amarrados con un resorte plástico para el pago “de los almuerzos de los escoltas”.

A estos pequeños detalles se suma que los funcionarios nombrados como contralores, procuradores, veedores, personeros y fiscales deben surgir de ternas que provengan de la presidencia de la república (lógico que al surgir del seno político se pierde su independencia como órganos de control)

Para reafirmar esta loca lógica, otro ejemplo. Si usted pisa con su vehículo la cebra, lo juzgan de manera automática, antes de activarse el semáforo en verde ya le ha llegado un mensaje de texto recordándole el pago de la multa y el curso que debe tomar para que no lo vuelva a hacer, a cambio de ello.

 Si comete una masacre, si se roba varios miles de millones de pesos de un contrato, o le da mal uso a la platica de la comida de los niños, se consigue un abogado que le cobra 10% de lo que se robó o afectó y a punta de interponer recursos le garantizan que todo el mundo se olvide después de 25 años de su caso y que el fiscal del caso decrete vencimiento de términos, al final, contrademandan al Estado y le salimos debiendo al malevo.

Y como para que a la gente le dé más piedra, al exministro por cuyo intermedio le dio el nacimiento a las primeras líneas en todo el País, ahora el Presidente de la Republica le consiguió ocupación en cabeza del banco más importante del País, ya no será a través del MinHacienda, ahora será directamente desde el banco que recomienda a quien lo nombró si aumenta o no tasas, si compra o no dólares, si paga o no la deuda externa y en fin, tendrá a mano el termómetro y diagnosticará lo que considere a bien, pongámonos serios.

La contradicción es tan enorme y que no es normativa sino de sentido común, está relacionada con el titular de la presente nota, porqué apretar a los que hacemos bien las cosas y hacemos País, nos exigen a través de cuanta norma se expida, pero a los que públicamente son reconocidos como lavadores y malandros ¡cero pollito!

Conclusión, el mundo no solo está afectado por el cambio climático, la extinción de principios y valores también hizo irreversible el que los malos terminen siendo más.

 

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