¿Qué tan factibles son las alianzas público – cooperativas para la reactivación económica?

¿Qué tan factibles son las alianzas público – cooperativas para la reactivación económica?

El documento Conpes para la reactivación económica y social se denomina “Nuevo Compromiso por el Futuro de Colombia”, el cual contará con inversiones por más de $135 billones, será ejecutado en alianza con el sector privado, su puesta en ejecución busca afianzar a la familia y a las empresas.

Julio Ernesto Herrera Orjuela
Gerente de Cooperativas y Fondos de Empleados Máster en Economía Social gerencia@corbanca.com.

Bogotá, 31 de julio de 2021

Hablando de reactivación económica es momento para que las cooperativas piensen en la generación de ingresos distintos a la actividad crediticia y consideren el modelo solidario como una inagotable fuente de oportunidades.

El documento Conpes que busca la reactivación económica y social se denomina “Nuevo Compromiso por el Futuro de Colombia”, el cual contará con inversiones por más de $135 billones, y será ejecutado en alianza con el sector privado, su puesta en ejecución busca generar:

* Dos millones de empleos

* Afianzar el apoyo a los hogares y las empresas

* Rescatar el crecimiento de la economía de manera sostenible e incluyente, y

* Garantizar la vacunación de 35 millones de colombianos.

En la construcción de este documento se contó con más de 500 participantes, incluidos el Consejo Gremial Nacional y el Consejo Privado de Competitividad.

Aquí resultan las dos primeras inquietudes:

  1. ¿En la alianza con los privados, están incluidas las cooperativas?
  2. ¿Por qué el sector solidario no hace parte del Consejo Gremial Nacional?

Los recursos ($135 billones) tendrán como prioridad la financiación de proyectos en los sectores de vivienda, infraestructura vial y de servicios públicos, salud, educación, actividades artísticas, desarrollo agropecuario, desarrollo digital, también se destinarán a la entrega de transferencias monetarias a los hogares más pobres y vulnerables a través de los diferentes programas.

La distribución de los recursos será así:

  • El 7,2 % para construcción de vivienda, actividad crucial para la generación de empleo y la reactivación de la demanda en distintos sectores de la producción y el comercio.
  • El 42,4 % del presupuesto establecido, estará dirigido a transporte y vías.
  • El 26,3 %, se invertirá en el sector de minas y energía.
  • El 15,8 %, se concentrará en la financiación de proyectos en el sector agropecuario, deportes, entre otros.
  • El 3,9 % se destinará al sector de educación.
  • El 3,3% involucra transferencias de recursos a los hogares más pobres y vulnerables.

Oportunidad y Desafío

El acceso a estos proyectos requiere que la parte privada cuente con un gran musculo financiero para adelantar las inversiones necesarias, es decir, que la gran mayoría de las cooperativas se chocan con esta barrera para pensar en la posibilidad de construir país pensando en lo macro.

No todo es malo, constitucionalmente conocemos del amparo que ofrece el Estado para el desarrollo empresarial y en especial de las formas asociativas y solidarias, basta con leer los artículos 38, 58 y 333 de la carta magna.

¿Pero cómo desarrollar cabalmente estas prerrogativas constitucionales? Fundamentalmente considerando a la economía social y solidaria como parte vital de la competitividad empresarial y permitir las sinergias para realizar operaciones en los grandes mercados de capitales.

Igualmente, no dejemos atrás las oportunidades de apalancamientos mediante recursos Bancoldex o Findeter (revisando el detalle de cómo hacerlo) y porque no la consecución de apoyo con entes extranjeras: Desjardins, Mondragon, etc. ¿Acaso no estamos en la aldea global?

¿Existen experiencias anteriores de alianzas público-cooperativas?

Lo primero es que tristemente no se encuentra concepto legal o doctrinario de alianza público-cooperativa, pero ante la carencia de recursos, se puede dimensionar que ese “apoyo” no es solamente económico: las cooperativas poseen la fortaleza del capital humano, hoy son casi 8 millones de colombianos vinculados a una cooperativa.

Alguien recordará que las cooperativas cafeteras en su momento fueron pioneras en la contratación pública dejando unos breves destellos de esa oportunidad.

Conclusiones

  1. Las cooperativas son vehículo idóneo para lograr el desarrollo de los programas sociales estatales; las cooperativas por naturaleza son prueba del éxito de la economía social.

Los asociados pueden ser directamente beneficiarios del Conpes no sólo por el carácter de ciudadano sino por el rol de asociado a una cooperativa que participe de la alianza.

  1. Con esa doble dinámica se genera empleo, inclusión social, participación e innovación social.
  2. Con la necesidad de mano de obra se pueden conformar cooperativas para la construcción teórica y física de los proyectos.
  3. Las cooperativas no perciben lucro, sólo buscan el beneficio general.
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