Un proceso de toma de decisiones descarta la improvisación y la simple intuición

Un proceso de toma de decisiones descarta la improvisación y la simple intuición

Los datos obtenidos de los procesos de vinculación, actualización y otros medios para el acceso a la información personal es lo que los denominan el oro del siglo XXI.

Un proceso de toma de decisiones descarta la improvisación y la simple intuición

La gestión de la información es el gran reto tecnológico para las organizaciones solidarias con actividad financiera.

Por: William López Leyton

Gerente Comercial y experto en gestión de riesgos

L2K SOFTWARE Y CONSULTORIA – Software Curuba®

William Lopez Leyton.

La actividad financiera del sector solidario no podrá sostenerse con sistemas anticuados. Las entidades que no modernicen sus sistemas para el manejo de la información a través de las herramientas que ofrecen los últimos avances tecnológicos, corren el riesgo de no cosechar los beneficios que brindan las integraciones que diversas aplicaciones ofrecen en el mercado y con ello, perder la oportunidad de convertir a sus vinculados en los mejores referentes de la actividad social que cumplen en la economía.

El manejo tecnológico de la información, traducido en la interpretación de los datos de los asociados, clientes, proveedores y demás vinculados a la actividad de las entidades solidarias, constituye el elemento de mayor valor que pueden tener en sus manos en el mercado actual. Por ello, tanto los directores, como los administradores de estas organizaciones, deben comenzar a analizar su rol en el proceso de gestión de la información de las entidades a su cargo.

La adopción de decisiones con base en la información de valor contenida en los datos de los vinculados a las entidades solidarias, es una acción que refleja claridad acerca de las ventajas competitivas que la gestión en este aspecto conlleva.

Los datos obtenidos de los procesos de vinculación, actualización y otros medios para el acceso a la información personal es lo que los expertos han denominado el oro del siglo XXI.

Para el caso de la actividad financiera desplegada por las entidades solidarias, esta información constituye la base fundamental para los procesos operativos derivados de las actividades de captación y colocación, en los cuales se involucra de forma directa la administración de los diversos riesgos propios de la actividad de intermediación.

De igual forma, esta información es el soporte para la mejora de los productos y servicios ofrecidos, lo que incide en beneficios tanto para los asociados como para el sector en su conjunto. En efecto, la información proporcionada por los asociados al vincularse a la entidad solidaria proporciona importantes insumos para el análisis de su perfil crediticio, sus preferencias, su capacidad de ahorro y otros aspectos de utilidad evidente para aquellas organizaciones que se enfocan en una gestión más eficiente y menos costosa.

Es por esta razón que las entidades solidarias deben contar con sistemas de gestión de información modernos, que permitan capturar los datos, procesarlos y permitir su análisis de una forma inteligente.

Esto se traduce en una mayor transparencia en la dirección de estas organizaciones, pues la disponibilidad y oportunidad de la información permite la adopción de decisiones informadas.

Un proceso de toma de decisiones con estas características descarta la improvisación y la simple intuición, lo cual está en consonancia con las políticas que promueven un mejor gobierno corporativo en el sector solidario.

De forma paralela a la modernización de los sistemas tecnológicos, es necesario romper los paradigmas que han impedido la apertura a una mayor conectividad de los sistemas por parte de proveedores escépticos de compartir información, los cuales, en contravía de la evidencia, intuyen que de esta manera impiden la competencia.

Esto necesariamente requiere un cambio de mentalidad que permita entender que en el mercado actual no solo se compite, sino que se colabora, lo cual en esencia es un fundamento del vínculo solidario.

En nuestra opinión, el camino apropiado que deben adoptar las organizaciones solidarias es dotarse de la tecnología para una gestión de la información que les permita integrarse, atemperando con esto el grave retraso que se sufre en el desarrollo de productos financieros novedosos en entornos controlados, así como su inserción en la economía digital.

Complementariamente, estas organizaciones se deben concentrar en la formación del personal que esté en capacidad de comprender la dinámica que conlleva el manejo de grandes volúmenes de información, a través de medios tecnológicos.

Para llevar a cabo este objetivo, directores y administradores deben diseñar planes estratégicos de calidad, que tengan en cuenta las necesidades, los objetivos y una visión clara del mercado, en los que la tecnología de última generación sea el centro alrededor del cual gravitan los demás factores que permitan un aprovechamiento óptimo de la información.

Los cambios que se han dado y los que se avecinan en el manejo de la información, no debe tomar por sorpresa a los directores y administradores de las organizaciones solidarias. La comprensión de la importancia de gestionar la información y de entender que sólo a través de la tecnología apropiada se logra este propósito, debe ser un punto prioritario en sus agendas.

En síntesis, la respuesta para afrontar la coyuntura actual pasa por una estrategia enfocada en la tecnología, sigue por una gestión de información eficiente y llega a una gobernanza cimentada en decisiones informadas.

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