Volvamos a insistir, nuestros fondos sociales se deben tratar como pasivos

Volvamos a insistir, nuestros fondos sociales se deben tratar como pasivos

La posición gremial y nuestra permanente insistencia desde ecoSolidario se mantiene, los fondos sociales son pasivos de las cooperativas con su base social y no de ahora, desde 1884. 

 Nuestros permanentes lectores son fiel testigo que desde cuando se abrió la discusión en Colombia sobre los temas de NIIF, hemos sido reiterativos como queda demostrado en nuestras publicaciones de enero de 2012, de abril de 2015 y de junio de 2018 en relación con el tratamiento que se le debe brindar a los fondos sociales. En dichas publicaciones fuimos lo suficientemente claros y considero contundentes, argumentando situaciones de todo orden para persistir en que el tratamiento contable que se le debe brindar a los fondos sociales de las empresas de economía solidaria es como pasivo y no como un componente del patrimonio. 

 Desde la propia CONFECOOP, organismo de integración del cual tengo la fortuna de hacer parte como integrante del comité que en su momento no CONFECOOP, sino el propio  Consejo Técnico de Contaduría Pública (CTCP) en cabeza del Doctor Colmenares lo denominó comité de expertos en NIIF para el sector cooperativo, desde ese año 2011 y hasta hoy persistimos igualmente en esa no negociable posición. 

 Porqué no decirlo, hasta la propia Supersolidaria de alguna manera ha acompañado nuestra posición y la gremial, lo cual se puede confirmar en las instrucciones de la circular básica contable y financiera y en el CUIF o catálogo de información financiera, se tratan como pasivo y así se presentan en los estados financieros sin reparo alguno por parte del organismo de supervisión o de cualquier tercero que hasta hoy los ha recibido para sus propósitos. 

 Contrario a ello, a la fecha y mal contados, el Consejo Técnico de Contaduría Pública ha originado al menos catorce conceptos y en todos ellos se reitera en el sentido que el tratamiento de este tipo de fondos se debe hacer desde la perspectiva del patrimonio y no del pasivo. 

 Comprendo ésta posición desde la perspectiva eminentemente jurídico-financiera, por cuando la esencia de las entidades no lucrativas más que propender por generar excedentes que se retornen a sus dueños,  es en su lugar generar beneficios sociales durante la vigencia y el tema de excedentes pasa a un segundo plano, es decir, cobra más relevancia el excedente social que el financiero, esto desde la perspectiva mundial frente al concepto no lucrativo. 

Pero como ésta discusión ya acumula añitos, por todos es sabido que las “empresas” de economía solidaria deben propender por matar dos pájaros de un solo tiro y de allí el concepto mutualista (empresas de doble naturaleza), hoy aporto y más tarde puedo acceder a beneficios, por lo tanto nuestras empresas deben propender por excelentes indicadores de balance social pero por sobre todo y para sostenerlo, generar una muy buena dinámica empresarial, respaldada de  unos muy buenos indicadores de liquidez, endeudamiento y solvencia para citar tres de los más importantes y solo así poder construir a su vez capital institucional para garantizar una empresa sólida, de larga data y de paso, reitero, retornar beneficios sociales a sus “dueños”. 

 En mi concepto aquí radica la almendra de la discusión, porque el Consejo Técnico de Contaduría Pública comparte en gran medida nuestra posición, excepto porque insiste en que una vez se decreta la distribución de excedentes y por ende la fuente de recursos para los fondos sociales, en ese caso todo pasivo con destinación específica (fondos de educación y solidaridad) deben corresponderse con efectivo o equivalentes restringidos (efectivo para pagar los auxilios cuando surja el derecho) y es aquí donde por ninguna parte encuentro vinculante desde el punto de vista del estándar internacional que un pasivo con destinación específica deba corresponderse con la inmovilización de recursos para esos propósitos, ni siquiera en la norma para empresas del sector real en las cuales cuando se decreta el pago de dividendos, el pasivo se causa en el momento en que se decreta el pago no cuando se hace efectivo el pago (recuerden que cito dividendos porque desde la perspectiva financiera es un procedimiento similar solo que no recibimos dividendos en efectivo sino en beneficios sociales). Se presentan varios casos que no están vinculados con los descritos pero que sí requieren de fondos restringidos como son por ejemplo el fondo de reposición del parque automotor en las cooperativas de transportes y el fondo de liquidez en la actividad financiera, último que tiene una restricción de orden legal originada en normas prudenciales. 

A cambio, en mi parecer el tema es más de administración del GAP (gestión de activos y pasivos) es decir, contar con una muy buena herramienta administrativa respaldada de un presupuesto y un flujo de caja proyectado, que permitan planificar ordenadamente los pagos que van a requerir sufragarse por los fondos sociales y no afectar así el capital de trabajo dispuesto para la operación. 

Finalizo expresando que creo que la discusión continuará y hasta de pronto se expide norma al respecto, pero por eso mismo desde esta columna hemos dirigido varios llamados a la comunidad de empresas de economía solidaria para continuar con nuestra posición que está basada en el principio de esencia sobre la forma y así ha sido desde 1884. 

 

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